El velcro no vale para el matrimonio

Es un hecho que la formación académica actual es superior a la que había hace años. Sin embargo, me da la impresión de que el nivel de razonamiento o de reflexión es mucho menor. Vivímos en la época de las etiquetas, cada vez menos personas tienen ideas propias fruto de la reflexión; demasiadas mentes se alimentan de la repetición de ideas ajenas.

Es lo que pensaba esta mañana al leer un interesante artículo sobre el matrimonio publicado en Aceprensa. De la consideración de diversos estudios, se deduce que para un gran número de personas el matrimonio es algo anticuado. En esta, como en tantas otras cuestiones, hay dos etiquetas que están haciendo estragos en esta sociedad tan preparada: progresista/conservador, antiguo/moderno. En general se piensa bastante poco y deprisa, terreno abonado para etiquetar.

¿Son las máquinas de tren algo anticuado? Estaremos de acuerdo en que las de vapor sí, las de los trenes de alta velocidad no. Sin embargo lo nuclear sigue siendo lo mismo: transporte sobre railes, ruedas de hierro … Con el matrimonio pasa algo parecido, lo que debe cambiar son los aspectos accesorios, no los nucleares.

El matrimonio sería algo anticuado, si por tal entendemos inútil, otra batalla; si no respondiese a las necesidades actuales del hombre. ¿Cuáles son los fines del matrimonio? ¿que necesita el ser humano para ser feliz? ¿Compromiso, estabilidad, amor incondicional, un padre y una madre? Pues eso es el matrimonio. Se trata de algo tan cierto que los mismos que reniegan del matrimonio lo buscan, llegando a inventar otras formas de vida que al fin y al cabo pretenden imitar lo que rechazan.

Como afirma el autor del artículo, la ventaja del matrimonio es que sobre él se puede construir. Y que quieren que les diga, puestos a elegir entre el pegamento y el velcro, cuando de temas serios se trata prefiero el pegamento.

 

Anuncios
Entrada anterior
Entrada siguiente
Deja un comentario

2 comentarios

  1. Xusto Otero

     /  29 diciembre, 2010

    La comparación no marca toda la diferencia que debiera.
    Un equivalente comparativo más preciso sería por ejemplo comparar la construcción de una autopista con el pintado de sus carriles

    Responder
  2. Me ha parecido cuanto menos interesante el punto de vista que nos has mostrado en esta entrada, creo que hay muicha gente que piensa como tu.

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

  • Sobre mí

  • Elige tema

  • Mis libros

  • Únete a otros 2.452 seguidores

  • Actualizaciones de Twitter

A %d blogueros les gusta esto: