Me los quedo como son

No cabe duda que la sabiduría popular es riquísima y útil. El refranero está lleno de sentido común y sencillez fruto de la mera observación de la naturaleza y las personas. Ayer topé con un dicho italiano que me inspiró este post, reza así Mogli, mariti e figli, come so´… te li pigli!. Traducido al castellano viene a decir que la mujer, el marido y los hijos … ¡te los quedas como son!

Me recordó que uno de los fundamentos del amor es la aceptación incondicional del otro. Ahí está precisamente lo característico de la familia y el motivo por el que se trata del mejor ambito para vivir y desarrollarse como personas. Saberse querido incondicionalmente genera seguridad y es una base sólida que anima a mejorar y crecer.

¡Te los quedas como son! puede sonar a una especie de castigo pero no lo es. Es más bien una llamada a considerar que los lazos matrimonial y familiar son para siempre. Un pensamiento que se torna un gran aliado para intentar apuntalar cada día el matrimonio y no rendirse ante los contratiempos.

En el matrimonio se acepta al cónyuge tal y como es asumiendo el reto de crecer juntos, de mejorar uno mismo para ayudar al otro, asumiendo responsabilidades y no simplemente buscando culpables. No creando problemas donde no los hay y amando al otro con sus defectos, eso sí ayudandole a superarlos con cariño y delicadeza. 

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1 comentario

  1. Estimado Anibal, estoy leyendo su libro de la felicidad de andar por casa y quiero felicitarlo por su audacia en llamarle pan al pan y vino al vino. Aun no lo acabo pero ya hice mi primer entrada en mi blog con un resumen de lo que llevo leido. Veo que usted, siempre tan juicioso en sus expresiones, trata de recalcar la importancia de la relación en la pareja y de la entrega. A veces cuando se teoriza mucho en la entrega, renuncia, sacrificio, que conlleva el matrimonio, parece que se trata de una condena, y entonces el crimen está a la vista. Sinembargo otorgar de romanticismo al matrimonio, no creo que sea algo utopico. Y con romanticismo no me refiero a escuchar musica de Jhon Secada ni detalles irrelevantes, sino del romanticismo de creer que Dios en el altar nos llamó por nuestro nombre, y nos obsequio a alguien demasiado especial para amarle. Si creemos esto, si creemos una vez más que bajo las libras de más, bajo los vicios y defectos que conocemos de la convivencia diaria hay alguien tan especial que Dios quiso dejarlo a nuestro lado, para servirlo (a Dios) a través de esta persona, entonces el matrimonio no se trata de renuncia, sacrificio y abandono, sino de oportunidad, privilegio y carácter. Tenemos 6 años de casados, tenemos dos chicos, y cuando yo digo su nombre, lo digo sonriendo, justo como entonces.

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