Entra en un círculo virtuoso

Ayer, medio en broma medio en serio, comentaba con un amigo las ideas de algunas personas que se empeñan en demostrar que la diferencia entre el ser humano y algunos animales son mínimas. Comentábamos que puede que así sea en el orden biológico, sin embargo existe otro orden que define al hombre y marca la diferencia abismal con todas las demás criaturas: la capacidad de amar, de darse a los demás de manera consciente, no por puro instinto o interés; superando egoísmos y apetencias.

Hoy que tanto se habla de mentalidad positiva, de fomentar un espíritu emprendedor, de superar dificultades y obstáculos ….. creo que el esfuerzo es menor si se hace desde el espíritu de servicio a los demás, esto es, desde el amor.  Así se entiende y encuentra sentido la renuncia en beneficio de otros, el no centrarse en uno mismo. Salir de uno mismo facilita la vida, descomplica, suaviza las relaciones y todo va mejor.

La idea me parece fundamental no sólo para la vida matrimonial y familiar, sino también en la vida social y en el trabajo. Creo que es muy motivador actuar buscando el bien de los demás. Es todo un reto plantearse entrar en un circulo virtuoso en el que una buena acción llama a otra.

Anuncios

Las tres “C” del matrimonio

Contraer matrimonio supone una importante toma de decisión y como tal, no puede hacerse a la ligera. Decidir casarse no es seguir como estábamos pero con papeles, tampoco puede ser algo que comienza llevados únicamente de lo afectivo.

Lo primero que necesita el matrimonio como tal es un compromiso De fidelidad, de seguir juntos y poner todos los medios para cumplirlo. Lo fundamental del compromiso es el acto libre de entregar la propia libertad por amor.

El mero compromiso puede parecer algo frío y poco humano, por eso es bueno aliñarlo con cariñoTodas las relaciones humanas están llamadas al desgaste, nada como el cariño y la delicadeza en el trato para lubricar los roces. No es el fundamento, pero sí algo muy necesario y útil para apuntalar el compromiso.

Y como en toda iniciativa o aventura, hace falta tener confianzaY ésta en una triple dimensión: confianza en uno mismo, en el otro y en la propia institución del matrimonio. La confianza en uno mismo empieza con el conocimiento propio, el fomento de la autoestima, queriéndose y exigiéndose y pidiendo ayuda cuando sea necesario. La confianza en el otro supone creer que es capaz de lo mejor y hacer todo lo posible por ayudarle. Y juntos, confianza en que el matrimonio es una institución perfectamente válida en el s XXI. Es cierto que pueden llegar malos momentos, en ese caso habrá que pedir ayuda y redoblar el compromiso, el cariño y la confianza, las tres “C” del matrimonio

Se puede mantener el amor, aprende cómo

Hoy en vez de escribir, voy a hablar. Gracias a Hacer Familia, os dejo una entrevista con diez ideas para mantener el amor en el matrimonio. Espero que os guste y sea útil.

Ideas para disfrutar de una vida equilibrada

Es fácil experimentar que la felicidad y la plenitud tienen mucho en común con la armonía, el equilibrio y la madurez. Por contra cuando gobiernan la vida el capricho, los sentimientos exagerados o el mal carácter, las personas no se encuentran a gusto ni consigo mismos ni con el mundo. Resulta entonces difícil disfrutar de paz y ser feliz. Es cierto que en esta realidad de los sentimientos y de la afectividad hay una cierta base heredada, sin embargo es mucho lo que la educación puede hacer. Resulta necesario que la educación contemple la formación de la afectividad.

El núcleo gordiano de la educación consiste en encontrar el equilibrio entre lo que pide la afectividad: el placer y el bienestar; y lo que dicta la razón: el bien. Como ambas no suelen coincidir la lucha está servida entre lo que apetece hacer y lo que se debe hacer. Valga como ejemplo el del estudiante que sabe que debe estudiar pero al que apetece salir con los amigos o jugar con la videoconsola.

Una buena educación pasa por colocar en su lugar la afectividad: conseguir que esta sea activada y dirigida por la voluntad (guía a tu corazón, no te dejes llevar por él). Actuar de esta manera resulta difícil ya que ante una disyuntiva la valoración de la afectividad es más rápida y fuerte que la racional. Los movimientos afectivos necesitan gobierno y moderación.

¿Qué hacer para conseguir este orden y equilibrio entre afectividad y racionalidad? La batalla se mantiene cada día y sólo se gana en lo pequeño. Son los pequeños vencimientos diarios los que ordenan la cabeza y el corazón. Por ejemplo venciendo la pereza a la hora de levantarse de la cama o cumpliendo un horario de estudio.

Otras ideas que ayudan a mantener ese equilibrio pueden ser:

– un ritmo alimenticio adecuado: comer a determinadas horas y no cuando el estomago quiere

– alternar durante el día momentos de cansancio con otros de descanso

– dormir las horas adecuadas a la edad: acostarse y levantarse a horas previstas y razonables

– realizar actividad física que siempre supone un mayor o menor esfuerzo y vencimiento

La idea es que el mapa final sea este: la racionalidad tiene el poder político, la afectividad se deja gobernar y el cuerpo se resigna y ofrece una menor resistencia. Para que esto ocurra hay que mantener pequeñas luchas cada día en un ambiente familiar alegre y optimista.

La felicidad es para los enamorados

John Lennon lo reflejó muy bien cuando cantaba “la vida es lo que pasa delante de ti mientras estás haciendo otros planes”. Y es que existe una cierta tendencia a ser espectadores de nuestra propia vida, como si las cosas ocurrieran porque sí y la vida fluyera por inercia.

Es lo que puede ocurrir en la vida matrimonial cuando los cónyuges no toman el mando de su relación desde el mismo día de la boda, y se dedican a vivir de las rentas. Hay que estar prevenidos ya que si los protagonistas no ponen los medios para que su amor sea para siempre, otros (la presión social, la rutina, el egoísmo …) lo harán para que no sea posible.

Saber cuáles son algunos de los principales enemigos del matrimonio puede ser muy útil para afrontarlos en positivo, vamos allá:

El tiempo y sus lógicas consecuencias que llevan a que la pasión de paso a un amor más tranquilo, y a que esto se confunda    con falta de amor
La falta de comunicación, y no solo de dialogo, sino de vibración con las mismas cosas
La rutina y el aburrimiento. Perder la capacidad de asombro y el deseo de sorprender y ser sorprendido.
Unas relaciones sexuales en las que falta la ternura y que no sirven para manifestarse amor.
No cuidarse para el cónyuge y buscar fuera sentirse atractivo/a y seductor/a

Releyendo estas lineas me doy cuenta de que son los mismos enemigos que impiden a tantos tener una vida feliz. Y es que al final, la felicidad sólo es para los enamorados.

Mi familia “mola”

Pregunté recientemente en un curso de orientación familiar ¿que creéis que quieren nuestros hijos de nosotros? Un padre contestó, ¡que construyamos una familia guay! me lo han dicho ellos. Fue una fantástica sesión en la que hablamos sobre cómo conseguirlo. Coincidimos todos en que cada familia debe crear una memoria familiar, un estilo propio, una cultura. Que las familias tienen que ser divertidas y que son perfectamente compatibles el buen humor, la alegría y el optimismo con la exigencia y la transmisión de valores.

Está demostrado que las familias que lo pasan bien juntas se mantienen juntas, y que una gran parte de la felicidad y el equilibrio personales pasan por disfrutar de un ambiente familiar adecuado. Ese ambiente no se encuentra, sino que lo hace cada uno. Es muy importante compartir y aprovechar el tiempo de ocio, no dejándose llevar de la improvisación; planificarlo y nunca imponer lo que se hace. Todos, desde los más pequeños, deben participar y aportar sus preferencias, sentirlo como algo propio.

La satisfacción de la vida familiar no se limita sólo al momento en que se disfruta del ocio, sino que se mantiene en el tiempo recordando las buenas experiencias. El objetivo de los padres debiera ser conseguir que tanto los adultos como los niños piensen que su familia “mola”

Sobre optimismo y confianza

Existe la creencia bastante generalizada de que el optimismo y la confianza son características innatas de algunas personas. Aunque esta idea encierra cierta verdad, sin embargo, estas virtudes también se adquieren y se viven por la lucha personal. El optimismo está muy relacionado con el buen humor y este con saber dar a cada situación su importancia.
Algunas personas hacen de cualquier menudencia un drama. Ello supone, además de un tormento para los demás, una actitud paralizante para ellos mismos. Cuando falta el optimismo y la confianza, no se puede crecer y mejorar ya que esto supone, por definición, una cierta seguridad en uno mismo y en las propias capacidades.
El optimismo, al igual que la generosidad, se vive cuando se lucha por hacer la vida agradable a los demás, cuando se está mas pendiente de los otros que de uno mismo. El pesimismo es egocéntrico. El optimismo como virtud no se refiere a los inconscientes que no ven las dificultades, o a los autosuficientes que se creen infalibles. Se adquiere cuando uno mismo se conoce, se toma un poco en broma y sobre todo no se es demasiado susceptible a lo que dicen los demás.

Un hombre libre

Es más fácil dejarse llevar por las circunstancias o actuar de acuerdo al interés del momento. Es más fácil, pero no es mejor. Hace que en el fondo el hombre no se sienta libre, se de cuenta de que no hace realmente aquello que quiere.

Para evitar esa esclavitud de las circunstancias, parece claro que son necesarios unos principios que guien la vida, que sirvan de soporte y ayuden a actuar libremente. Sin embargo ¡cuantas veces, a pesar de esos principios, se actua de manera contraria y se cae victimas del posibilismo!

Sin embargo no sólo hacen falta unos principios, si no también unos ejemplos que indiquen cómo llevar a la práctica lo que se cree y, sobre todo, que animen a pensar que es posible actuar conforme a cómo se cree. Para ello me parecen muy interesante leer las biografías de quienes han vivido de manera cotidiana aquello que creemos.

Hoy celebramos la fiesta de Tomás Moro, un estupendo ejemplo para todos y especialmente para los padres de familia. Los escritos de Moro reflejan una persona luchadora por ser fiel a su fe, no sólo en las grandes decisiones si no en el día a día.

Me encanta su sentido del humor en medio de grandes tribulaciones, saber vivir dignamente con mucho o con poco, la manera de transmitir paz a su mujer y a sus hijos y la importancia que le dió a mantener la familia unida , posiblemente la mejor vacuna inventada para no perder la esperanza y la alegría.

Supo hacer girar su vida sobre lo que considero un importante quicio, decía “dame, mi buen Señor, la gracia de esforzarme para conseguir las cosas que en la oración te pido”. No sólo voluntarismo orgulloso, tampoco espiritualismo angelical.

 

Tres ideas para mejorar la vida de familia

Termino de leer una preciosa carta que me invita a plantear tres ideas para mejorar la vida de familia. Algo que debe caracterizar las relaciones familiares es que todos deben sentirse queridos independientemente de cómo sean. En la familia unos deben cuidar de los otros, no vale aquella pregunta de ¿es que acaso soy yo el guardián de mi hermano? Querer nos debe llevar a cuidar del otro tanto en el aspecto físico como en el psicológico y en el espiritual. Quien ama procura el bien del otro, y para ello es necesario fijarse en él, conocerle, tratarle para poder animar, estimular y cuando sea necesario corregir. Primera idea para todos, pero especialmente para los padres.

La familia se enriquece en el trato con otras familias y se empobrece cuando se cierra en sí misma. Es cierto que la caridad comienza por uno mismo y los más cercanos, sin embargo no debe limitarse. Así como las personas crecen dandose a los demás, de la misma manera lo hacen las familias. Es bueno cultivar la caridad y participar en la vida comunitaria, sin cerrar los ojos a las necesidades de los demás. Segunda idea, para todos.

Sin duda lo más excitante de la vida humana es que siempre es posible mejorar y que esto depende en gran parte sólo de uno mismo. Es cierto que siendo seres sociales, la influencia externa influye para bien y para mal. Por eso la tercera idea es crear en el hogar un ambiente que invite a mejorar, a no conformarse con estar. Tercera idea, que es tarea de todo.

La imprescindible presencia de los padres en el hogar

¿Cuántas veces se escucha a padres y madres que justifican el poco tiempo que están con sus hijos bajo la excusa de la calidad del poco que les dedican? Como si dedicar mucho tiempo a los hijos fuera en detrimento de la calidad. Me recuerdan esos menús delicatessen, platos grandes y bien adornados en los que se adivina algo para hincar el diente en el centro. Una vez que se termina el ágape los comensales se retiran a comer algo sustancioso.

Es de lógica que el tiempo que se dedica a los hijos ha de ser de calidad, pero no en pequeñas dosis delicatessen. Los hijos necesitan el roce, la presencia de los padres; y no sólo para que jueguen con ellos o les ayuden en los estudios. También necesitan ver su forma de actuar, que su conducta es coherente con sus enseñanzas.

Sólo con la presencia del padre y la madre en casa es posible crear un ambiente familiar que proporciona tantas seguridades, física, psicológica y afectiva, necesarias para criar personas equilibradas y felices. Un estilo de hogar y familia se construye con personas, no con cosas. Los hijos serán más alegres, generosos, ordenados … en la medida en que vean esta lucha en sus padres y tendrán más oportunidades de disfrutar de conversaciones espontáneas. Para todo ello se hace imprescindible la presencia cotidiana de los padres.

 

Verás como llega alguien y lo estropea

En España existe una conocida frase que dice “hoy puede ser un gran día, verás como llega alguien y lo estropea”, en realidad utiliza una palabra más fuerte que estropear pero vamos a dejarlo así por decoro.

Lo recordaba hace unos días cuando, durante un trayecto corto en coche, sintonicé una conocida emisora de radio española en la que se estaba tratando el tema de la convivencia en el matrimonio. La presentadora entrevistaba a una experta que, a mi juicio, decía cosas muy útiles e interesantes. Reivindicaba que cada día había que cuidar el trato con la pareja, ser detallistas, cuidar el lenguaje no verbal que a veces hace más daño que las palabras, fomentar la ilusión …..

Reconocía las dificultades de la relación en el matrimonio pero afirmaba que era posible reinventar el amor cada día; en resumen, se trataba de una intervención motivadora y constructiva.

La presentadora dió entrada a una oyente que directamente afirmó que había estado cuarenta años casada, que se había divorciado y que era muy feliz. Me sorprendí mucho y me pregunté cuál sería en el fondo la razón que llevaba a la oyente a llamar al programa. Me dió pena y después de pensar que siempre hay alguien que intenta estropearte un buen día, apagué la radio y me quedé con las ideas de la experta.

Para mejorar tu matrimonio

Ninguna relación humana es fácil, los seres humanos somos libres, limitados, con virtudes y defectos, capaces de lo mejor y también de lo peor. El matrimonio comienza siempre fundamentado en la ilusión y los proyectos, sin embargo no es inmune a las limitaciones humanas y a los problemas que toda relación humana genera.

Es un error considerar el matrimonio como una fase más de una relación, no se trata de regular lo anterior sino en comenzar a construir algo nuevo. La base del exito consiste en reconocer las limitaciones propias y las del otro alimentando los deseo de mejora personal. El riesgo del deseo de mejora es que se quede en algo meramente sentimental o afectivo, en un deseo que se ve inalcanzable.

Los deseos de mejora deben materializarse en detalles diarios de generosidad, de atención al cónyuge, en pasar por alto cosas que molestan, en no guardar una lista de agravios, en buscar lo mejor del otro y disfrutar de ello; y la única manera de avanzar es concretando cada día propósitos de mejora. No hay mayor misterio.

Antes de dormir, un beso y un abrazo

Hace unos días escribí sobre una investigación en marcha para conocer los motivos que pueden llevar a una pareja a quererse toda la vida. El estudio citaba, además de razones “químicas”, la importancia de los gestos. Hoy navegando por la red me encuentro con la noticia de un matrimonio de centenarios que celebró su ochenta aniversario en 2005.

Lo llamativo es que resaltan que su secreto está en “no llevar los problemas a la cama” y “darse un abrazo y un beso antes de acostarse”. Sin duda alguna las cosas grandes, llamadas a permanecer, se construyen con pequeños gestos.

Un secreto para amar

No pierdas el tiempo preguntándote si amas a tu prójimo, actúa como si le amaras. En cuanto lo hagas aprenderás uno de los grandes secretos; cuando te comportas como si amaras a alguien, empiezas a amarle. Se trata de una idea de C.S. Lewis que muy bien podría valer para superar ciertas crisis matrimoniales.

Estoy convencido de que muchas rupturas matrimoniales se deben a situaciones reversibles si se aplicara el consejo de Lewis. Como ya he escrito en alguna ocasión, amar implica acción. No es dejarse llevar por el sentimiento o la pasión. La alquimia del amor incluye entre sus componentes la afectividad, los sentimientos, y también la libertad y la voluntad, el querer.

Tenerte en la más alta estima

Sin duda alguna el matrimonio de los padres es el cimiento de lo que será el futuro matrimonio de los hijos. La fuerza de los hábitos y comportamientos que los niños aprenden en casa a través del ejemplo de los padres es fundamental en su desarrollo y, aunque es verdad que la vida es muy larga y rica y son muchas las influencias, los años de la infancia y adolescencia son cruciales. De cómo se traten los padres dependerá en gran medida cómo trataran los hijos a sus propios cónyuges.

Por eso me parece muy importante intentar poner en práctica este consejo: "enseñaré con mi ejemplo a nuestros hijos a tenerte en la mayor estima".  Es el padre con su trato diario quien transmite el respeto, la delicadeza y el cariño con que la madre debe ser tratada.

Intentaré no ser tu cruz

Todos experimentamos los problemas y limitaciones propias de nuestra naturaleza. Afirmar que la vida matrimonial es un camino de rosas sería devirtuarla, la convivencia no es fácil y son muchos los factores internos y externos que hay que superar. Es importante no añadir más a los que realmente existen; en muchas ocasiones los problemas no son reales y sólo están en nuestra cabeza.

En este sentido me gusta una de las ideas de Stephen Gabriel que traducida dice así: "Intentaré no ser la cruz que estás llamada a cargar cada día, sino el amigo que te ayuda a llevar las que surgen en tu vida". En la vida matrimonial es necesario descomplicarse y mirar más al otro, ver cuáles son sus necesidades.

Buscaré motivos para estar agradecido

Creo que si hubiera que buscar la "piedra filosofal" de la felicidad seguramente ésta sería la capacidad de agradecimiento. Saber dar las gracias hace que el corazón se haga más grande y ayuda para que las relaciones mejoren. Esto que es algo aplicable a la vida en general, se vuelve imprescindible en la vida familiar y matrimonial.

Dar las gracias supone estar pendientes de los detalles y hace ver al otro que se le aprecia y considera. Normalmente los hombres somos más descuidados para esto, no estamos en los detalles sino en las generalidades. Hace algún tiempo leí una entrevista que le hicieron a Paul Newman y sobre el motivo de su exito matrimonial, más de cuarenta años casado con la misma mujer, contestó que la "división de tareas". El periodista le pidió que concretara y Newman afirmó, más o menos así: "Yo me dedico a las cosas más importantes y mi mujer a las de menor relevancia. Yo me preocupo de los problemas de la bolsa, las crísis políticas, las negociaciones de reducción de armamentos y mi mujer de recoger a los niños en el colegio, de las fiestas de cumpleaños, de llevarles al médico, etc….".

Que importante es estar en los detalles y agradecerlos.

Recordaré nuestros aniversarios

Hoy quiero compartir una confidencia con los lectores de Ser Audaces, ¿no es un blog al fin y al cabo una bitácora o diario?. Hay momentos en los que escribiendo sobre algunas de la ideas que Stephan Gabriel expone en su libro "To be a father" me siento un poco ridículo por lo básico o incluso infantil que puedan resultar. Los hispanos tendemos a elucubrar y darle vueltas a las cosas, los anglosajones y en especial los norteamericanos van más a lo práctico. Escribir sobre lo importante que es recordar el aniversario puede parecer prosáico, sin embargo estoy convencido de que hay muchos matrimonios que no le dan importancia.

A este respecto me parece ilustrativo el testimonio que me hacen llegar unos amigos que organizaron un Curso de Orientación Familiar sobre "amor matrimonial", un matrimonio que habia asistido estaba próximo a cumplir 10 años de casados y no pensaban celebrarlo. Durante el curso aprendieron que los esposos deben enamorarse continuamente y después de una sesión él le obsequió un anillo y una cena en un lugar especial.

Creo que son esos pequeños detalles cotidianos los que consiguen mantener encendido el amor. Mi consejo: ¡Acordaros de apuntar la fecha de aniversario y celebrarlo!

Te escucharé aunque no me apetezca

"Te escucharé cada día aunque en alguna ocasión no me apetezca". La base del amor matrimonial no puede ser lo que me apetece sino lo que es necesario para mantener ese amor. Las personas que están realmente enamoradas están más pendientes del otro que de sí mismos. Quizás algún escéptico se sonría y piense que se trata de cinismo, es lo que les suele pasar a los que no saben lo que es el amor.

No se trata sólo de escuchar sino de comprender, de ponerse en el lugar del otro, de aceptar cambiar de opinión cuando haga falta, de ceder. Los hombres y las mujeres somos distintos y de distinta manera nos aproximamos a las situaciones cotidianas. Es bueno que los dos tengamos esto en cuenta para no hacer un drama de algo natural.

Porqué me casé contigo

"Te recordaré a menudo porqué me casé contigo y te aseguraré que lo volvería a hacer". Haya pasado poco o mucho tiempo es bueno recordar el momento de la boda, el porqué del matrimonio, las ilusiones y promesas. Si no se actualizan esas disposiciones y deseos, el paso del tiempo tiende a borrarlos o a hacerlos entrar en una especie de leyenda que queda muy lejana. Por eso es bueno recordar "porqué me casé contigo".

Los expertos que asesoran a los matrimonios en tiempos de crisis recurren a herramientas como ayudar a recordar los proyectos e ilusiones del principio. Me parece que para esto no hace falta esperar que lleguen malos tiempos, es mejor hacerlo desde el primer día.

Te seguiré cortejando

El exito de una familia comienza por el cuidado del amor matrimonial. La educación de los hijos se cimienta sobre el amor de los padres y así, el autor de "To be a father" ("Ser padre") comienza su libro con promesas a la esposa, el título del primer capítulo es "Nuestro romance".

Muchos padres y madres de familia no son conscientes de lo importante que es para sus hijos la relación entre ellos. El hijo/a que ve a su padre respetar y tratar con delicadeza a su madre crece con una gran seguridad psicológica y afectiva y tienden además a repetir en su vida los patrones de conducta que ha observado en su infancia.

"Te seguiré cortejando" es una promesa que implica acción, protagonismo, iniciativa y no mero estar o esperar. Está lejos del amor como mero sentimiento y a la vez lo alimenta. Según voy escribiendo me doy cuenta de que la palabra "cortejar" es realmente hermosa y respira dignidad, señorio ….. Me parece que se ha perdido su uso y que debiéramos recuperarla.

Un “amor” pobretón

Mucho se ha escrito y se escribe sobre el amor. Hace unos días un personaje del mundo de la cultura afirmaba que el amor era muy importante en su vida, y le daba la puntilla definiéndolo como un estado de ánimo. No se porqué me sigo extrañando ante afirmaciones de este estilo, lo característico de nuestro tiempo es la perdida o confusión del significado de las palabras.

Identificar el amor con un estado de ánimo es empobrecerlo y reducirlo a algo banal. Hacer depender una relación de amor, por ejemplo el matrimonio, de un estado de animo es muy pobretón y tiene pocas posibilidades de exito más allá de pasar un buen rato. No es de extrañar que la gente que piensa así no sea capaz de mantener una relación estable.

Es cierto que el amor influya en los estados de animo y que cuando se está enamorado se ven las cosas de otra manera, pero el amor ni es un estado de ánimo ni puede depender de él. Los estados de ánimo no son ni más ni menos que el reflejo de nuestra situación personal en un momento concreto. Son oscilantes, variables, suben y bajan y dependen generalmente de cosas tan prosaicas como un atasco de tráfico, el calor, los cambios hormonales o un dolor de muelas.

Mientras se siga identificando el amor con un estado de ánimo seremos incapaces de encontrar sentido a las situaciones que nos incomodan o molesta. La experimentación y la vivencia del bien llena a las persona de paz y de una felicidad que va más allá del estado de ánimo; las personas que aman de verdad son felices aunque sufran.

Yo creo que lo que le pasa a la señora famosa es que sufre el sindrome de Peter Pan adolescente y sigue pensando, como muchos, que el amor se limita a sentir gusanitos en el estomago, a ir con una flor en la mano o a dar grititos.

Ideas cuando comienza el “cole”

Los datos sobre la enseñanza en España son realmente dantescos y preocupantes. Ocupamos los lugares de cola en cuanto a la calidad de la enseñanza y los de cabeza en cuanto a fracaso escolar. Muchas de las culpas están en el terreno de la administración y de las leyes educativas que fomentan la mediocridad y desprecian el esfuerzo y la superación personal.

Ante esta situación los padres no podemos permanecer parados, es mucho lo que podemos hacer. En lo que respecta a la labor en el hogar es importante que estimulemos en nuestros hijos el afán por ser mejores, por dar lo máximo. Algunas ideas útiles pueden ser:

Poner las calificaciones en su lugar dando más importancia al esfuerzo y el estudio. Al fin y al cabo las notas deben ser el resultado de ese esfuerzo.

Exigir a cada hijo de acuerdo a sus capacidades. Para ello es necesario conocerles y mantener un contacto estable con el profesor encargado. Es importante ayudarles y animarles a que den lo mejor, es mucho más educativo animar y plantear metas que reñir.

Procurar un ambiente de estudio en casa evitando, por ejemplo, que durante la semana se vea la televisión, se use el ordenador para jugar o chatear, o se juegue con la videoconsola. Puede parecer una medida radical, lo es, pero no usar estos aparatos entre semana libera de mucha tensión y "enganche" a los niños. Negociar un horario para su uso se hace más complicado.

Para crear ese ambiente de trabajo y estudio es necesario que en casa haya libros y se les de importancia. El fomento de la lectura ayuda a desarrollar la capacidad de estudio.

Dedicar tiempo a los hijos procurando estar al tanto de lo que estudian y de su vida escolar. De esta manera sentirán que nos preocupamos por su vida y que son importantes para nosotros.

Es muy bueno participar en la vida colegial a través de las asociaciones de padres y madres, asistir a los actos académicos, competiciones deportivas. Mantener contacto con otros padres, sobre todo con los de los amigos de nuestros hijos.

Fomentar en casa un ambiente de tertulia por medio de la cena familiar en la que cada uno vaya contando las cosas que le han pasado y en la que muestren interés unos por otros. Organizar periodicamente excursiones o salidas culturales con los amigos de nuestros hijos y/o con sus familias.

Se trata de pequeñas ideas expuestas a vuela pluma pero que estoy seguro que pueden ayudar. No sólo la prevención del fracaso escolar sino el cultivo de la excelencia tienen un gran campo de trabajo en casa.

Anestesiar la vida de familia

Hace unos dias vì un anuncio promocional de un diario que podrìamos afirmar que defiende la Familia. La promociòn consistìa en que por la entrega de una cartilla rellena con los cupones que cada dìa se consiguen comprando dicho periòdico, màs una pequeña cantidad de dinero; entregan un lector de DVD junto con dos pantallas para el coche.

El anuncio decìa que el DVD y las dos pantallas sirven para que durante un viaje en coche no nos enteremos de que los hijos viajan con nosotros, es decir, que no nos den la lata; se trata màs o menos de anestesiar a los niños con la pantalla. Mi pregunta es ¿còmo podemos defender la instituciòn familiar si no defendemos y disfrutamos de la vida en Familia?. Es cierto que los niños suelen cansarse en los viajes en coche y que ponen nerviosos a los padres; pero tambièn los viajes son una ocasiòn estupenda para disfrutar de la vida familiar.

Se pueden organizar concursos, contar àrboles, coches de tal o cuàl color, consultar en un mapa y marcar la ruta que seguìmos, cantar canciones juntos, hacer adivinanzas….. La vida en Familia es algo maravilloso que hace disfrutar y que nunca se olvida; hay que aprender a hacerlo en la vida cotidiana, no hace falta esperar grandes acontecimientos.

La defensa de la Familia pasa por disfrutar de la vida familiar cada dìa màs que por teorizar sobre ella.

Proteger a los niños

Resulta chocante que en más del ochenta por ciento de los hogares españoles los ordenadores dispongan de antivirus y sin embargo no llega al veinte por ciento el de los que tienen instalado algún sistema para filtrar contenidos.

Internet es una herramienta fantástica …… y también diabólica. Lo mejor y lo peor se juntan en la red y por eso resulta fundamental enseñar a los hijos a navegar seguros y poner barreras para protegerles. Como no puedo creer que haya padres que consideren más importante defender el ordenador de un virus que a sus hijos de la pornografia, la droga o las sectas, deduzco que es un problema de ignorancia.

Recientemente ha comenzado a funcionar un buscador que utilizando la tecnología de google y además filtra las búsquedas impidiendo la aparición de webs e imagenes inconvenientes. No se trata de algo seguro cien por cien pero sí muy efectivo, es el buscador buigle.

Recomiendo también a los padres que instalen un filtro en el ordenador, por ejemplo el de optenet y que entren de vez en cuando en protégeles. Los ordenadores infectados se pueden formatear, los hijos no.

Me quedo con esta juventud

Univ200820cmyk_autobus_3Desde el pasado 15 de marzo y hasta hoy dia 23, se han reunido en Roma más de 3.500 jovenes universitarios procedentes de los cinco continentes. Convocados al Congreso UNIV 2008, han compartido la Semana Santa en un ambiente que ha combinado la alegría de la gente joven con el recogimiento de la Semana Santa y han demostrado, una vez más, que es perfectamente compatible juventud y compromiso, creencias religiosas y libertad, alegría y piedad.

Los encuentros UNIV, así como las Jornadas de la Juventud convocadas por el Papa, demuestran con hechos que muchísima gente joven se encuentra cómoda y a gusto en la Iglesia Católica. La mayoría de los medios gustan de mostrar lo negativo y retorcido, prefieren resaltar la crítica y los lugares comunes en vez de hacer el esfuerzo de buscar y estudiar en la realidad positiva de cada día.

Me quedo con el estupendo ejemplo de los 3.500 jóvenes que han  acudido estos días a Roma desde todos los rincones. Muchos han pagado el viaje con el dinero que han ido ganando haciendo pequeños trabajos a lo largo del año, otros han viajado de manera incómoda en autocares durante 36 horas, y todo ello para vivir la Semana Santa como un nuevo encuentro con Jesús a quién tienen por amigo real.

El Papa les recibió en Audiencia el miércoles y les propuso diez ideas para poner en práctica, se trata de ideas muy concretas que también a los adultos nos pueden ser útiles:

1) Dialogar con Dios, 2) Contarle las penas y alegrías, 3) No desconfiar de Cristo, 4) Estar alegres: querer ser santos, 5) Dios: tema de conversación con los amigos, 6) El domingo, ir a Misa, 7) Demostrar que Dios no es triste, 8 ) Conocer la fe, 9) Ayudar: ser útil, 10) Leer la Biblia

Pinchar aquí para leer las palabras completas del Papa y aquí para recordar momentos entrañables de otros Congresos UNIV.

Detalle pequeño, detalle heróico

En más de una ocasión lo he señalado en Ser Audaces y también lo recojo en "Más allá del sí, te quiero": la convivencia matrimonial y familiar se basa en los pequeños detalles cotidianos. Nuestra sociedad, basada en el exceso, el consumo y el gasto, nos acostumbra a valorar lo grande y despreciar lo pequeño.

A nadie se le ocurre poder correr los cien metros lisos en menos de diez segundos sin antes haber entrenado, o ser un experto economista sin haber estudiado. De la misma manera resulta muy dificil hacer grandes cosas sin saber apreciar y hacer las pequeñas, que son las que ordinariamente se nos presentan.

En muchas ocasiones se desprecian pequeñas cosas de la convivencia diaria por considerarse convencionalismos sociales o mera apariencia. No comparto esa idea, los detalles en lo cotidiano y más en el ámbito conyugal y familiar son pruebas de amor. Muchas disputas y rupturas matrimoniales son resultado de no haber cuidado cada día lo ordinario.

Esposas y madres suelen saber mucho de esto: de prequeño me enseñaron que era cuestión de educación escoger la peor manzana para uno mismo y dejar las buenas para los demás. Yo diría que es cuestión de amor y que sólo las personas enamoradas son capaces de entender esto y muchas otras cosas. Desde la lógica del amor se entiende muy bien la lucha en lo pequeño.

“Resetear” el matrimonio

¿A quién no se le ha quedado "colgado" alguna vez el ordenador?. Dicen que los usuarios de Mac no sufren cuelgues, inestabilidad u otros incidentes similares, pero quienes utilizamos Windows sabemos mucho sobre el uso de las famosa tríada de teclas alt+ctrl+sup para seguir adelante, o de tener que hacer un reset blando o incluso tener que formatear el disco duro para volver al origen.

Al hilo de esta consideración pensaba en las veces que en el matrimonio nos quedamos colgados o congelados, aparentemente sin posibilidades de seguir adelante. En estos casos puede ser bueno plantearse la necesidad de un reset o un formateo para salir de una situación de inestabilidad. Resetear o formatear el disco duro, aún siendo soluciones distintas, tienen en común la vuelta a una situación anterior estable.

Pienso que el simil puede ser útil para salir de muchas situaciones. Cuando se instale la inestabilidad, cuando se sufra un "cuelgue" y no se sepa que hacer, puede servir hacer un reset a la relación, vencer egoísmos, aburrimientos y monotonías y volver al principio. Estabilizarse y lanzarse nuevamente a la aventura diaria del matrimonio.

Esas pequeñas cosas

Hace unos días pronuncié una conferencia sobre el matrimonio en un colegio, asistieron numerosas parejas jovenes. Al día siguiente, me llegó el correo que transcribo a continuación y que es una pequeña muestra de cosas que se pueden hacer para mantener viva la relación. A veces nos empeñamos en hacer cosas grandes y llamativas, no hace falta, basta con poner cada día un poco de sal.

“Te escuché ayer en X. Aunque llegué a las 7, aún me dio tiempo para escuchar sabrosos consejos que me hicieron reflexionar. Por la noche estuve leyendo tu libro. Tampoco he leído mucho: Pasé del epílogo a la portada y ahí me quede.

El epílogo me sugirió nuevas ideas para mejorar en el trato con los de mi casa. De ahí pasé a escudriñar la portada. La portada me cautivó, pues me hizo recordar el tiempo de cuando era novio. No se, tiene esa portada algo magnético.

Hoy volví por X y, me sorprendí repitiendo un pequeño detalle que llevo a cabo desde el año 95: Arranco una ramita de un árbol de mimosas que hay en un jardín de X, y se lo llevo a mi mujer. Cuando empezamos a salir, allá por diciembre del 94, tomé nota en un papelito de las cosas que le gustaban, pues quería conquistarla. Un mes después ya éramos novios pero el papelito seguía cumpliendo su función.

El otro día lo encontré en una vieja agenda de papel, metido en una especie de bolsillito. Me emocioné, pues allí estaban escritas cosas que he asimilado. Es curioso: ya no me daba cuenta de que aquello tan sencillo había logrado forjar una relación eterna”

Lo que nos hace mejores

El pasado verano leí un libro, Rosa Krüger, que recomendé en su momento y a una de cuyas frases dediqué un post titulado "El amor verdadero nos hace mejores". Lo he recordado en estos días de Navidad mientras leía la nueva Encíclica de Benedicto XVI dedicada a la Esperanza, Spe salvi.

Confieso que, hijo de mi tiempo, comencé leyendo la Encíclica en mi pda. Después de algunos días decidí ir a una librería y comprarla en papel. Fue una sabia decisión, gracias a la publicación en papel he podido disfrutarla más y más, he usado el lápiz para subrayar una y otra vez, para apuntar ideas, ….. la estoy exprimiendo como un limón.

En estos tiempos de relativismo y, por tanto, de escepticismo; las reflexiones de Benedicto XVI son un regalo para el alma. La Encíclica rezuma esperanza por todos lados, anima a vivir, a disfrutar, a encontrar sentido a todo, a lo bueno y a lo malo.

Digo, que la lectura de Spe salvi me recordaba la frase del protagonista de Rosa Krüger cuando el Papa afirma: "Cuando uno experimenta un gran amor en su vida, se trata de un momento de redención que da un nuevo sentido a su existencia." (n 26). También he recordado otro libro fantástico de C.S. Lewis, "Cautivado por la alegría". No es extraño, esperanza y alegría van de la mano.

Seguramente en los próximos días dejaré caer algún post más sobre Spe salvi, son muchas las notas que he tomado. Y un propósito que hago: nunca volver a leer cosas serias y profundas en la pda, a partír de ahora papel y lápiz.

Pasar más tiempo en casa

Hay una idea, bastante generalizada, de que las familias deben pasar más tiempo juntas, que los padres deben atender más y mejor a sus hijos y que para ello los horarios laborales deben ser más flexibles. Confieso que el otro día me quedé alucinado escuchando una noticia en TV sobre este asunto: en un reportaje se explicaba que hay colegios que abren sus puertas durante las vacaciones de Navidad para que los niños puedan acudir al centro escolar mientras sus padres están en el trabajo.

Lo delirante de la noticia es que tal medida se ofrece como una forma de conciliar trabajo y familia. Es decir, como los padres están trabajando durante las vacaciones de los hijos, la manera de conciliar es que los hijos puedan pasar el tiempo de sus vacaciones de Navidad en ……. ¡¡¡el colegio!!!. Los padres se pasan un montón de horas fuera de casa en detrimento de la vida familiar y nos proponen como solución que los hijos pasen más tiempo en el colegio. Realmente alucinante.

En los años ´90 el gobierno laborista británico comenzó un programa denominado "Sure start", denominación que se puede traducir como "comienzo seguro". El objetivo de este programa es crear miles de guarderías para que los niños puedan acudir a ellas desde bien pequeños. En este proyecto llevan gastados ya más de 30 millones de euros.

Jay Belsky, un psicólogo americano contratado como asesor para fiscalizar "Sure start" ha declarado hace unos días, basándose en la experiencia y en diversos estudios ingleses y americanos: "los niños que pasan más tiempo lejos de sus padres experimentan de alguna manera relaciones madre-hijo menos armoniosas y empiezan el colegio siendo más agresivos y desobedientes que los niños educados en casa. Estos efectos no son atribuibles a la mala calidad de las guarderías y parecen más probables y duraderos cuanto antes es separado el niño de sus padres".

Una de sus propuestas consiste en que, en vez de gastar los impuestos de los ciudadanos en crear guarderías, se les deje esos impuestos a los padres y madres para que decidan si prefieren quedarse en casa en vez de trabajar para ganar más o, por el contrario, seguir trabajando e invertirlo en guarderías.

No creo que haga falta ser un gurú de la psicología para saber que donde mejor están los niños pequeños es en su casa, con sus padres y sus hermanos. El sentido común lo indica, siempre que dejemos al sentido común hacer su papel. Mientras tanto, repetiré a los gobernantes que tanto gustan de solucionar la vida de los ciudadanos, aquello que leí en cierta ocasión: "¡¡Quiten sus sucias manos de mis cosas!!".

Una comida diaria en familia

Cada vez preocupan más las enfermedaes asociadas a problemas alimentarios. La anorexia y la bulimia son enfermedades que afectan gravemente a personas de todas la edades, pero especialmente a niños y jovenes. A ellas se une la obesidad, que cada vez preocupa más a los medicos.

No soy experto en estos temas pero me atrevo a asegurar que hay algo común a todas ellas: se pueden prevenir, y se puede hacer de manera relativamente fácil. Creo que no es una temeridad afirmar que con sólo mantener una comida diaria en familia, muchas personas no caerían en estas situaciones tan graves.

Una simple comida familiar cada día puede dar pautas a los padres de cómo y qué comen nuestros hijos, comer en familia es una escuela de modales y, sobre todo, un lugar de encuentro, de hablar, de reír. Lo ideal es que ese momento se considere “sagrado” y que no haya televisión ni teléfonos por medio.

Lógicamente supone un esfuerzo: adaptar horarios y renunciar a otras cosas, pero les puedo asegurar que merece la pena y que es posible. La solución a tantos males de nuestro tiempo está asociada a la recuperación de la vida de familia y del hogar.

¿Educar para ser el mejor?

Existe una cierta confusión cuando se habla de educación, hay quienes lo confunden con instrucción, se trata de un error que tiene consecuencias. Mientras la instrucción se refiere a la adquisición de conocimientos, la educación tiene más que ver con el crecimiento como persona y está relacionada con la adquisición de hábitos, virtudes y valores.

Muchos padres se centran excesivamente en la instrucción, lo que más les preocupa es que sus hijos aprueben y que saquen buenas notas. Hacen que lo más importante en la “educación” de sus hijos esté centrado en los resultados. Efectivamente las notas son importantes, es cierto que vivimos en una sociedad competitiva, que hay que luchar por conseguir un puesto de trabajo. Sin embargo considero que el error está en buscar el resultado como fin y no como consecuencia.

Ésta visión de la educación aboca a muchos jovenes al fracaso y crea problemas, enfrentamientos y  frustración. No todos los hijos tienen las mismas capacidades intelectuales, no todos tienen la misma agudeza y vivacidad. Hace falta dotarles de herramientas para que puedan dar lo mejor de sí, y esto debe ir acompañado de la exigencia cariñosa y motivadora. En el fondo subyacen dos visiones muy distintas de la educación: quién educa para ser el mejor y quién educa para dar lo mejor de sí.

Si fuesemos capaces de cambiar el enfoque y nos centrasemos más en el desarrollo de virtudes tales como el orden, la fortaleza o la prudencia, estaríamos dando a los hijos herramientas para que puedan dar lo mejor de sí y las notas serían las mejores … que ellos pueden dar.

Lo que un padre debe desear para su hijo no es que sea el mejor, sino que de lo mejor de sí mismo y acompañarle en ese camino. Estoy absolutamente convencido que el éxito académico pasa por la educación de virtudes y hábitos, y esa es tarea principal de la familia.

El papel de los padres en la educación de los hijos (entrevista en La Gaceta)

El periodísta Alfredo Urdaci ha publicado en La Gaceta de los Negocios una  entrevista que mantuvimos recientemente. En ella hablo sobre cuál pienso que debe ser el papel de los padres y de las instituciones en la educación de los hijos. Si os interesa podéis leerla y descargarla pinchando en Descargar EntrevistaLaGaceta.pdf

Ver a mamá y a papá

UntitledLa necesidad de tener que hacer algo es característico de nuestra sociedad. El ritmo que nos impone la vida hace que en numerosas ocasiones seamos incapaces de pararnos a contemplar y saborear la vida.

Esta necesidad de hacer cosas se traslada a los distintos ámbitos de nuestra vida, tanto en el orden profesional como en el social o familiar. En numerosas ocasiones, llevados del ritmo frenético, los padres de familia buscan recetas para poder educar a los hijos.

Un amigo me hacía hoy la siguiente reflexión: " Los padres buscan recetas, listas de cosas que hacer para educar a sus hijos. Estas listas suelen ser largas y como falta tiempo y, en el fondo, razones para actuar de tal o cual manera, al final no sirven para nada. Los padres no se dan cuenta que sus hijos necesitan, principalmente, ver a papá y mamá juntos y tratándose con respeto y cariño. Lo importante para la educación de los hijos es que el niño,  tirado por el suelo jugando con un coche, levante la vista y vea que papá y mamá se quieren".

Me ha gustado la idea, me ha hecho reflexionar. Creo que es importante fijar objetivos y metas con los hijos, sin embargo esto no sirve para nada si no se sabe el por qué y para qué. Si no se hace desde el amor, sería pura teoría.

Coherencia para educar

5ca3kvznaca47xswlcadq6m2mca85n3cvca Es algo ya muy repetido que se educa con el ejemplo y no sólo con la palabra. Recordaba esta idea al hilo de la polémica que existe en España sobre la asignatura "Educación para la Ciudadania" (EpC), y lo hacía porque me parece contradictorio querer imponer una asignatura polémica que pretende formar buenos ciudadanos y que sin embargo, el sistema educativo español propugne el absentismo, la mediocridad, la falta de exigencia, el igualitarismo, la falta de autoridad.

En España las leyes de educación pemiten pasar de curso con hasta tres asignaturas sin aprobar, permiten a los alumnos no ir a clase, permiten las huelgas. No creo que con esta base se puedan formar buenos ciudadanos.

Los buenos ciudadanos se forman educando en el esfuerzo, la autoexigencia y el respeto a la autoridad. Mientras no cambie la cultura educativa, no se formarán buenos ciudadanos. Me parece que, más bien, la asignatura EpC es un intento de rematar la mediocridad que genera el sistema con el adoctrinamiento.

Aprovechar el tiempo en vacaciones

PadrefCuando llegan los fines de semana o las vacaciones, muchos padres se echan a temblar pensando en la cantidad de horas libres de las que van a disponer sus hijos. Horas y horas que, si no se ocupan bien, pueden echar por tierra toda la labor educativa del año.

Hay personas que creen que estar de vacaciones y descansar supone no hacer nada. Quienes así piensan no se dan cuenta que las personas siempre hacemos algo y que no hacer nada ya es hacer algo, el vago. Si educar supone un proceso de mejora creciendo en virtudes, hacer el vago y dejarse vencer por la pereza nos lleva a ser peores personas. Los seres humanos avanzamos o retrocedemos, no existe la quietud.

Por todo ello propongo un solo propósito para los tiempos de descanso y vacaciónes, éste nos ayudará a vivir como personas de altura. Se resume en "vivir un horario".

Vivir un horario no es vivir esclavizado, sino actuar con libertad. No es más libre quién hace las cosas según le apetecen sino quién cumple un horario aceptado libremente y porque quiere. El horario deberá adaptarse a las circunstancias y ser consensuado por todos, pero debe incluir: 1- Levantarse a una hora determinada, asearse, desayunar. 2- Dedicar un tiempo al estudio o la lectura. 3- Planificar un horario con los hijos acerca del tiempo que van a dedicar a la Tv, el ordenador, los video juegos, etc… 4- Comidas en familia. 5- Tiempos de tertulia o juegos en familia. 6- Excursiones, visitas culturales, montar en bicicleta, etc…. 7- Horario para acostarse.

"Si de verdad vale la pena hacer algo … vale la pena hacerlo a toda costa" escribió Chesterton y, rematando la cita, escribe David Isaacs: "La fortaleza es la virtud de los convencidos". Los padres de familia deberíamos  tomar nota.

Enemígos de lo mediocre

La manera más fácil de construir una sociedad mediocre,  y por tanto más manipulable, es fomentar la falta de exigencia y de compromiso. Las propuestas de que los ¿estudiantes? que suspendan hasta cinco asignaturas en primero de bachillerato pueda pasar a segundo es un paso más para hundir la sociedad española en la mediocridad y el populismo.

Puede parecer que no hay nexo de unión entre la falta de rigor y exigencia a los estudiantes y la aprobación de leyes como la del divorcio "express" o la equiparación de cualquier unión de hecho con el matrimonio. Sin embargo, en el fondo se trata de fomentar lo fácil, lo sensiblero, el buenismo. Se trata, en el mejor de los casos, de una muestra de absoluto desconocimeinto de la naturaleza humana, y en el peor de una manera de manipular y docilizar.

Es precisamente en un ambiente de exigencia y compromiso donde las personas dan lo mejor de sí mismas y son más felices.

Dar gracias, decir te quiero

Aunque se empeñen algunos en negar la naturaleza de las cosas, los hombres y las mujeres no somos iguales y por tanto, la percepción que tenemos de la vida es distinta. Forma parte del éxito en el matrimonio entender esto.

Hoy pongo dos ejemplos que considero muy claros: no es lo mismo estar agradecido que dar gracias y no es lo mismo querer que decir te quiero. La mayoría de los varones considerarán que es suficiente estar agradecido y querer a la mujer. Sin embargo ellas afirmarán que no es suficiente sentir algo, hace falta expresarlo.

Muchos distanciamientos comienzan cuando no se sabe dar lo que el otro espera, la mayoría de las veces porque ni siquiera se sabe que lo espera. Yo me pregunto:¿Tan dificil es que los hombres digamos “gracias” y “te quiero”?. Si nos consta que a ellas les gusta que lo sintamos y que lo digamos ¿porqué dar las cosas por supuestas?.

Ya se que se trata de cosas pequeñas, pero es que son precisamente las cosas menudas las que sostienen a las grandes.

Cuestión de excelencia

Images_61 Disfrutar de la vida es cuestión de excelencia, se puede vivir o se puede sobrevivir. Hay personas para las que la vida se limita a esquivar lo que pueda alterar la aparente tranquilidad de una existencia mediocre. Viven timidamente, con pereza y envueltos en la comodidad, "que me quede como estoy" parece ser el grito de guerra.

El ambito de la familia no es inmune a esta manera de ¿vivir?. La felicidad está muy lejos de la mediocridad, el egoísmo y la pereza. Si queremos experimentar la felicidad, y que nuestros hijos crezcan de similar manera, debemos vivir en un ambiente de exigencia personal y de búsqueda de lo mejor.

Esto no se consigue haciendo grandes cosas sino poco a poco, viviendo cada momento y cada cosa que hacemos de la mejor manera. Nuestros hijos tienen derecho a saber que la felicidad está en el ser y no en el tener y que lo mejor existe, no todo es lo mismo.

El matrimonio y los estados de animo

  Los estados de animo reflejan como está nuestra afectividad, provocan que veamos las cosas de una manera subjetiva, positiva o negativamente. Por contra la inteligencia ve la realidad de forma objetiva .

Saber que en el matrimonio ocurre algo similar a los ciclos de la luz sobre el planeta tierra puede ayudar a discernir sobre el papel de la afectividad en las relaciones conyugales. La luz del sol sobre la tierra admite muchas tonalidades: amanecer, mediodía, crepúsculo, anochecer… La luz del sol se da siempre, la luz depende de la tierra.

Los estados de animo son las distintas posiciones de la tierra, el sol está siempre ahí. Con los cambios de los estados de animo cambia nuestra percepción del amor, del otro, lo cual no significa que no haya sol. Somos así. Y así, cuando anochezca habrá que procurar pasar la noche y esperar a que salga el sol ¡que siempre sale! Resulta muy importante nunca tomar decisiones conyugales en función del estado de animo.

Querer querer

Nuestra sociedad, tan dada al bienestar y el sentimentalismo, ha reducido el amor a mero sentimiento y ha aplicado esta idea al matrimonio: en la medida que siento amo. Parecíera que la “prueba del algodón” del amor matrimonial fuera estar continuamente sintiendo cosquillas en el estomago u oyendo campanillas.

Resulta curioso que este sentimiento que parece imprescindible para el amor matrimonial, no lo sea para el amor a los hijos. Cualquier padre o madre afirmaría que quiere a sus hijos a pesar de los problemas que les puedan plantear.

De la conjunción de ambos amores, el matrimonial y el paternal, podemos derivar que el amor se compone de sentimientos y de voluntad. Considero que para que el amor matrimonial sea exitoso es necesario reforzar su dimensión volitiva, se hace imprescindible “querer querer” y desde el principio. No se puede esperar a que el sentimiento oscile o decaiga, que decaerá, para poner voluntad ya que seguramente se llegará tarde.

Se hace necesario enseñar a las personas que se casan que además de sentir cosquillas en el estomago, algo que no depende de ellos, deben fomentar los deseos de querer al otro y acompañarlo con los detalles y el cuidado de la relación cada día .

Herramientas para salvar el matrimonio (1)

 La ruptura matrimonial es un drama se mire como se mire. Supone demasiado sufrimiento para demasiadas personas, el marido, la mujer y sobre todo los hijos. El pensamiento dominante nos dice que hay que ayudar a las parejas para que se separen de la manera menos traumática posible. Esta es la politica que se aplica cada vez en más paises.

Este planteamiento me parece un tremendo error. La postura correcta es: “Vamos a hacer lo posible para que ese matrimonio no se deshaga, vamos a ayudarles a salir adelante”

En el fondo lo que hay son dos ideas antagónicas de la sociedad y por tanto de su base que son, el matrimonio y la familia. Por un lado se presenta una visión individualista y hedonista de la vida, enemiga de los compromisos y del esfuerzo. Su justificación es supuestamente evitar todo sufrimiento.

Por otra parte hay una visión mas elevada del ser humano que define que lo característico del hombre y la mujer es su capacidad de compromiso y de cumplir lo prometido, el hombre y la mujer son capaces de entregarse y ser fieles. El sufrimiento en la vida existe queramoslo o no, démosle sentido.

Bajo este planteamiento escribiré en los próximos días sobre algunas herramientas que pueden ser útiles cuando lo que que se quiere es salvar un matrimonio y ahorrar sufrimientos a los seres mas queridos.

Herramientas para salvar el matrimonio (2)

Herram2 Es una verdad experimentable que las cosas se ven de distinta manera según se sea actor o espectador de las mismas. Muchos pueden considerar el divorcio como un gran progreso social, sin embargo dudo mucho que quienes hayan sufrido un divorcio piensen de igual manera.

La mayoría de los divorciados lo consideran un fracaso personal y de hecho no conozco a nadie que esté encantado de su divorcio. Todos, absolutamente todos han sufrido y muchos se arrepienten de no haber hecho mas por salvar su matrimonio.

¿Que diferencia hay entre las parejas que se divorcian y las que mantienen su matrimonio? Para muchos expertos la respuesta es que quienes tienen éxito en su matrimonio saben gestionar mejor las crisis y las situaciones dificiles.

Para defender el matrimonio es necesario superar el ambiente negativo y resignado que existe sobre él y no se debe admitir que el divorcio sea un mal necesario. Esta manera de pensar nos permite disponer de nuestra primera herramienta: ser positivos y vivir la virtud de la alegría.

Tener una actitud positiva no significa ocultar la realidad ya que los conflictos y las dificultades existen. Asumir esto desde una actitud constructiva nos pone en camino de

Herramientas para salvar el matrimonio (3)

Herramientas3 Otra herramienta importante para gestionar bien las posibles crisis en el matrimonio es según Diane Sollee “dejarse influir por el otro”, aprender a escuchar y valorar sus opiniones y consejos, buscar sus valores.

Es importante buscar tiempo para estar juntos, salir al encuentro de la pareja buscando aquellas cosas que al otro le gustan, dejarse seducir una y otra vez. Muchas veces es mas dificil dejarse querer que querer.

Uno de los principales peligros de la vida en común es el amor propio, el orgullo que muchas veces hace que pequeñas diferencias levanten un muro de silencio que puede llegar a convertirse, con el tiempo, en un muro infranqueable.

Es necesario conocer la distinta psicología del hombre y la mujer que se manifiesta en aparentes “pequeñeces”. El hombre debe saber lo que la mujer reclama: no da por supuesto que es amada, necesita que el hombre le diga que la quiere. Así, ceder el paso o el asiento, hacer de vez en cuando algún pequeño regalo, una llamada en medio de la jornada laboral, el recuerdo de un aniversario, escuchar con interés y mas pequeños detalles ayudan a mantener vivo el amor.

Aunque se trate de una simplificación, los hombres, generalmente mas infantiles, nos conformamos con que se nos admire y reconozca nuestra valía.

Se que puede haber quien tache estas ideas de machistas pero estoy convencido de que son validas y prácticas. Dejemos lo “políticamente correcto” para quien vive de ello

Herramientas para salvar el matrimonio (4)

Herram1_1 El titulo de los escritos de estos últimos días me hace recordar otro articulo mas largo que publiqué en “Ser Audaces” y que a su vez fue publicado en varios sitios, se titulaba “Trabajar el matrimonio”.

Efectivamente herramientas y trabajo van muy unidos. Ya sea un trabajo manual o intelectual el que se realice, hacen falta herramientas adecuadas para llevarlo a cabo. A esas dos palabras: herramientas y trabajo se une de manera obligatoria otra mas, esfuerzo. Ningún trabajo bien hecho puede ser realizado sin esfuerzo, sin entrega. Hace falta poner voluntad en lo que se hace ya que no siempre apetece.

Fue del periodista británico Paul Johnson de quien aprendí la expresión “trabajar el matrimonio”. Johnson se refería a una anécdota que tenía como protagonista a la esposa del canciller Bismark. Ella era una mujer mas bien tímida y apocada, él por el contrario un hombre de mucha personalidad y en auge socialmente. En esta situación ella le planteó sus miedos de que el no la amara debido a sus diferencias y Bismark le contestó: “Olvidas querida que me casé contigo para amarte

Lo normal es que una pareja se case enamorada en un momento en que todo es de color rosa y se está lleno de ilusiones y sentimientos. Pasado el tiempo ésta situación puede desaparecer o atenuarse, será entonces el momento de utilizar la herramienta que hoy toca: recordar que “me casé contigo por amor y para amarte”.   

Herramientas para salvar el matrimonio (y 5)

Herramientas4_1 Ser Audaces es un Blog en el que suelo publicar mis reflexiones sobre familia y educación. En los últimos días he escrito exclusivamente sobre el matrimonio y ha sido así porque creo que muchos de los problemas que se plantean en nuestra sociedad tienen su base en los fracasos matrimoniales.

La unión humana mas intima que existe es el matrimonio de un hombre y una mujer, una unión en la que ambos se dan el uno al otro de manera incondicional y para siempre, una unión tan maravillosa que genera vida. De la estabilidad de esa unión depende y mucho, la estabilidad de personas concretas y la estabilidad social. Por eso el matrimonio es un bien y por eso debe de ser protegido por las autoridades.

Podría seguir escribiendo mas sobre el matrimonio pero creo que por ahora es suficiente, lo seguiré haciendo puntualmente. Mientras tanto me gustaría compartir un breve resumen de ideas de estos días ¡Ojalá hayan servido a algún/a lector/a para recordar, actualizar o descubrir la maravilla que es el matrimonio!

Es necesario recuperar una visión optimista y alegre del matrimonio. Solo si somos capaces de transmitir esto a la sociedad el matrimonio ocupará su lugar.

El cónyuge debe ocupar el primer lugar en la cabeza y el corazón del otro y esto debe de demostrarse en la relación cotidiana. Amar no es una idea abstracta, tiene que ser visible.

Uno se casa por amor pero lo mas importante es casarse para amar. El amor no es solo cuestión de sentimientos sino de compromiso personal.

No perder nunca la capacidad de asombro ante la vida, buscar las virtudes y valores del otro y dejarse seducir.

DESARROLLO DE VIRTUDES

Las prisas y el ritmo que la vida impone a muchos padres les lleva a no tener apenas tiempo para estar con sus hijos . Esto es un hecho y de nada valen lamentos sino acciones eficaces. Si se dispone de poco tiempo lo que no se puede hacer es perderlo.

La presente “autoevaluación” pretende ayudar a los padres con hijos de 6 a 13 años para aprovechar el tiempo y los recursos en la educación de los hijos. El camino de la felicidad pasa por la adquisición de valores, la manera de transmitirlos y “meterlos” en el corazón de los hijos es ir “paso a paso”.

Conociendo las características propias de la edad del hijo, nos centraremos en los valores que le son propios. La labor principal de los niños de 6 a 13 años es el estudio ( edad del escolar ), y en el estudio se ejercitan una serie de hábitos propios de valores como la fortaleza, laboriosidad, reciedumbre, sobriedad, paciencia, perseverancia, compañerismo, formación de criterio.

La misión de los padres es ayudar a los hijos a luchar por vivir los valores antes mencionados. La “pregunta del millón” es ¿como?. Obviamente de nada sirve saber la teoría si no sabemos como ponerla en práctica. A continuación se exponen una serie de preguntas que pueden servir como orientación. No conviene responderlas con monosílabos, sí ó no, sino buscar situaciones cotidianas en la familia y comentarlas entre el matrimonio. Si no es garantía de éxito inmediato, por lo menos se caminará en la buena dirección.

FORTALEZA

De la misma manera que el valor base en la edad de 0 a 3 años es el orden, se puede afirmar que la base de la educación de los niños de 6 a 13 años es la fortaleza, no entendida como fuerza física, sino como capacidad de proponerse metas y luchar por lograrlas aunque cueste. O dicho de otro modo, conseguir una fuerza interior que les haga sobreponerse al “no me apetece”.

Para que los hijos vivan la fortaleza es necesario que sepan que existen cosas en la vida por las que merece la pena luchar, que existe el Bien y que merece la pena luchar por conseguirlo, de ordinario a través de las cosas pequeñas.

-¿Nuestro hogar es un hogar de “quejicas”?. En la última semana ¿cuantas veces se ha oido “que calor/frío tengo”, “que cansado estoy”, etc?.

– ¿Tenemos tendencia a proteger excesivamente a los hijos? ¿Sustituimos a nuestros hijos en las tareas que deben realizar? (Encargos en casa, arreglos, etc.)

– ¿Cuantas salidas al campo, de excursión, hemos realizado en el último mes?. Las salidas al campo, o a la montaña son una escuela de fortaleza y además unen a la familia. Organizar marchas en las que se suben y bajan cuestas, se pasa frío o calor, se pasa sed, etc.. son una forma estupenda de vivir la fortaleza. Además, observar bellos paisajes ayuda a darse cuenta que merece la pena el esfuerzo.

– Cuando nuestros hijos deciden algo y luego se “echan atrás” sin motivo ¿les ayudo para que realicen lo que se habían propuesto, ó , pienso que no tiene importancia?

– ¿Quiero ayudar a mis hijos a ser “fuertes” mientras yo soy una persona sin ambiciones de superación y mejora personal?

– En los fines de semana, vacaciones etc.. ¿Existe un horario de levantarse de la cama, de estudio, etc..ó las cosas salen como salen?

LABORIOSIDAD

Muy relacionada con la fortaleza, la laboriosidad la viven los niños en su trabajo, el estudio. Se trata de cumplir con diligencia los deberes propios y ayudar a los demás en lo mismo. En resumidas cuentas, querer hacer las cosas bien y esforzarse en ello.

– ¿Que me preocupa más, las notas o que mis hijos se esfuercen y den lo máximo de sí mismos? ¿Les animo cuando veo que luchan y no llegan?

– ¿Tienen mis hijos un horario diario de estudio y lo cumplen? ¿Que lugar ocupa la televisión en casa? ¿Que razones les doy para que hagan suyas estas ideas y no las vean como una imposición?

– ¿Cuanto hace que no hablo con mis hijos de lo que es la obra bien hecha, y de la satisfacción que produce el hacer las cosas bien esforzandose? ¿Me intereso en que acaben bien sus trabajos escolares, con buena presentación?

– ¿Me preocupo de que en casa haya una ambiente que favorezca el estudio? Silencio, libros (que aprendan a cuidarlos), etc..

– ¿Me doy cuenta que los fines de semana y vacaciones también son tiempo de laboriosidad? En este sentido ¿tienen un horario adaptado a las circunstancias ó se hacen las cosas según van surgiendo?

A %d blogueros les gusta esto: