Gracias, maestro Delibes

Delibes ha llenado nuestras vidas de horas y horas entrañables. Desde aquel "principe destronado" de obligada lectura en el colegio pasando por tantos y tantos titulos, Delibes nos ha acercado, nos acerca, a lo cotidiano desde su profundo humanismo.

Quizás su obra más conmovedora haya sido "Señora de rojo sobre fondo gris", un precioso canto al amor matrimonial que vale más que miles y miles de estudios sobre el matrimonio. No hace falta buscar lo extraordinario, basta con conmoverse ante el día a día. Se puede amar en el silencio, en la mirada.

Nos bastaba mirarnos y sabernos. Nada importaba los silencios, el tedio de las primeras horas de la tarde. Estábamos juntos, era suficiente. Cuando ella se fue, todavía lo vi más claro: aquellas sobremesas sin palabra, aquellas miradas sin proyecto, sin esperar grandes cosas de la vida, eran sencillamente la felicidad.

El maestro Delibes, sin quizás saberlo, tuvo muchos amigos porque ¿no es acaso un  signo de amistad el que dos personas se conmuevan juntas?

Gracias, maestro Delibes. 

Anuncios
Entrada anterior
Entrada siguiente
Deja un comentario

2 comentarios

  1. Isabel Díaz

     /  14 marzo, 2010

    Miguel Delibes no sólo fue un maestro de la lengua y la literatura sino un gran hombre y un gran psicólogo. Es impresionante el conocimiento que demuestra de la neurosis de que es presa una viuda en duelo,con sus monólogos sin apena puntos ni comas, en “Cinco horas con Mario”; como el que muestra del problema de los celos infantiles en el citado “Príncipe destronado”; o cuando descibe al pobre abuelo, muerto de frío, con la gotita permanente bajo la nariz; o eterno opositor frustrado…
    Quien no hsya sentido su muerte, es que se ha perdido un inmenso mundo de conocimiento y felicidad, aunque aún está a tiempo de leer sus obras.
    Lo que explica me recuerda un matrimonio en que él, agotado de salir toda la semana a trabajar deseaba ardientemente quedarse el fin de semana en casa leyendo. Ella, harta de estar en casa toda la semana, al llegar el fin de semana tenía ganas de salir a pasear o de compras o al cine… Él le decía: por mí,no te quedes…, sal con tus amigas si quieres, ¡luego me lo cuentas! Y ella respondía: es que yo lo que quiero es ir contigo, y para eso, aunque me aburra, al menos nos aburriremos juntos. Otras veces le acompañaba él de compras… y ¡tan felices! porque cuando hay poco, hasta coomprar unos zapatos puede ser una aventura.

    Responder
  2. Ojala podamos cuidar de esta sabiduría, para empezar ller sus libros. Muy bonito el parrafo del libro. saludos. Mª Carmen

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Sobre mí

  • Elige tema

  • Mis libros

  • Únete a otros 2.400 seguidores

  • Actualizaciones de Twitter

A %d blogueros les gusta esto: