Entra en un círculo virtuoso

Ayer, medio en broma medio en serio, comentaba con un amigo las ideas de algunas personas que se empeñan en demostrar que la diferencia entre el ser humano y algunos animales son mínimas. Comentábamos que puede que así sea en el orden biológico, sin embargo existe otro orden que define al hombre y marca la diferencia abismal con todas las demás criaturas: la capacidad de amar, de darse a los demás de manera consciente, no por puro instinto o interés; superando egoísmos y apetencias.

Hoy que tanto se habla de mentalidad positiva, de fomentar un espíritu emprendedor, de superar dificultades y obstáculos ….. creo que el esfuerzo es menor si se hace desde el espíritu de servicio a los demás, esto es, desde el amor.  Así se entiende y encuentra sentido la renuncia en beneficio de otros, el no centrarse en uno mismo. Salir de uno mismo facilita la vida, descomplica, suaviza las relaciones y todo va mejor.

La idea me parece fundamental no sólo para la vida matrimonial y familiar, sino también en la vida social y en el trabajo. Creo que es muy motivador actuar buscando el bien de los demás. Es todo un reto plantearse entrar en un circulo virtuoso en el que una buena acción llama a otra.

Se puede mantener el amor, aprende cómo

Hoy en vez de escribir, voy a hablar. Gracias a Hacer Familia, os dejo una entrevista con diez ideas para mantener el amor en el matrimonio. Espero que os guste y sea útil.

Las “tres des” para que tu matrimonio funcione

Hace unos días leí en las redes sociales un consejo para celebrar las bodas de oro matrimoniales. Lo daba un matrimonio con motivo de sus cincuenta años de casados. Lo llamaban las “tres des”: diálogo, delicadeza y Dios. Me pareció muy útil y práctico.

Creo que por diálogo seguramente entendían comunicación. Algo de lo que se habla mucho y que tan difícil parece resultar cuando se limita a entender que se trata de hablar. Para que haya una buena comunicación en el matrimonio parece necesario que haya un proyecto común que compartir, un proyecto que incluya valores comunes, creencias, sentido de la vida. También hace falta que exista confianza mutua y conocimiento del otro. Es importante mostrar que tú me importas, que eres lo primero en mi vida, que me ilusiona nuestro matrimonio, que deseo hacerte feliz y que nunca abandonaré esta aventura.

La delicadeza es algo pequeño pero imprescindible para ser feliz en el matrimonio, y en general en la vida. Supone cuidar los detalles, mostrar aprecio, nunca olvidar la dignidad del cónyuge, ponerle por encima, portarse como una dama o un caballero. Frente a la moda de la espontaneidad se impone la moda de la educación y el cuidado de las formas, sin afectación, con naturalidad. La delicadeza en el trato no es sólo para los momentos de relaciones sociales, también es para los momentos de intimidad de la pareja. Debe ser el ADN del comportamiento.

Y por fin, Dios. ¡Que importante es compartir una visión trascendente de la vida!, sentirse ambos hijos de Dios y sujetos de esa dignidad. Cuantas complicaciones se desvanecen cuando se les da un sentido trascendental. Poner a Dios en medio del matrimonio no supone que no existan las dificultades, las arideces; sino que ayuda a darle sentido a todo. Decía al principio que es importante que la pareja sea lo primero en la vida del cónyuge; corrijo ahora, el primer lugar lo debe ocupar Dios, así las cosas están en orden y los dos salimos ganando.

Cinco mensajes para compartir con tu cónyuge

Hace unos días coincidí con un amigo al que hacía tiempo que no veía. Al preguntarle que tal le iba me contestó “Bien pero sin presumir”, los dos nos echamos a reir. Luego pensé que existen personas a las que les va bien pero no solo no presumen de ello sino que ni se dan cuenta. La rutina hace perder la ilusión y provoca la falta de agradecimiento, roba la alegría y puede provocar que lo que va bien se tuerza.

Lo recordaba el sábado cuando hablé a un grupo de matrimonios sobre “la comunicación como fundamento del amor conyugal”. Les decía que para vivir un buen matrimonio es muy importante ser capaces de comunicar cinco ideas a nuestra pareja:

1/ Tú me importas mucho 2/ Eres lo primero en mi vida 3/ Me ilusiona nuestro matrimonio 4/ Deseo ser mejor para hacerte feliz 5/ Nunca abandonaré esta aventura

Comunicar no se limita a hablar. No se trata de repetir al oido de nuestra mujer o marido estas ideas, mucho más importante es demostrarlo con el comportamiento cotidiano. Solo después de demostrarlo con hechos se puede confirmar con la palabra. Comportamiento y palabra deben coincidir para reforzar el mensaje y hacerlo creíble.

Mi familia “mola”

Pregunté recientemente en un curso de orientación familiar ¿que creéis que quieren nuestros hijos de nosotros? Un padre contestó, ¡que construyamos una familia guay! me lo han dicho ellos. Fue una fantástica sesión en la que hablamos sobre cómo conseguirlo. Coincidimos todos en que cada familia debe crear una memoria familiar, un estilo propio, una cultura. Que las familias tienen que ser divertidas y que son perfectamente compatibles el buen humor, la alegría y el optimismo con la exigencia y la transmisión de valores.

Está demostrado que las familias que lo pasan bien juntas se mantienen juntas, y que una gran parte de la felicidad y el equilibrio personales pasan por disfrutar de un ambiente familiar adecuado. Ese ambiente no se encuentra, sino que lo hace cada uno. Es muy importante compartir y aprovechar el tiempo de ocio, no dejándose llevar de la improvisación; planificarlo y nunca imponer lo que se hace. Todos, desde los más pequeños, deben participar y aportar sus preferencias, sentirlo como algo propio.

La satisfacción de la vida familiar no se limita sólo al momento en que se disfruta del ocio, sino que se mantiene en el tiempo recordando las buenas experiencias. El objetivo de los padres debiera ser conseguir que tanto los adultos como los niños piensen que su familia “mola”

En recuerdo de Belén Langdon

Estos días consideraba que una de las mayores virtudes que puede tener una persona sea posiblemente vivir enamorada, con la ilusión y el deseo de buscar lo mejor. Twitee hace unos días que las personas jóvenes son aquellas que tienen más ilusiones que recuerdos. Descubro cada día que las personas enamoradas recrean la vida, buscan lo mejor y lo comparten, crean a su alrededor un ambiente alegre y optimista. Son conscientes de las dificultades y de las tristezas, pero no les llenan de amargura sino que ellas las llenan de sentido. Las personas enamoradas son delicadas, luchan en lo pequeño porque saben que ahí se encuentra el amor. Buscan y dan sentido a cada detalle pequeño de la vida.

¿Dónde y como se forjan estas personas? No hace falta ir a ningún lugar especial, sin duda en la familia. Por eso la labor de ser padres es tan grande, es en la familia donde crecen las personas enamoradas. Se trata del lugar natural para descubrir y hacer crecer el amor, esas pequeñas luchas y cuidados que son un anticipo del cielo. Cada pequeño detalle de arreglo personal, del adorno de la casa, de la preparación de la mesa, de estar pendiente de los demás encuentra su sentido en el amor; no se pueden entender de otra manera.

Y en medio de estos pensamientos me sorprendía la trágica muerte de Belén Langdon, triste suceso que ha mostrado lo mejor de la familia. El testimonio de amor y fe de Nick y Yolanda, de sus hijos y de las compañeras del colegio nos interpelan y empujan para querer ser mejores. Es como si en medio de la tundra apareciera una flor, y otra y otra.

Tu vida Belén ha sido, lo se, una vida enamorada. Corta, pero enamorada. Por eso deja mucho fruto y paz y serenidad, en medio del dolor.

Austeridad sí ¿pero sólo en tiempo de crisis?

Solón fue uno de los siete sabios de Grecia. Poeta, reformador y legislador; su gobierno se caracterizó por reformas para hacer frente a las graves injusticias que padecían las clases más pobres. Así, condonó las deudas de los campesinos, rebajó los tipos de interés y protegió la pequeña propiedad, evitando la formación de latifundios.

A él se atribuye la frase la austeridad es una de las grandes virtudes de un pueblo inteligente.

Esta idea y una entrevista al economista Robert Skidelsky inspiran mi post de hoy.

La grave crisis económica que vivimos ha puesto en primera linea la palabra austeridad. Pareciera que la solución a estos malos tiempos pasara por retirarse a los cuarteles de inviernos (la austeridad) en espera de tiempos mejores para volver al gasto y el despilfarro.

Solón relaciona la austeridad con la virtud y la inteligencia y así lo creo. El mejor camino para ser felices es conocer las virtudes, encontrarles un sentido y querer vivirlas. La austeridad no es algo negativo sino que nos ayuda a crecer como personas, a ser dueños de nosotros mismos, a disfrutar de lo pequeño. Nos lleva a una idea nuclear: que es más importancia ser que tener.

Ser más  austeros, sencillos, prudentes, sinceros, pacientes, optimistas o laboriosos nos acerca a la felicidad y sólo depende de nosotros. Es lo que realmente nos llena y satisface, y además es gratis.

La austeridad no es sólo para tiempos de crisis, es una forma de vida que nos hace más humanos, mejores personas. Este creo que es el principal reto de los padres, ayudar a los hijos a luchar por ser mejores personas, a disfrutar de lo que realmente vale la pena, a encontrar lo valioso en lo pequeño. La vida de familia es el ámbito ideal para ello.

Citando a Robert Skidelsky:

“Nuestros hijos y nietos van a estar posiblemente peor que nosotros en términos de consumo y de PIB, pero pueden estar mejor en muchos otros sentidos, en términos de salud, felicidad, amistad, contacto con la naturaleza y todos los elementos que queramos incluir en eso que llamamos la ‘buena vida’. Las nuevas generaciones han sido testigos de hasta dónde nos han llevado nuestros errores, y seguramente serán menos insaciables de lo que hemos sido nosotros”

Para crear un buen ambiente familiar

Durante el año las largas jornadas escolares y de trabajo, así como el cansancio y las prisas suponen una agresión a la vida de familia. Y no sólo por la falta de tiempo si no por la falta de tranquilidad. En demasiadas ocasiones los hogares se convierten en alojamientos y falta tiempo hasta de mirarse a los ojos. En diversas ocasiones he escrito sobre la importancia de la comida familiar durante todo el año para evitar que esto suceda.

Estamos ya en verano y practicamente todas las familias disfrutarán de algún tiempo para descansar y estar juntos. Este tiempo cada vez suele ser menor y por eso conviene aprovecharlo al máximo. Por eso me permito aconsejar a los padres que se relajen, que dejen actuar con libertad a los hijos, que sólo intervengan para corregir actitudes graves, y que lo hagan “vis a vis” y con cariño.

Es importante buscar y aprovechar los buenos momentos para educar, y estos pasan por un ambiente de confianza, alegría y buen humor. Crear ese ambiente puede ser un buen propósito, sabiendo que conseguirlo pasa por una lucha personal con el propio caracter; y no sólo de los padres sino también de los hijos. Una lucha de toda la familia.

No sabemos valorar lo que tenemos

Vicente del Bosque, entrenador de la selección española de futbol, es además de un tipo humilde, sabio. Suele ser normal que ambas cualidades vayan unidas. Pues bien, ante el último triunfo de la selección española ha afirmado que “hemos pasado de pobres a ricos en tan poco tiempo que no sabemos valorar lo que tenemos. Hay que trasladar optimismo, no pesimismo. Somos la única selección que no se ha abrazado con el pase a cuartos. ¡La única! Cuando la clasificación ha sido estupenda, perfecta”

Recordaba la afirmación del humorista Chummy Chumez cuando decía que no creía en la indisolubilidad del matrimonio, que este se deshacía con facilidad en el aburrimiento.

Añadiría que no sólo el matrimonio sino la familia, la amistad, la vida en general se disuelven cuando no sabemos valorar lo que tenemos. Y no es posible vivir de las rentas, hay que recordarlo cada mañana y actualizarlo durante el día. La felicidad es para los valientes y luchadores que la buscan, no para los vaguetes que simplemente la esperan.

如何維持家庭凝聚力 o cómo mantener la familia unida

La globalización y las nuevas tecnologías traen cada día nuevas y agradables sorpresas. La de hoy ha sido encontrar una traducción al chino de mi ponencia presentada en el World Congress of Families . Mi buen amigo José Eugenio Borao, profesor de la Universidad Nacional de Taiwan, ha hecho un resumen que ha publicado en el blog que le sirve de apoyo para enseñar español a sus alumnos.

如何維持家庭凝聚力 suena muy muy bien, quiere decir cómo mantener la familia unida. Pensar que dije 情侶結婚前應考慮未來要組成的家庭會是什麼樣的文化。例如,重視家庭慣例的程度、如何運用家庭照,甚至如何運用上一代的照片。這是由於了解到自己身為團體的一份子能產生安全感與喜悅,並且這也是[子女]均衡發展的基礎。me impresiona mucho.

Y ya hablando en serio, para mí es un honor y un orgullo compartir ideas e inquietudes sobre la familia con amigos del extremo oriente. Pincha aquí si quieres practicar tu chino y leer algunas ideas para mantener tu familia unida.

Aprovecho para invitarte a que me sigas en mi nueva cuenta twitter @anibal_cuevas y para cerrar este post, te invito a escuchar la ponencia

La estupenda vida de familia

Decía Chesterton que si de verdad vale la pena hacer algo, vale la pena hacerlo a toda costa. Pienso que pocas cosas son tan importantes como la vida de familia, por eso es necesario que la cuidemos y mimemos. No basta con simple propósitos, tampoco vale improvisar sobre la marcha cuando no se tiene un criterio.

Se acerca el tiempo de verano, posiblemente el tiempo más caótico, espontáneo e imprevisible del calendario. Se corre el peligro de que las vacaciones se conviertan en un tiempo de no hacer nada; tantas horas y días sin un mínimo planning pueden no solo echar por tierra toda la labor educativa del año, si no hacernos perder un tiempo de oro para ser felices en familia y crecer como personas.

Hay quien cree que estar de vacaciones y descansar supone un dolce far niente sin caer en la cuenta que las personas no somos estáticos y que no hacer nada ya es hacer algo: el vago. Si educar supone un proceso de mejora creciendo en virtudes, hacer el vago y simplemente dejarse llevar nos lleva a ser peores personas. Por todo ello bastaría con un pequeño propósito de aprovechar el tiempo para que las vacaciones nos ayudaran a vivir como personas de altura.

Y es aquí donde le podemos dar el tiro de gracia a lo negativo de la improvisación viviendo un horario, eso sí veraniego. No estoy proponiendo pasar el verano en un cuartel, sino disfrutar del descanso, del cónyuge, de los hijos, de las aficiones. Me atrevo a proponer alguna idea en este pequeño espacio.

Lo mejor, empezar por el principio, levantándose a una hora determinada, aseándose y desayunando en familia. Dedicar un tiempo a arreglar la casa entre todos, a hacer la compra. ¡Que las cosas de casa no son sólo de ella! La invasión de los gadget electrónicos es una realidad, por ello no podemos pretender hacerlos desaparecer, pero sí regularlos.

Considero que determinados momentos de la vida de familia son sagrados y deben excluir totalmente los whatsapp, sms, facebook, etc.. me refiero a las comidas y tertulias. Creo que en este terreno se debe ser especialmente estrictos. Cierto que los tiempos del ordeno y mando los tiramos a la basura, hay que hablarlo con los hijos, dar razones. Pero sacar un móvil durante la comida o tertulia es tan poco educado como hacerlo con un periódico o un libro para leer mientras los demás comentan. Supone una gran falta de delicadeza e interés hacia los demás.

También será bueno haber preparado alguna excursión, senderismo, visita cultural, bicicleta, deporte. Lógicamente todo esto depende de las edades de los hijos, a mayor edad mayor independencia y libertad. Si hemos hablado de un horario operativo para levantarse también será bueno que lo haya para acostarse.

Si no se hace así correremos el riesgo de caer en la improvisación y el pasar de los días. Flexibilidad, respeto a la libertad, autonomía pero también fortaleza para mimar y defender aquello que necesitamos y ayuda a ser mejores: el ambiente familiar, la estupenda vida de familia.

Artículo de Aníbal Cuevas publicado en la revista Hacer Familia (junio 2012)

Ser el mejor padre posible

Las razones del abandono de Rick Santorum en la carrera por la nominación del partido republicano son un claro ejemplo de lo que escribí en el ultimo post sobre el puzzle de la vida. Santorum está casado y es padre de 7 hijos, una de sus hijas gravemente enferma desde que nació está hospitalizada.

En la rueda de prensa, en la que junto a su familia anunció su renuncia, afirmó que había pasado unos días cuidando de su hija, que había tenido tiempo de rezar y pensar y que había decidido con su familia que lo más importante era ser el mejor padre posible.

Aparecen en este caso personal la vida profesional y la familiar así como una importante toma de decisión. A la vista de su curriculum parece claro que estamos ante una persona con unos fuerte valores familiares, seguramente su familia ocupe el primer lugar en sus prioridades lo que no ha impedido que temporalmente su vida profesional le haya ocupado más tiempo.

Ante un cambio de situación, el agravamiento de su hija, su prioridad número uno vuelve a ocupar más tiempo.

¿Cómo ha tomado una decisión tan importante? Tiempo para rezar y pensar, toma de decisión personal en última instancia, pero colegiada en el proceso; y objetivo claro: ser el mejor padre posible.

Objetivo claro, analizar, consultar y decidir. Creo que podemos aprender mucho de este caso ¿qué te parece?

Verás como llega alguien y lo estropea

En España existe una conocida frase que dice “hoy puede ser un gran día, verás como llega alguien y lo estropea”, en realidad utiliza una palabra más fuerte que estropear pero vamos a dejarlo así por decoro.

Lo recordaba hace unos días cuando, durante un trayecto corto en coche, sintonicé una conocida emisora de radio española en la que se estaba tratando el tema de la convivencia en el matrimonio. La presentadora entrevistaba a una experta que, a mi juicio, decía cosas muy útiles e interesantes. Reivindicaba que cada día había que cuidar el trato con la pareja, ser detallistas, cuidar el lenguaje no verbal que a veces hace más daño que las palabras, fomentar la ilusión …..

Reconocía las dificultades de la relación en el matrimonio pero afirmaba que era posible reinventar el amor cada día; en resumen, se trataba de una intervención motivadora y constructiva.

La presentadora dió entrada a una oyente que directamente afirmó que había estado cuarenta años casada, que se había divorciado y que era muy feliz. Me sorprendí mucho y me pregunté cuál sería en el fondo la razón que llevaba a la oyente a llamar al programa. Me dió pena y después de pensar que siempre hay alguien que intenta estropearte un buen día, apagué la radio y me quedé con las ideas de la experta.

Pautas para educar en la adolescencia

  INTRODUCCION

En las distintas etapas de la evolución de la persona se dan una serie de características que son comunes, en mayor o menor medida a todos los mortales de esa misma edad. Su conocimiento ayuda mucho en la tarea de educar.

En la etapa que nos ocupa, la adolescencia, conocer como son nuestros hijos y porque les pasan las cosas ayuda a tranquilizar a los padres y animarles a seguir en la lucha además de brindarles una herramienta para ayudar a superar con éxito esta etapa necesaria y de la que, aunque digan lo contrario se puede disfrutar.

La etapa es larga, y no es lo mismo a los 13 años que a los 16, a pesar de eso, se dan una serie de características en la adolescencia como son:

-Un fuerte impulso de autoafirmación y una aparente seguridad cuando lo que ocurre realmente es que son muy inseguros. Aparecen intransigentes en sus ideas.

-Tienen un gran sentido del ridículo por lo que son muy sensibles a las criticas, más sin son en público.

-Se encierran mucho en si mismos dando vueltas y más vueltas a “sus problemas”. No les gusta ser interrogados, sí el dialogo.

-Se da un desbordamiento de la afectividad que les hace pasar de estados de tristeza a estados de euforia sin solución de continuidad y sin motivos aparentes. Esta es la razón de hacer las cosas cuando “me apetece”.

-Necesitan a los amigos, comienzan las amistades mas intimas.

-No soportan los discursos, exigen sinceridad y autenticidad. Buscan en los padres y mayores modelos de autenticidad y lucha por ser mejores.

-Necesitan y desean la vida en familia y el apoyo que esta les da, pero desde la autonomía y el respeto a su intimidad. Ante esta situación que a muchos desconcierta ¿Qué podemos hacer los padres?, desde luego no cruzarnos de brazos y esperar a que pase el chaparrón, podemos:

-Conocer y estudiar esta etapa y desde este conocimiento vivir la virtud de la paciencia, en actos cotidianos y concretos. Ver en que situaciones nos “sacan de quicio” y plantear luchas personales en esos momentos concretos. Con ello conseguiremos un ambiente familiar de sosiego que es lo que necesitamos todos.

Esa lucha personal de cada miembro de la familia por ser mejores será motivo de unión.

-Ayudarles a ser dueños de sí mismos. Tarea difícil ya que una de las características de la adolescencia es el desbordamiento de la afectividad, de los sentimientos. Esto se puede intentar en una lucha por vencer los caprichos, las marcas, etc..Tarea en la que los padres deberemos ser punto de referencia y ejemplo.

-Ayudarles a buscar la verdad y lo bueno y animarles a esforzarse por vivirlo. Los adolescentes son muy sensibles a las injusticias y a la necesidad ajena, pero necesitan orientación para el compromiso y concretarlo.

-Enseñarles a pensar y reflexionar antes de actuar o tomar una decisión. Ponderar objetivamente la situación y una vez tomada la decisión realizarla. No hacerles todo, aunque nos resulte más cómodo. Que no se dejen vencer al primer contratiempo o ante el “no me apetece” dejándose llevar por el estado de animo.

-Dar cada vez mas autonomía, buscar aspectos de su vida o de la vida familiar sobre los que puedan decidir. Ante el acierto alabar, ante el fracaso animar.

-Con el ejemplo enseñarles a pedir perdón, a asumir los fracasos a responsabilizarse de ellos evitando el victimismo.

-Aceptarles con todo lo que les pasa, ayudarles a aceptarse, identificando y explicando el porqué les pasan las cosas.

-Buscar situaciones de abrirse a los demás, procurando que no se encierren en sus problemas cotidianos, hacerles ver el sufrimiento ajeno

ACTITUD DE LOS PADRES

¿Cual debe ser la actitud de los padres? Es necesario educar sobre todo con el ejemplo. Mucho dialogo , evitando las “charlas”, más bien escuchando. La educación de los hijos supone en los padres vivir una serie de virtudes como la paciencia, sinceridad, humildad, fortaleza, esperanza y optimismo, alegría, etc.

Paciencia para “no perder los papeles” y saber esperar, sinceridad y humildad para pedir perdón y reconocer que no siempre tenemos razón, fortaleza para exigir en aquello ante lo cual no debemos ceder aunque se arme la de “San Quintín”, esperanza, optimismo y alegría para no rendirnos ante los aparentes fracasos del día a día.

La adolescencia es una etapa en la que posiblemente los padres deban ejercitar mas virtudes lo cual redundará en bien de las hijas y mejora personal. Todo ello al final beneficia a toda la familia y acerca a sus miembros. No olvidemos nunca que los hijos buscan modelos que les orienten.

PAUTAS DE AUTOEVALUACION DE LOS PADRES

Las buenas intenciones no bastan hoy en día para tener éxito en el proceso educativo de los hijos. Es necesario que los padres tengan conocimiento de que es lo que pueden esperar y exigir de cada uno.

Deben plantearse objetivos claros y alcanzables. Quizás se centra en exceso el proceso en el hijo, sin ser conscientes de que los padres debemos autoevaluar de que manera actuamos. Con las siguientes líneas se pretende , por medio de preguntas, ayudar a los padres a encontrar vías concretas, objetivos claros y, sobre todo, intencionalidad en la educación.

Por tanto, no estamos ante un test o nada similar, lo único que se pretende es dar ideas, abrir caminos. Trasladen las preguntas al actuar diario. Busquen momentos en los que poder poner en práctica las ideas que se les ocurran. Utilicen papel y bolígrafo para plasmar esas ideas que, de otra manera, serían olvidadas a los pocos minutos. No busquen grandes soluciones.

Las situaciones y problemas se resuelven poco a poco y no a base de esfuerzos denodados, sino con una lucha constante llena de optimismo y alegría.

1.-La racionalidad es una característica del ser humano maduro, ¿cómo planteárselo a ls adolescentes? La racionalidad nos lleva a recabar información para enjuiciar con criterios verdaderos, analizar las consecuencias positivas o negativas para la persona y para los demás antes de tomar una decisión y luego actuar o no de acuerdo con lo decidido.

Cuando se actúa de determinada forma sin antes haber ponderado las consecuencias, el resultado no es propiamente una actuación humana, sino fruto del instinto, de la obcecación, de lo que “apetece”, de cualquier cosa menos de lo propio del hombre: la razón.

Los procesos a los que se ha hecho referencia son:

-recabar información

-informarse de acuerdo a unos criterios

-juzgar

Para informarse es necesario comprender, observar y escuchar:

-¿Procura fomentar en sus hijos la lectura? ¿Existe en casa una biblioteca básica y atractiva? ¿Sabe si sus hijos entienden lo que leen?

-¿Comenta con sus hijos aquello que pueda fomentar su capacidad de observación (paisajes, edificios, etc..)?.

-Fomenta que en casa los miembros de la familia se escuchen unos a otros?

-¿Buscan momentos de tertulia familiar? ¿Respeta sus ideas preocupándose de que las razonen? -¿Escucha usted a sus hijos, dejando a un lado lo que esté haciendo (leyendo el periódico, por ejemplo)?

Es necesario informarse bien. En este sentido:

-¿Ha reconocido ante sus hijos haberse equivocado alguna vez?

-Al hilo de alguna información de prensa, ¿ha analizado con su hijo lo que son hechos y lo que son opiniones?

-¿Ayuda a sus hijos a distinguir lo que es importante y lo que no lo es tanto? ¿Cómo?

-¿Ha comentado con sus hijos que se pueden tener ideas preconcebidas que impidan el juicio objetivo?

El último paso es juzgar:

-¿Alguna vez ha puesto a sus hijos en situación de tomar postura ante un hecho o idea después de haberlo analizado? ¿Ha fomentado que defiendan sus ideas con argumentos?

-¿Ayuda a sus hijos para que tomen decisiones de una manera racional?

2.-Frente al desbordamiento de la afectividad, propio de la adolescencia se puede fomentar un cierto autocontrol, en este sentido: No debe ser un objetivo educativo el que nuestros hijos sean personas frías, con un autodominio y un autocontrol total y absoluto sobre sus reacciones. Si que debiera serlo el luchar por canalizar y “templar” esas reacciones.

El ejemplo que den los padres es fundamental, como siempre.

-Cuándo ha perdido usted los papeles alguna vez, por ejemplo en un atasco, en una reunión, etc. ¿lo ha comentado con su hijo? Si a su hijo le ha ocurrido también, ¿han sacado consecuencias y alguna idea concreta para evitarlo?.

-¿Ha comentado con su hijo alguna vez el aspecto ridículo de una persona llevada de un exceso de afectividad (comiendo a dos carrillos, chillando como un energúmeno, etc..?(No para criticar a la persona sino utilizando la imagen) ¿Le ha ayudado para reflexionar sobre lo poco humano de esa situación?

-Seguro que en más de una ocasión ha callado ante un comentario que le haya molestado, ¿ha comentado con su hijo que no siempre hay que ser el que dice la última palabra? ¿Qué ante la injusticia no hay porqué, necesariamente responder con la misma moneda?

-¿Ha propuesto a su hijo como meta el dejar hablar a los demás, escuchándoles y callando si no es necesario hablar?

-¿Ha hablado con su hijo de que el ímpetu propio de la adolescencia no es malo en si, y que lo puede emplear para luchar por causas justas? ¿Comenta con el qué son causas justas?

-¿Comenta con su hijo lo superfluo de algunos gastos, y en este caso, se han situado en el supuesto de que no se hiciera dicho gasto y que ocurriría? ¿Ha analizado con su hijo que considera gastos superfluos y gastos necesarios? ¿Le ayuda para que no haga gastos superfluos, y le hace ver el lado positivo y alegre de dicha medida?

-En resumen: ¿Ha comentado con su hijo qué supone ser “señor de sí mismo”, dueño de sus actos?.

3.-La única manera de vivir en libertad es hacerlo con valentía, ésta se relaciona casi siempre, con no tener miedo a nada, sin haber ponderado los riesgos antes. Este comportamiento sería algo irracional.

Las personas valientes no son las que arriesgan o se tiran al vacío, sino los que soportan las adversidades y las influencias negativas para su mejora como persona y quienes se entregan para acometer grandes empresas o luchan por vencer las dificultades y las influencias negativas.

La Fortaleza es la virtud de los convencidos. Tiene varios aspectos: resistir, aguantar y acometer. Los enemigos de la valentía son la osadía, el temor y la indiferencia.

-¿Ha ayudado a su hijo a descubrir situaciones en las que se pueda demostrar la valentía, por ejemplo: ser sincero, decir la verdad asumiendo sus consecuencias, saber decir no a sus amigos cuando lo que le proponen supone estropearle como persona?

-¿Ha comentado con su hijo aspectos de su vida que le hagan saber que la misma tiene sentido?

-¿Ayuda a su hijo a vencer ese cierto sentido de victimismo que suelen experimentar los adolescentes?

-¿Le propone ideales por los que vale la pena luchar, aunque no reporten beneficios materiales?

Hasta aquí una serie de preguntas cuyo único fin es ayudar a la reflexión personal. No se pretende realizar un test y por tanto no hay puntuación. Que a algún padre le haya abierto alguna puerta para mejorar la relación con su hijo supone haber cumplido el objetivo de este documento

Pautas para educar en virtudes a tu hijo de 6 a 13 años

AUTOEVALUACIÓN DE LOS PADRES RESPECTO AL DESARROLLO DE VALORES EN HIJOS CON EDAD ESCOLAR (6 A 13 AÑOS)

Las prisas y el ritmo que la vida impone a muchos padres les lleva a no tener apenas tiempo para estar con sus hijos . Esto es un hecho y de nada valen lamentos sino acciones eficaces. Si se dispone de poco tiempo lo que no se puede hacer es perderlo.

La presente “autoevaluación” pretende ayudar a los padres con hijos de 6 a 13 años para aprovechar el tiempo y los recursos en la educación de los hijos. El camino de la felicidad pasa por la adquisición de valores, la manera de transmitirlos y “meterlos” en el corazón de los hijos es ir “paso a paso”.

Conociendo las características propias de la edad del hijo, nos centraremos en los valores que le son propios. La labor principal de los niños de 6 a 13 años es el estudio ( edad del escolar ), y en el estudio se ejercitan una serie de hábitos propios de valores como la fortaleza, laboriosidad, reciedumbre, sobriedad, paciencia, perseverancia, compañerismo, formación de criterio.

La misión de los padres es ayudar a los hijos a luchar por vivir los valores antes mencionados. La “pregunta del millón” es ¿como?. Obviamente de nada sirve saber la teoría si no sabemos como ponerla en práctica. A continuación se exponen una serie de preguntas que pueden servir como orientación. No conviene responderlas con monosílabos, sí ó no, sino buscar situaciones cotidianas en la familia y comentarlas entre el matrimonio. Si no es garantía de éxito inmediato, por lo menos se caminará en la buena dirección.

I. FORTALEZA.

De la misma manera que el valor base en la edad de 0 a 3 años es el orden, se puede afirmar que la base de la educación de los niños de 6 a 13 años es la fortaleza, no entendida como fuerza física, sino como capacidad de proponerse metas y luchar por lograrlas aunque cueste. O dicho de otro modo, conseguir una fuerza interior que les haga sobreponerse al “no me apetece”.

Para que los hijos vivan la fortaleza es necesario que sepan que existen cosas en la vida por las que merece la pena luchar, que existe el Bien y que merece la pena luchar por conseguirlo, de ordinario a través de las cosas pequeñas.

-¿Nuestro hogar es un hogar de “quejicas”?. En la última semana ¿cuantas veces se ha oido “que calor/frío tengo”, “que cansado estoy”, etc?.

– ¿Tenemos tendencia a proteger excesivamente a los hijos? ¿Sustituimos a nuestros hijos en las tareas que deben realizar? (Encargos en casa, arreglos, etc.)

– ¿Cuantas salidas al campo, de excursión, hemos realizado en el último mes?. Las salidas al campo, o a la montaña son una escuela de fortaleza y además unen a la familia. Organizar marchas en las que se suben y bajan cuestas, se pasa frío o calor, se pasa sed, etc.. son una forma estupenda de vivir la fortaleza. Además, observar bellos paisajes ayuda a darse cuenta que merece la pena el esfuerzo.

– Cuando nuestros hijos deciden algo y luego se “echan atrás” sin motivo ¿les ayudo para que realicen lo que se habían propuesto, ó , pienso que no tiene importancia?

– ¿Quiero ayudar a mis hijos a ser “fuertes” mientras yo soy una persona sin ambiciones de superación y mejora personal?

– En los fines de semana, vacaciones etc.. ¿Existe un horario de levantarse de la cama, de estudio, etc..ó las cosas salen como salen?

II.LABORIOSIDAD.

Muy relacionada con la fortaleza, la laboriosidad la viven los niños en su trabajo, el estudio. Se trata de cumplir con diligencia los deberes propios y ayudar a los demás en lo mismo. En resumidas cuentas, querer hacer las cosas bien y esforzarse en ello.

– ¿Que me preocupa más, las notas o que mis hijos se esfuercen y den lo máximo de sí mismos? ¿Les animo cuando veo que luchan y no llegan?

– ¿Tienen mis hijos un horario diario de estudio y lo cumplen? ¿Que lugar ocupa la televisión en casa? ¿Que razones les doy para que hagan suyas estas ideas y no las vean como una imposición?

– ¿Cuanto hace que no hablo con mis hijos de lo que es la obra bien hecha, y de la satisfacción que produce el hacer las cosas bien esforzandose? ¿Me intereso en que acaben bien sus trabajos escolares, con buena presentación?

– ¿Me preocupo de que en casa haya una ambiente que favorezca el estudio? Silencio, libros (que aprendan a cuidarlos), etc..

– ¿Me doy cuenta que los fines de semana y vacaciones también son tiempo de laboriosidad? En este sentido ¿tienen un horario adaptado a las circunstancias ó se hacen las cosas según van surgiendo?

III. SOBRIEDAD.

Por medio de la sobriedad, distinguiendo lo que es razonable y bueno, nos esforzamos por utilizar de manera moderada los cinco sentidos. Está muy relacionada con la fortaleza , ya que “negarle al cuerpo” lo que pide supone un ejercicio de dominio.

– En el caso de que demos paga a nuestros hijos, ¿que han hecho con la paga de la semana pasada? ¿En que la han gastado? Ha sido en cosas necesarias o en caprichos comprados por impulsos. ¿Con que frecuencia realizan obras de caridad? Parte de la paga, ¿la dedican para ayudar a los más necesitados?

– ¿Aprovechamos las cosas hasta el final, o las tiramos mientras aún sirven?. En este punto convendrá descender a lo concreto, y ver qué cosas hemos tirado en los últimos meses y en qué estado se encontraban, ver si las hemos tirado porque ya no servían o por consumismo, ¿hacía falta de verdad cambiarlas? (convendrá ser honrado con uno mismo, pués es fácil engañarse)

– ¿Son nuestros hijos esclavos de las marcas y los anuncios? ¿Y nosotros?. – ¿Intentamos conjugar el capricho (a veces es bueno “dárselo”) con la sobriedad? – La nevera es un buen termómetro de como se vive la sobriedad. Abramos la nevera y veamos que cosas de las que hay son necesarias y cuales son superfluas. ¿Es nuestro casa un hogar donde nunca falta de nada, refrescos en la nevera, patatas fritas, dulces, aperitivos, etc..ó usamos de estos para celebrar acontecimientos familiares?

– Muchas familias realizan las compras en supermercados. Esto brinda la oportunidad de hacer una lista y ceñirse a ella. ¿La última compra se ajustó más o menos a la previsión ó fue fruto del reclamo de las estanterías?.

– ¿Salir al teatro, al cine es algo habitual, que no llama la atención o es un acontecimiento? (Obviamente el buen cine y el buen teatro son cultura y por lo tanto positivos, la pregunta se dirige hacia el “consumo” de ambos).

IV.PACIENCIA.

La paciencia ayuda a resistir aquellas cosas o situaciones que nos molestan, con serenidad. Es una valor que va “a contrapelo” de nuestros tiempos, caracterizados por las prisas y la falta de capacidad de espera. No vamos a proponer que todas las familias se vayan a pescar, pero pensar en lo que supone ir de pesca nos ayudará a entender mejor la paciencia.

– ¿Fomento en mis hijos actividades que requieren el ejercicio de la paciencia, por ejemplo: coleccionismo, aprender a tocar la guitarra, etc.?

– ¿Les doy razones para “soportar” a un compañero pesado, que se burlen de ellos en el colegio, etc.?

– ¿Que razones les doy para que hagan bien las cosas? ¿Somos capaces de esperar resultados o los queremos de inmediato?.

– ¿Tenemos nosotros paciencia con sus limitaciones y defectos, para que de esta manera ellos también la tengan?.

V.COMPAÑERISMO.

La edad en la que comienza a desarrollarse y potenciarse el compañerismo es la edad del escolar, por ello vale la pena preguntarse:

– ¿En casa se deja hablar a todos y se escucha con atención aunque uno tenga muchas ganas de contar lo suyo?.¿Cuando ha sido la última vez que hemos mantenido una conversación familiar?

– Cuando alguien critica o habla mal de algún amigo, vecino, conocido ¿que hacemos, “entrar al trapo” o procurar cortar la critica buscando lo positivo de esa persona?

– ¿Que detalles vivimos en casa encaminados a ayudar a los demás sin que nos los tengan que pedir?. Ante la natural falta de iniciativa de los hijos en este aspecto convendrá “darles pistas”. Hacer una lista y comentarla.

-En las actividades de grupo ¿ponemos el máximo empeño como si solo de nosotros dependiera el éxito, aunque luego el mérito se lo lleve otro, o solo nos esforzamos si vamos a “lucir” nuestras actividades?. ¿Cuando ha sido la última vez que esto nos ocurrió en el trabajo? ¿Que hicimos?. ¿Es tema de conversación en las tertulias con los hijos?

VI. FORMACIÓN DE CRITERIO

La Edad del escolar es la edad del saber, de la razón. Por ello es normal que los hijos busquen el porqué de las cosas, su bondad o maldad, lo que es verdad y lo que no lo es. Esto, unido a su sentido de la justicia hace de este momento la edad de oro para educar unos principios que les ayuden a tener criterio ante lo que ven.

– ¿Aprovechamos en casa las oportunidades que se brindan habitualmente, películas, noticias, comentarios del colegio, para aclarar ideas sobre la justicia, lo bueno y lo verdadero?

– En este aspecto, ¿Vivimos y así les transmitimos a ellos, que no se debe juzgar a las personas, que lo que se debe juzgar como bueno o malo, verdadero o falso son los actos?

– ¿Les vamos enseñando a saber ser críticos con lo que oyen y leen? ¿Aprovechamos los periódicos, por ejemplo, para que formen su idea de las noticias?

– Cuando una película nos parece inapropiada, ya sea por violencia, sexo, etc. ¿Apagamos la TV o “nos la tragamos”?

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