Tres piedras en el camino de matrimonios jóvenes

Hablando con jóvenes se observan las numerosas dificultades personales, afectivas, ideológicas, sociales o profesionales que tienen que sortear quienes deciden sellar su amor con un compromiso para siempre. Hay dificultades para dar el paso, pero una vez dado no todo el camino es ancho y llano.

La experiencia con jóvenes matrimonios revela que hay piedras que se interponen en ese camino, y estas como todo obstáculo pueden deteriorar la convivencia prematuramente, incluso cargarse el matrimonio incipiente; o ser superadas y dar un salto de crecimiento y madurez personal y común.

Quisiera detenerme en tres piedras que hay que sortear para que el matrimonio vaya por buen camino: exceso de celo profesional y de desarrollo personal, compartimentar las relaciones sexuales y la paternidad,  estar demasiado pendiente de mi tiempo, mis aficiones, mis amigos.

Es un hecho que el matrimonio se celebra cada vez más tarde, si a esto unimos la obsesión de muchos por su desarrollo profesional y personal en detrimento del proyecto común, nos podemos encontrar que pasados los años el matrimonio no ha terminado de arrancar. Cada cónyuge ha crecido individualmente, pero el proyecto común se quedó atrás. Jóvenes matrimonios: la carrera profesional es importante pero lo es mucho más vuestro matrimonio. Son compatibles, pero no creáis que podréis recuperar el tiempo perdido. La “profesionalitis” es insaciable. Hablarlo en la intimidad, no deis las cosas por supuestas.

Nuestra sociedad es cada vez más anticonceptiva. Los niños molestan en casa, en los restaurantes, en los trenes y aviones. Suponen una exagerada carga subjetiva para las parejas. Nunca parece ser el momento idóneo para que lleguen, seguramente no existe. Muchas parejas están esperando a desarrollarse personal y profesionalmente (ver la piedra anteriormente comentada), para tener un niño. ¡Gran error jóvenes matrimonios! El niño forma parte de vuestro proyecto común, es fruto de vuestra entrega y amor; forma parte de vuestra relación conyugal. Crecéis como personas y como matrimonio cuando estáis abiertos a la vida. ¿Ser padres con responsabilidad? Sí, por supuesto, pero también con generosidad. El momento idílico no va a llegar.

El ocio, el deporte y la cultura forma parte de nuestra sociedad, ¡claro que sí! Y es bueno cuando nos ayuda a crecer como personas y como matrimonio. La piedra surge cuando se individualizan estas actividades, porque entonces ni crecemos como personas ni como pareja. Hay una excesiva obsesión por reservarse tiempo para uno mismo. Entonces ¿tengo que hacer todo con mi pareja? No, pero se sincero y piensa si no eres un egoísta robando tiempo a lo que debiera estar en primer lugar porque así lo elegiste.

El matrimonio es algo grande, hermoso que puede ayudar a que de cada uno salga lo mejor haciéndonos inmensamente felices, aunque haya momentos de dificultades. No nos engañemos, lo que hace a las personas inmensamente felices es la generosidad, darse a los demás, amar. El matrimonio es un habitat ideal para ello, pero no surge de manera espontánea.

 

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4 comentarios

  1. Reblogueó esto en fearless!.

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  2. Ricardo Granado Ortego

     /  25 abril, 2016

    Muy interesante,las reflexiones!.

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  1. Tres piedras en el camino de matrimonios jóvenes | felicitaswalker

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