Superación personal

Conducir un coche es una buena escuela para analizar nuestro comportamiento y darnos cuenta de lo irracionales que podemos llegar a ser. Por ejemplo ¿quién no ha acelerado alguna vez para impedir que otro conductor pase a nuestro carril? Luego resulta que, en personas normales, estos comportamientos generan además malestar. Hubiera sido más humano ceder el paso, no pasa nada porque nos adelanten, aunque pensemos que llevamos la razón. 

En este sentido, recuerdo una viñeta de Mafalda en la que Felipe al ver a un anciano andando por la calle acelera el paso, al adelantarle dice para sí ¡toma ya! como signo de superioridad. En la viñeta siguiente se le ve sentado en la acera y con cara compungida dice ¡toma ya qué! reflejando el sinsentido de su comportamiento anterior.

Felipe es la viva imagen del ser humano que tantas veces recurre a sentirse superior a los demás en lugar de superarse a sí mismo. Si nuestra lucha personal fuera la superación personal, seguramente el mundo sería distinto, mucho mejor. Bueno, pues vamos con ello empezando por hoy. 
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