Tu me importas mucho

Para crecer sanos y felices los hijos necesitan sentirse seguros psicológica y afectivamente. El fundamento de la educación es sentirse queridos, desde esa base es posible la mejora personal. Obviamente no basta con muestras afectivas o buenas palabras, las personas necesitamos gestos concretos que demuestren que somos importantes para el otro.

¿No es al fin y al cabo los mismo decir "te quiero" que "tu me importas mucho"?. Hay situaciones cotidianas que nos pueden servir para demostrarle a un hijo lo que nos importa: visitar su colegio y mantener entrevistas periódicas con su profesor/a, preguntar y escuchar con interés, estar al día de las cosas que le gustan (libros, revistas, películas, aficiones), conocer a sus amigos. En fin, que el amor como el movimiento se demuestra andando.

Anuncios
Entrada anterior
Entrada siguiente
Deja un comentario

5 comentarios

  1. Hoy hemos coincidido en el post de alguna manera, aunque yo me he enrrollado mucho más…supongo que va en mi naturaleza, jajaja.
    La verdad es que cada vez veo más esencial ponerme en “la piel” de mis hijos antes de tomar determinadas acciones ante comportamientos.
    Nos está tocando lidiar mucho con uno de ellos, especialmente a mi, que soy la que paso más tiempo con él. Muchas veces me resulta imposible no desesperarme cuando tengo la sensación de que “me está tomando el pelo”, en lugar de pensar que realmente intenta llamar mi atención”
    Cuando tienes una familia numerosa, es inevitable dedicar más tiempo a los pequeños, pero está claro, que cada uno debe tener su parcela y su tiempo.
    Porque me doy cuenta, que igual que ocurre cuando trato con amigos adultos, cada niño tiene una personalidad y unas circunstancias que necesitan ser atendidas de forma individual.
    Desde luego…aprender a educar a los hijos, merecería un título universitario…como mínimo.
    Un saludo

    Responder
  2. Anibal

     /  22 octubre, 2008

    Cris no es muy sencillo pero tampoco complicado. Crear un buen ambiente en el hogar, propiciar ocasiones de hablar y tratarse (comidas, tertulias) y luego dedicar algún tiempo a cada uno. Dificil pero no imposible. Saludos

    Responder
  3. Los hijos que no se sienten queridos son presa fácil para toda clase de influencias negativas. El cariño, que nunca falte. Un saludo.

    Responder
  4. El mundo que nos rodea, la sociedad de consumo y todos los medios nos motivan a ser cada vez más individualistas, lo que propones va contra el mundo.
    Pero así tiene que ser, se necesitan cada vez más locos que vayan contra el mundo, para que el mundo no nos aplaste.
    Hay que amar a nuestros hijos, y uno de los frutos de ese amor será el interesarnos sinceramente por ellos. Por ejemplo, mi hija mayor está ávida de leer novelas que están de moda, eso me ha motivado a leerlas también (aunque no me gusta mucho leer novelas), y en ello hemos encontrado un motivo de diálogo.
    Gracias y bendiciones

    Responder
  5. Anibal

     /  23 octubre, 2008

    Jorge ¡vaya ejemplo de padre que nos das!. Así es como se avanza en la vida, paso a paso y en cosas concretas. Saludos

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: