La minoría cristiana

Cuando cada año se celebra la Feria del Libro me sirvo de las estupendas críticas literarias de Aceprensa para preparar mi lista de posibles compras. De esa lista de ocho o nueve libros suelo comprar, según mi presupuesto, dos, tres o …. ninguno. Llevo repitiendo esta operación desde hace años y nunca me he visto defraudado, todos los libros me han gustado.

Este año he comprado, entre otros, un ensayo de Rafael Gómez Pérez titulado "La minoría cristiana" Se trata de una obra publicada por primera vez en 1976 que ya entonces destacaba lo que hoy parece nuevo "desde hace décadas, se observa en la sociedad una creciente desestimación de lo cristiano. Quienes quieren vivir su fe de forma integra y coherente se quedan en minoría" 

Me vienen a la memoría las múltiples ocasiones en las que Benedicto XVI ha escrito y hablado sobre el papel de los cristianos en minoría en la sociedad animando a que esas "minorías fieles a la fe arriesguen por el modelo de vida cristiano y lo presenten de manera convincente infundiendo así el valor suficiente para vivirlo"

En resumen, que estos son tiempos apasionantes para vivir con coherencia y alegría la fe con la seguridad de que la fuerza de la verdad está en sí misma y no en el consenso que recibe.
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5 comentarios

  1. Ese

     /  10 junio, 2009

    ¿Minoría? ¿No era mayoría cristiana en España?

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  2. Anibal

     /  11 junio, 2009

    Ese, el post se refiere a quienes intentan vivir de acuerdo a su fe, sin descafeinarla o ajustarla a sus gustos; se trata por tanto de una minoría. Saludos

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  3. Eduardo Rastrilla

     /  11 junio, 2009

    ¿Qué vale más la cantidad numérica de cristianos en obligado cumplimiento social; O la calidad de fieles que piensan: -Dónde voy yo sino?
    ¿Acaso no está escrito: -“Muchos serán los llamados y pocos los escogidos”.

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  4. Alberto

     /  12 junio, 2009

    Realmente y en el fondo del asunto somos minoría los que deseamos y hacemos lo posible por vivir una vida coherente con nuestro pensamiento cristiano y dispuestos a dar testimonio del mismo.Pero a mí me está apareciendo como una cierta satisfación por tener que defender mis creencias y forma de vida.Me da pena como se da de lado a Dios,pero no me desaliento y estoy dispuesto a poner mi grano de arena,como y donde pueda.

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  5. Yo no sé si mayoría o minoría, pero cuando uno se da cuenta de que vive sin consistencia, sin ser consecuente, no hay marcha atrás que no quite la paz. Y después, cuando llevas un tiempo pensando como actúas y actuando como piensas sólo puedes dar gracias a Dios.
    Gracias por tu entrada.

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