No hallar nada

En diversas ocasiones he escrito que la mejora en la vida matrimonial y familiar comienza en la propia lucha por ser mejor. Que uno de los mayores venenos del amor es el egoísmo es algo de "perogrullo", sin embargo a todos nos tira, en mayor o menor medida la comodidad, el victimismo, en definitiva la búsqueda de nosotros mismos.

Traigo esto a colación después de haber leído en una hojita, una anotación que hice hace algún tiempo y que dice así: "Cuando uno se busca a sí mismo, se encuentra. Es decir, que al terminar sus esfuerzos no halla nada"  Decía Kierkegard que la felicidad es una puerta que se abre hacia afuera, no hacia adentro. 
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