Preparar para el matrimonio … desde pequeños

El matrimonio no debiera ser algo con lo que uno se encuentra en un momento de su vida, sino algo para lo que se ha preparado. Vemos claro que los niños se planteen su carrera profesional, que vayan pensando que estudios quieren realizar y a que quieren dedicar profesionalmente su vida, los padres les apoyamos y preparamos junto con el colegio para ello. Sin embargo algo tan vital como el matrimonio, y que tantas satisfacciones o frustraciones puede provocar; pocas veces aparece en la mente de los padres ¿quién se dedica a preparar a su hijo o a su hija para el matrimonio? Parece como si no formara parte del proyecto vital. No es extraño que luego se encuentran con el momento de casarse, si eso deciden, sin la mínima preparación. Es más, muchas personas tras años de “vivir la vida” simplemente se encuentran con el matrimonio como uno se encuentra con una seta en el campo; ¿es extraño que los índices de fracaso matrimonial sean tan altos? Preparar a los hijos para la vida, se vayan a casar o no, debe incluir prepararles para la entrega y el sacrificio por los demás. Es una gran fuente de felicidad. Quienes dan a sus hijos todo hecho y no les exigen les están haciendo un flaco favor. Por eso ya desde pequeños en la familia comienzan los cursos prematrimoniales. Un ambiente de generosidad y entrega a los demás prepara para la vida. El ejemplo de papá y mamá es fundamental, también lo es el articular de una manera práctica la entrega por medio de encargos, fomentar la sana “manía” de estar pendiente de los demás para hacerles felices y descubrir que esta manera de vivir nos hace mejores y ayuda a vivir una buena vida. El matrimonio no debiera ser algo con lo que uno se encuentra en un momento de la vida, sino algo vital que forma parte del proyecto personal. Si no preparamos a los hijos para darse, el matrimonio es una opción, no nos extrañe que su vida devenga en un fracaso. Os dejo un video de una entrevista que me han hecho para la revista Hacer Familia

Conversaciones de matrimonio

Con frecuencia pensamos que cuando hay un problema en el matrimonio es por falta de comunicación, y suele ser cierto. Sin embargo hace falta profundizar en el significado de lo que es comunicar. No solo lo hacemos con la palabra, también son importantes los silencios, las miradas, los gestos.

Lo importante de una buena comunicación en el matrimonio es que haya sintonía de corazones y voluntades. Cuando cada uno se sabe amado por el otro cualquier contacto ya sea el silencio, una mirada, la manera como tomamos la mano; se convierten en un potentísimo medio de comunicación.

El pilar de una buena comunicación en el matrimonio consiste en que el otro sepa que quemamos las naves con él, que ocupa nuestra cabeza y nuestro corazón, que compartimos ideales y valores, que sufrimos y reímos juntos. Conversar es apasionante, necesario y útil cuando estamos dispuestos a escuchar y aprender, a buscar puntos de encuentro. Una buena conversación implica humildad, generosidad.

No hacen falta grandes momentos ni mucho tiempo para conversar, se puede hacer cada día. Sin embargo el tiempo de vacaciones es ideal para retomar conversaciones y unir los corazones y la voluntad.

Y aprovecho este post veraniego para invitar a los lectores de mi blog a visitar http://www.drawink.es una iniciativa de mi hijo Alejandro, que dibuja como los ángeles. Feliz verano, felices vacaciones en familia.

El auténtico sentido del humor

Al referirse al sentido del humor se puede caer en el error de identificarlo con lo chistoso, lo gracioso o con la risa. No es ese el auténtico sentido del humor. Este guarda más relación con la forma de afrontar la vida, las distintas situaciones que se presentan; y en particular las propias limitaciones y las contradicciones. El sentido del humor ayuda a mantener la calma, va de la mano con la templanza al afrontar lo bueno y malo.

Aceptar la vida y sus vicisitudes con templanza y un sentido trascendente, nos conduce a disfrutar de un sentido alegre de la vida, a ser agradecidos. A tomar las cosas con buen humor. El sentido del humor necesita no estar demasiado pendiente de uno mismo y pensar más en los demás

Amar y sentirse amado descomplica mucho la vida y ayuda a vivir de manera generosa
y al servicio de los demás, algo muy difícil aunque no imposible. El buen humor se vive en los detalles menudos, en lo cotidiano. De nada sirve esperar grandes ocasiones que casi nunca llegan, además cuando lo hacen pueden pillarnos desentrenados.

¿Le has preguntado a mamá? Una idea para que tus hijos obedezcan

Preocupa mucho a todos los padres la desobediencia de sus hijos. Suele ser el principal motivo de enfados y enfrentamientos, no sólo con ellos sino también entre los cónyuges. En educación no existen recetas pero sí pequeñas ideas que pueden ayudar, vamos con una para fomentar la obediencia.

En varias ocasiones he escrito en Ser Audaces que los hijos necesitan que los padres se quieran, que estén unidos. Creo que la piedra filosofal de la educación consiste en que el padre y la madre  estén de acuerdo en los principios educativos y que se muestren unidos ante los hijos. No existe nada más demoledor para la formación de los niños que comprobar que entre sus padres hay diferencias, y que decir si estas derivan en discusiones.

Es algo muy humano ir buscando los limites, ocurre en la vida social, laboral, etc….  Si nadie pone esos límites llega la anarquía. Los niños buscan, y necesitan esos limites, pero necesitan tenerlos claros. Por eso lo primero que tienen que hacer los padres si quieren que sus hijos obedezcan es estar de acuerdo y mostrarse unidos.

Me lo explicaba un amigo con un ejemplo muy práctico: ” Cuando mis hijos vienen a pedirme permiso para algo les pregunto si ya se lo han preguntado a mamá, si me dicen que sí les pregunto ¿entonces porque me preguntas a mí? y si me responden que no, entonces les digo que le pregunten a ella. Lo mismo hace mi mujer. Se trata de que los dos demos el mismo criterio. Si alguno de los dos no está de acuerdo en lo que ha dicho el otro, lo hablamos después a solas”

Esta unidad del matrimonio hace que los hijos se sientan seguros, exigidos y queridos; y además evita discusiones y ambientes tensos.

Preguntas y respuestas sobre el matrimonio y la vida de familia

Hoy recupero una entrevista que me hicieron recientemente sobre el matrimonio y la vida de familia. Espero que sea útil.

¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrentan los matrimonios hoy en día ¿qué propicia que se rompan el 50% de ellos en Europa? ¿Y las familias en general?

Sin duda se trata de un tema muy complejo que engloba muchos ámbitos de la vida, no solo influyen factores personales o de la pareja sino ambientales, sociales, laborales, económicos ….. Como me gusta ser práctico, enunciaré algunas de las causas de fracaso que está en la mano de los cónyuges evitar.

Nuestra sociedad es excesivamente afectiva y sentimentalista, existe una confusión muy grande entre lo que es el amor y lo que es el enamoramiento. Amar a alguien es querer el bien para él, hacer todo lo posible para que sea feliz, olvidarse de uno mismo ….. darse incondicionalmente. El enamoramiento tiene más que ver con estados de ánimo, sentimientos, etc… y es por tanto variable. ¿Es malo el enamoramiento? No, pero como base del matrimonio es muy endeble.

Otro factor de fracaso es el error de concepto entre ser libre y ser independiente. Cuando me caso lo hago libremente, puedo renunciar a cosas libremente, es decir puedo, y debo, ser libre en el matrimonio pero sin perder de vista que este no es la suma de 1+1 sino algo nuevo. La independencia supone desvinculación, falta de comunión , cada uno a lo suyo, estar a la defensiva para que no me anulen.

También quisiera destacar que las psicologías masculina y femenina son distintas, ni mejor ni peor una que otra. El hombre no puede pretender medir o interpretar lo que hace o dice la mujer de acuerdo a sus esquemas, y viceversa. Hay que ponerse en el lugar del otro, conocerle y conocer sus características propias.

Por último, creo que muchos de los fracasos se dan por motivos relacionados con cómo se vive la sexualidad. Aquí la idea del hombre y la mujer son muy distintas. Cuando se circunscribe a lo meramente físico estamos en vías de fracasar; hay que recuperar lo afectivo y lo espiritual en las relaciones conyugales.

¿Qué se puede hacer para que el matrimonio se mantenga unido? 

De manera telegráfica: ser fiel al proyecto común, poner toda la carne en el asador, “quemar las naves”. Mostrar aprecio y respeto a la pareja en pequeños detalles cada día. Ser comprensivos uno con el otro, saber perdonar y pedir perdón, ser agradecidos. No permitir pensamientos tóxicos sobre la pareja sino positivos, fomentar durante el día las ganas de volver a casa; desterrar el victimismo y por último una vida sexual feliz, humana, integrada que busca algo más profundo que el mero goce físico y relacionada con lo más grande del amor: dar vida

¿Qué errores son los que comenten más frecuentemente tanto el hombre como la mujer una vez casados?

El genial Chumy Chumez afirmaba que el más eficaz disolvente del matrimonio es el aburrimiento y la monotonía. El matrimonio comienza con una ceremonia de compromiso, es desde ese momento cuando tenemos que cuidar lo que acaba de nacer. Estar enamorado no solo del cónyuge sino de la vida en general, buscar razones para vivir, y buscarlas juntos. Pienso que compartir una visión trascendente de la vida es muy importante. Hay que elevar la vida matrimonial, ponerla en otra dimensión y que no sea simplemente algo más de la vida diaria que a veces tanto oprime.

¿Qué diferencia los matrimonios actuales de los de antaño, que generalmente duraban toda la vida?

De entrada soy de los que piensan que cualquier tiempo pasado no fue mejor, no añoro otros tiempos. Es cierto que las legislaciones y el ambiente eran más propicios al matrimonio. Sin embargo lo importante es cada matrimonio, por eso frente a ese 50% de fracasos del que hablábamos al principio, hay otro 50% que cuida su matrimonio, que se preocupa de su cónyuge y sus hijos, que cultiva su amor, que está dispuesto a darse y que, además disfruta mucho de la vida de esta manera.

Quizás hace falta más compromiso, más atrevimiento, más audacia para afrontar cada día con ganas de sacar el matrimonio adelante. Una idea que me parece genial es lo que parece ser que le dijo el Canciller Bismarck a su esposa, “me casé contigo para amarte”. Es decir, me caso contigo porque te amo, pero lo hago para amarte. El amor es algo vivo que se recrea cada día en pequeños detalles.

¿Cómo afecta sobre los hijos la relación que mantienen los padres entre ellos?

Llevo bastantes años impartiendo cursos de orientación familiar y me he dado cuenta de que por mucho que los padres sepan sobre características de los hijos, sobre autoridad, uso del tiempo libre, etc.. el éxito en la educación está en el amor que se profesan ellos dos. Los hijos necesitan, para crecer equilibrados y alegres, que papá y mamá se quieran, un ambiente de seguridad física, afectiva y espiritual. Creo que ver a sus padres unidos, demostrándose en pequeños detalles cotidianos su amor e ilusión, verles afrontar juntos los malos momentos y disfrutar de los buenos, compartir criterios; en definitiva procurando  un ambiente familiar adecuado, es lo más importante.

¿Cree que los hijos serán un reflejo de lo que han visto en casa, ya sea un matrimonio desestructurado, o en cambio, tendrán una vida en pareja feliz si es lo que han respirado en casa?

Como ya he dicho, un buen ambiente familiar es fundamental para crecer felices y equilibrados. Los niños que se han sentido queridos, que han vivido en un ambiente alegre y optimista serán de adultos personas equilibradas y felices. Sin duda la relación de su padre y su madre será el paradigma para sus futuras relaciones de pareja. Ver cada día a unos padres unidos, delicados en el trato, que se aprecian y respetan marca pautas de comportamiento para el futuro. No olvidemos que la educación y la formación más que en los libros o las ideologías se aprenden viendo el comportamiento de otras personas.

¿Qué medidas establece en su casa para mantener la unidad familiar?

Quisiera resaltar una que me parece el quicio sobre el que apoyar las relaciones y la vida de familia: la comida. Si quieren tener éxito en su vida de familia recomendaría a los padres que realicen el mayor número de comidas en familia, si es posible una cada día. En un ambiente relajado y natural como es la comida, o la cena, se está en mejor disposición de escuchar, de hablar, de ser generosos, educados. Se dan momentos de diversión, de contar anécdotas que quedan en el recuerdo. Por supuesto, los llamados gadget electrónicos (móviles, smartphones, etc….) no están invitados. Es el momento de la familia por excelencia.

Puedes seguirme en twitter @anibal_cuevas

Aprendiendo a disfrutar las puestas de sol pigmeas

El tiempo es algo objetivo y medible. Sin embargo las personas lo gestionamos de distinta manera, ante una misma tarea hay personas a las que les sobra tiempo mientras a otros les falta. También hay personas que van acelerados a todas partes mientras otros lo hacen más tranquilos. En el mundo laboral y social suele ser corriente vivir con prisas, se vive con la sensación de que no se llega. En ocasiones esto tiene que ver con maneras de ser. En otras, la presión de algunos jefes y empresas hacen que las personas tengan una visión de tubo de la realidad, incapaces de mirar a los lados se pierden muchos matices y realidades.

Vivir así es una desgracia ya que en muchas ocasiones, especialmente en el trabajo, no depende de uno mismo salir de esa situación. Lo peor de esto es que al llegar a casa se siga actuando y pensando de la misma manera. Se fijan los objetivos y la meta es alcanzarlos (visión de tubo) perdiendo todos los matices, olvidando que lo importante son las personas y las relaciones familiares. Se sucumbe ante la lógica de la eficacia en detrimento de la lógica del amor.

Al llegar a casa debiéramos ser capaces, o por lo menos intentarlo, de dejar el sombrero de las prisas, las brusquedades y la falta de delicadeza en la entrada, centrándonos en las personas que queremos.

Chesterton es siempre una fuente de inspiración, os dejo esta cita de su autobiografía:

“Yo admiraba más los grandes inventos científicos a pequeña escala. Siempre me atrajo mucho más el microscopio que el telescopio. Cuando de niño me hablaban de remotas estrellas a las que nunca llegaba el sol, me conmovía tan poco cuando de adulto me hablaban de un imperio en el que nunca se ponía el sol. No veía ninguna utilidad a un imperio sin puestas de sol. Sin embargo me sentía inspirado, emocionado, al mirar un cristal como una cabeza de alfiler a través de un agujerito y verlo cambiar de forma y color como una puesta de sol pigmea”

Para que los niños lean

No debiera resultar extraño hablar de la lectura a padres con hijos menores de seis años, cuando precisamente se aprende a leer a partir de esta edad. En las siguientes líneas pretendo mostrar que los lectores se forjan desde el nacimiento y que por tanto la lectura es un tema de formación para padres con hijos pequeños.

Los lectores se forman desde que nacen. ¿Quién no recuerda a Bastián (“La historia interminable”) gozando con un libro?. Cuantas sensaciones y vivencias extraordinarias se pueden vivir a través de un buen libro. Hoy en día la lectura, gran afición del tiempo libre, se encuentra minusvalorada y ha sido relegada en beneficio de lo audiovisual (consolas, tablets, etc…).

El ámbito más privilegiado para forjar lectores es la familia. Un hogar con libros, unos niños que vean leer libros a sus padres, son unos niños predispuestos a amar los libros. Los lectores se forjan en el hogar. Qué recuerdos podremos dejar a nuestros hijos contando o leyendo cuentos por la noche, o comentando con ellos sus libros. La lectura relaja, supone soledad, reflexión, pensar, es como un parón en esta vida tan ajetreada.

El niño, en los primeros meses se comunica por medio de lloros, gestos, pataleos… y también por medio de sonidos, que repite y repite, y le resultan muy divertidos. Es la época de los “cinco lobitos”, de “este puso un huevo…”, “aserrín, aserrán…”.

A estas edades a los niños les encanta ver cuentos con los mayores, libros de grandes imágenes y dibujos. A través de estos libros el niño aprenderá el nombre de las cosas, podremos jugar con él a encontrar cosas, y cuando lo encuentre le aplaudiremos, y reiremos juntos, le podremos contar cuentos cortos y poco a poco el niño relacionará los libros con momentos estupendos. Aprenderá palabras, y lo más importante, estará con papá y mamá.

Los libros unen a la familia.

-de 3 a 5 años (fantasía y realidad)

Por medio de la palabra el niño expresa sus sentimientos. En estas edades el mundo interior del niño es riquísimo y admite todo, lo real, lo absurdo, lo posible y lo imposible.

Nos encontramos en la etapa de la fantasía, de lo mágico. Es la edad de la imaginación y por lo tanto les encanta los cuentos, creen en los personajes, los imaginan, se alegran y sufren con ellos. Los cuentos deben ser rápidos, ágiles, con temas tales como hadas, animales personificados, etc…

Los libros evitan la uniformidad en el pensar, da rienda suelta a la imaginación, un libro puede ser leído varias veces y verse de distinta manera. La lectura no sólo sirve para entretener sino para formar. Por medio de la lectura podemos inculcar valores sociales, religiosos, morales, familiares.

Los libros no son neutros, transmiten valores o antivalores, por ello es muy importante que los padres sepamos que libros leen nuestros hijos. La lectura tiene que ser una actividad agradable, para ello deberemos estimular positivamente al niño, para que coger un libro sea para él un acto amable, positivo.

Cada edad tiene unas características, y por tanto no es lo mismo un libro para un niño de dos años que para uno de seis. Enseña a tu hijo a amar los libros. Los libros y las edades Decíamos que no es lo mismo un libro para un niño de dos años que para uno de seis.

Deberemos conocer las características propias de cada edad, además de la forma de ser del niño, pero básicamente valgan las siguientes indicaciones:

-De 0 a 3 años (aprendiendo a hablar)

La base de la lectura es la palabra, por tanto es fundamental la etapa de la adquisición del lenguaje.Conviene que les quede clara que es un cuento, y no realidad, y para ello podremos empezar diciendo aquello de “erase una vez”, “me contaron”.Deben existir pocos personajes y que intervengan niños y animales.

También es conveniente que quede bien delimitado el bien y el mal, no confundiendo conductas o sembrando dudas, y sobre todo debe existir un final feliz. El triunfo del bien.

-De 6 a 7 años (primeros lectores)

Es la edad ideal para motivar en la lectura, a través del cuento aprenden a amar los libros y a darse cuenta que leer entretiene y divierte. Convendrá que lean en bajo y también en alto, y de esta manera la familia participará de sus progresos y el niño saldrá reforzado en su motivación.

CONVIENE SABER QUE…

-Los lectores se forman desde que nacen.

-Existen libros para todas las edades.

-Para los más pequeños convienen libros con hojas duras y con grandes dibujos.

-Para los pre-lectores con algún libro de letras y dibujos.

-Es fundamental el ambiente de lectura en casa.

-Los libros no son neutros, dan valores o antivalores, hay que seleccionar.

-Debemos motivarles y disfrutar con ellos.

-El cuento es nuestro principal aliado para formar lectores, no nos cansemos de repetir el mismo cuento (les encanta y fomenta la memoria).

Mi familia “mola”

Pregunté recientemente en un curso de orientación familiar ¿que creéis que quieren nuestros hijos de nosotros? Un padre contestó, ¡que construyamos una familia guay! me lo han dicho ellos. Fue una fantástica sesión en la que hablamos sobre cómo conseguirlo. Coincidimos todos en que cada familia debe crear una memoria familiar, un estilo propio, una cultura. Que las familias tienen que ser divertidas y que son perfectamente compatibles el buen humor, la alegría y el optimismo con la exigencia y la transmisión de valores.

Está demostrado que las familias que lo pasan bien juntas se mantienen juntas, y que una gran parte de la felicidad y el equilibrio personales pasan por disfrutar de un ambiente familiar adecuado. Ese ambiente no se encuentra, sino que lo hace cada uno. Es muy importante compartir y aprovechar el tiempo de ocio, no dejándose llevar de la improvisación; planificarlo y nunca imponer lo que se hace. Todos, desde los más pequeños, deben participar y aportar sus preferencias, sentirlo como algo propio.

La satisfacción de la vida familiar no se limita sólo al momento en que se disfruta del ocio, sino que se mantiene en el tiempo recordando las buenas experiencias. El objetivo de los padres debiera ser conseguir que tanto los adultos como los niños piensen que su familia “mola”

En recuerdo de Belén Langdon

Estos días consideraba que una de las mayores virtudes que puede tener una persona sea posiblemente vivir enamorada, con la ilusión y el deseo de buscar lo mejor. Twitee hace unos días que las personas jóvenes son aquellas que tienen más ilusiones que recuerdos. Descubro cada día que las personas enamoradas recrean la vida, buscan lo mejor y lo comparten, crean a su alrededor un ambiente alegre y optimista. Son conscientes de las dificultades y de las tristezas, pero no les llenan de amargura sino que ellas las llenan de sentido. Las personas enamoradas son delicadas, luchan en lo pequeño porque saben que ahí se encuentra el amor. Buscan y dan sentido a cada detalle pequeño de la vida.

¿Dónde y como se forjan estas personas? No hace falta ir a ningún lugar especial, sin duda en la familia. Por eso la labor de ser padres es tan grande, es en la familia donde crecen las personas enamoradas. Se trata del lugar natural para descubrir y hacer crecer el amor, esas pequeñas luchas y cuidados que son un anticipo del cielo. Cada pequeño detalle de arreglo personal, del adorno de la casa, de la preparación de la mesa, de estar pendiente de los demás encuentra su sentido en el amor; no se pueden entender de otra manera.

Y en medio de estos pensamientos me sorprendía la trágica muerte de Belén Langdon, triste suceso que ha mostrado lo mejor de la familia. El testimonio de amor y fe de Nick y Yolanda, de sus hijos y de las compañeras del colegio nos interpelan y empujan para querer ser mejores. Es como si en medio de la tundra apareciera una flor, y otra y otra.

Tu vida Belén ha sido, lo se, una vida enamorada. Corta, pero enamorada. Por eso deja mucho fruto y paz y serenidad, en medio del dolor.

Para crear un buen ambiente familiar

Durante el año las largas jornadas escolares y de trabajo, así como el cansancio y las prisas suponen una agresión a la vida de familia. Y no sólo por la falta de tiempo si no por la falta de tranquilidad. En demasiadas ocasiones los hogares se convierten en alojamientos y falta tiempo hasta de mirarse a los ojos. En diversas ocasiones he escrito sobre la importancia de la comida familiar durante todo el año para evitar que esto suceda.

Estamos ya en verano y practicamente todas las familias disfrutarán de algún tiempo para descansar y estar juntos. Este tiempo cada vez suele ser menor y por eso conviene aprovecharlo al máximo. Por eso me permito aconsejar a los padres que se relajen, que dejen actuar con libertad a los hijos, que sólo intervengan para corregir actitudes graves, y que lo hagan “vis a vis” y con cariño.

Es importante buscar y aprovechar los buenos momentos para educar, y estos pasan por un ambiente de confianza, alegría y buen humor. Crear ese ambiente puede ser un buen propósito, sabiendo que conseguirlo pasa por una lucha personal con el propio caracter; y no sólo de los padres sino también de los hijos. Una lucha de toda la familia.

Un hombre libre

Es más fácil dejarse llevar por las circunstancias o actuar de acuerdo al interés del momento. Es más fácil, pero no es mejor. Hace que en el fondo el hombre no se sienta libre, se de cuenta de que no hace realmente aquello que quiere.

Para evitar esa esclavitud de las circunstancias, parece claro que son necesarios unos principios que guien la vida, que sirvan de soporte y ayuden a actuar libremente. Sin embargo ¡cuantas veces, a pesar de esos principios, se actua de manera contraria y se cae victimas del posibilismo!

Sin embargo no sólo hacen falta unos principios, si no también unos ejemplos que indiquen cómo llevar a la práctica lo que se cree y, sobre todo, que animen a pensar que es posible actuar conforme a cómo se cree. Para ello me parecen muy interesante leer las biografías de quienes han vivido de manera cotidiana aquello que creemos.

Hoy celebramos la fiesta de Tomás Moro, un estupendo ejemplo para todos y especialmente para los padres de familia. Los escritos de Moro reflejan una persona luchadora por ser fiel a su fe, no sólo en las grandes decisiones si no en el día a día.

Me encanta su sentido del humor en medio de grandes tribulaciones, saber vivir dignamente con mucho o con poco, la manera de transmitir paz a su mujer y a sus hijos y la importancia que le dió a mantener la familia unida , posiblemente la mejor vacuna inventada para no perder la esperanza y la alegría.

Supo hacer girar su vida sobre lo que considero un importante quicio, decía “dame, mi buen Señor, la gracia de esforzarme para conseguir las cosas que en la oración te pido”. No sólo voluntarismo orgulloso, tampoco espiritualismo angelical.

 

No sabemos valorar lo que tenemos

Vicente del Bosque, entrenador de la selección española de futbol, es además de un tipo humilde, sabio. Suele ser normal que ambas cualidades vayan unidas. Pues bien, ante el último triunfo de la selección española ha afirmado que “hemos pasado de pobres a ricos en tan poco tiempo que no sabemos valorar lo que tenemos. Hay que trasladar optimismo, no pesimismo. Somos la única selección que no se ha abrazado con el pase a cuartos. ¡La única! Cuando la clasificación ha sido estupenda, perfecta”

Recordaba la afirmación del humorista Chummy Chumez cuando decía que no creía en la indisolubilidad del matrimonio, que este se deshacía con facilidad en el aburrimiento.

Añadiría que no sólo el matrimonio sino la familia, la amistad, la vida en general se disuelven cuando no sabemos valorar lo que tenemos. Y no es posible vivir de las rentas, hay que recordarlo cada mañana y actualizarlo durante el día. La felicidad es para los valientes y luchadores que la buscan, no para los vaguetes que simplemente la esperan.

如何維持家庭凝聚力 o cómo mantener la familia unida

La globalización y las nuevas tecnologías traen cada día nuevas y agradables sorpresas. La de hoy ha sido encontrar una traducción al chino de mi ponencia presentada en el World Congress of Families . Mi buen amigo José Eugenio Borao, profesor de la Universidad Nacional de Taiwan, ha hecho un resumen que ha publicado en el blog que le sirve de apoyo para enseñar español a sus alumnos.

如何維持家庭凝聚力 suena muy muy bien, quiere decir cómo mantener la familia unida. Pensar que dije 情侶結婚前應考慮未來要組成的家庭會是什麼樣的文化。例如,重視家庭慣例的程度、如何運用家庭照,甚至如何運用上一代的照片。這是由於了解到自己身為團體的一份子能產生安全感與喜悅,並且這也是[子女]均衡發展的基礎。me impresiona mucho.

Y ya hablando en serio, para mí es un honor y un orgullo compartir ideas e inquietudes sobre la familia con amigos del extremo oriente. Pincha aquí si quieres practicar tu chino y leer algunas ideas para mantener tu familia unida.

Aprovecho para invitarte a que me sigas en mi nueva cuenta twitter @anibal_cuevas y para cerrar este post, te invito a escuchar la ponencia

La estupenda vida de familia

Decía Chesterton que si de verdad vale la pena hacer algo, vale la pena hacerlo a toda costa. Pienso que pocas cosas son tan importantes como la vida de familia, por eso es necesario que la cuidemos y mimemos. No basta con simple propósitos, tampoco vale improvisar sobre la marcha cuando no se tiene un criterio.

Se acerca el tiempo de verano, posiblemente el tiempo más caótico, espontáneo e imprevisible del calendario. Se corre el peligro de que las vacaciones se conviertan en un tiempo de no hacer nada; tantas horas y días sin un mínimo planning pueden no solo echar por tierra toda la labor educativa del año, si no hacernos perder un tiempo de oro para ser felices en familia y crecer como personas.

Hay quien cree que estar de vacaciones y descansar supone un dolce far niente sin caer en la cuenta que las personas no somos estáticos y que no hacer nada ya es hacer algo: el vago. Si educar supone un proceso de mejora creciendo en virtudes, hacer el vago y simplemente dejarse llevar nos lleva a ser peores personas. Por todo ello bastaría con un pequeño propósito de aprovechar el tiempo para que las vacaciones nos ayudaran a vivir como personas de altura.

Y es aquí donde le podemos dar el tiro de gracia a lo negativo de la improvisación viviendo un horario, eso sí veraniego. No estoy proponiendo pasar el verano en un cuartel, sino disfrutar del descanso, del cónyuge, de los hijos, de las aficiones. Me atrevo a proponer alguna idea en este pequeño espacio.

Lo mejor, empezar por el principio, levantándose a una hora determinada, aseándose y desayunando en familia. Dedicar un tiempo a arreglar la casa entre todos, a hacer la compra. ¡Que las cosas de casa no son sólo de ella! La invasión de los gadget electrónicos es una realidad, por ello no podemos pretender hacerlos desaparecer, pero sí regularlos.

Considero que determinados momentos de la vida de familia son sagrados y deben excluir totalmente los whatsapp, sms, facebook, etc.. me refiero a las comidas y tertulias. Creo que en este terreno se debe ser especialmente estrictos. Cierto que los tiempos del ordeno y mando los tiramos a la basura, hay que hablarlo con los hijos, dar razones. Pero sacar un móvil durante la comida o tertulia es tan poco educado como hacerlo con un periódico o un libro para leer mientras los demás comentan. Supone una gran falta de delicadeza e interés hacia los demás.

También será bueno haber preparado alguna excursión, senderismo, visita cultural, bicicleta, deporte. Lógicamente todo esto depende de las edades de los hijos, a mayor edad mayor independencia y libertad. Si hemos hablado de un horario operativo para levantarse también será bueno que lo haya para acostarse.

Si no se hace así correremos el riesgo de caer en la improvisación y el pasar de los días. Flexibilidad, respeto a la libertad, autonomía pero también fortaleza para mimar y defender aquello que necesitamos y ayuda a ser mejores: el ambiente familiar, la estupenda vida de familia.

Artículo de Aníbal Cuevas publicado en la revista Hacer Familia (junio 2012)

6 ideas para mantener tu familia unida

“Ideas para mantener a la familia unida” titulé una ponencia centrada en la importante tarea de los padres como creadores del ambiente adecuado para que la familia pueda cumplir su papel de educadora y formadora de personas equilibradas, maduras y felices.

Si os interesa leerla completa podéis descargarla pinchando aquí

Ser el mejor padre posible

Las razones del abandono de Rick Santorum en la carrera por la nominación del partido republicano son un claro ejemplo de lo que escribí en el ultimo post sobre el puzzle de la vida. Santorum está casado y es padre de 7 hijos, una de sus hijas gravemente enferma desde que nació está hospitalizada.

En la rueda de prensa, en la que junto a su familia anunció su renuncia, afirmó que había pasado unos días cuidando de su hija, que había tenido tiempo de rezar y pensar y que había decidido con su familia que lo más importante era ser el mejor padre posible.

Aparecen en este caso personal la vida profesional y la familiar así como una importante toma de decisión. A la vista de su curriculum parece claro que estamos ante una persona con unos fuerte valores familiares, seguramente su familia ocupe el primer lugar en sus prioridades lo que no ha impedido que temporalmente su vida profesional le haya ocupado más tiempo.

Ante un cambio de situación, el agravamiento de su hija, su prioridad número uno vuelve a ocupar más tiempo.

¿Cómo ha tomado una decisión tan importante? Tiempo para rezar y pensar, toma de decisión personal en última instancia, pero colegiada en el proceso; y objetivo claro: ser el mejor padre posible.

Objetivo claro, analizar, consultar y decidir. Creo que podemos aprender mucho de este caso ¿qué te parece?

Tres ideas para mejorar la vida de familia

Termino de leer una preciosa carta que me invita a plantear tres ideas para mejorar la vida de familia. Algo que debe caracterizar las relaciones familiares es que todos deben sentirse queridos independientemente de cómo sean. En la familia unos deben cuidar de los otros, no vale aquella pregunta de ¿es que acaso soy yo el guardián de mi hermano? Querer nos debe llevar a cuidar del otro tanto en el aspecto físico como en el psicológico y en el espiritual. Quien ama procura el bien del otro, y para ello es necesario fijarse en él, conocerle, tratarle para poder animar, estimular y cuando sea necesario corregir. Primera idea para todos, pero especialmente para los padres.

La familia se enriquece en el trato con otras familias y se empobrece cuando se cierra en sí misma. Es cierto que la caridad comienza por uno mismo y los más cercanos, sin embargo no debe limitarse. Así como las personas crecen dandose a los demás, de la misma manera lo hacen las familias. Es bueno cultivar la caridad y participar en la vida comunitaria, sin cerrar los ojos a las necesidades de los demás. Segunda idea, para todos.

Sin duda lo más excitante de la vida humana es que siempre es posible mejorar y que esto depende en gran parte sólo de uno mismo. Es cierto que siendo seres sociales, la influencia externa influye para bien y para mal. Por eso la tercera idea es crear en el hogar un ambiente que invite a mejorar, a no conformarse con estar. Tercera idea, que es tarea de todo.

Elogio de la conversación familiar

¿Sirve de algo dedicar tiempo a los hijos si no se sabe aprovechar? ¿basta simplemente estar con ellos? ¿existe tiempo de calidad y “tiempo basura”? Son muchas las preguntas que se pueden plantear a raiz del post que escribí la pasada semana sobre la imprescindible presencia de los padres en el hogar.

Indudablemente cuando se hace referencia a la presencia en el hogar nos referimos a una presencia activa, a ser capaces de crear un ambiente de familia. Si cada miembro de la familia se pasara la mayor parte del tiempo encerrado en su cuarto estaríamos hablando de una residencia, no de un hogar.

Seguramente la mejor y más humana herramienta que tienen las personas para comunicarse sea la conversación. Conviene aquí aclarar que no sólo la palabra es conversación, lo es también la escucha, los gestos, las miradas. Por medio de la conversación las personas se relacionan desde lo más trivial hasta lo más íntimo, se transmiten y comparten emociones, sentimientos, formas de entender la vida … es en fin, un medio estupendo para educar.

Yendo al terreno práctico, nunca será suficiente reivindicar una y otra vez el valor incalculable de la cotidiana tertulia familiar como medio para que la familia y sus miembros crezcan sobre terreno sólido.

La imprescindible presencia de los padres en el hogar

¿Cuántas veces se escucha a padres y madres que justifican el poco tiempo que están con sus hijos bajo la excusa de la calidad del poco que les dedican? Como si dedicar mucho tiempo a los hijos fuera en detrimento de la calidad. Me recuerdan esos menús delicatessen, platos grandes y bien adornados en los que se adivina algo para hincar el diente en el centro. Una vez que se termina el ágape los comensales se retiran a comer algo sustancioso.

Es de lógica que el tiempo que se dedica a los hijos ha de ser de calidad, pero no en pequeñas dosis delicatessen. Los hijos necesitan el roce, la presencia de los padres; y no sólo para que jueguen con ellos o les ayuden en los estudios. También necesitan ver su forma de actuar, que su conducta es coherente con sus enseñanzas.

Sólo con la presencia del padre y la madre en casa es posible crear un ambiente familiar que proporciona tantas seguridades, física, psicológica y afectiva, necesarias para criar personas equilibradas y felices. Un estilo de hogar y familia se construye con personas, no con cosas. Los hijos serán más alegres, generosos, ordenados … en la medida en que vean esta lucha en sus padres y tendrán más oportunidades de disfrutar de conversaciones espontáneas. Para todo ello se hace imprescindible la presencia cotidiana de los padres.

 

Bienestar y familia

Recientemente pude leer un resumen del estudio Philips Index: Bienestar y Salud en España 2010. De los datos se deduce que el ámbito familiar es determinante del sentimiento de salud y bienestar que experimentamos y que, a su vez, es el primero que se ve impactado por cambios en dicho sentimiento.

La familia y el hogar continuan siendo el centro del bienestar para los españoles, algo que se demuestra tanto en el día a día como en las situaciones de dificultad económica o física. La constatación de esta realidad nos debie animar a cuidar más nuestra familia y nuestro hogar, empezando por lo nuclear: nuestro matrimonio. Estoy convencido de que una buena relación conyugal es el origen de la mayor y mejor felicidad de todos los miembros de la familia.

Ideas cuando comienza el “cole”

Los datos sobre la enseñanza en España son realmente dantescos y preocupantes. Ocupamos los lugares de cola en cuanto a la calidad de la enseñanza y los de cabeza en cuanto a fracaso escolar. Muchas de las culpas están en el terreno de la administración y de las leyes educativas que fomentan la mediocridad y desprecian el esfuerzo y la superación personal.

Ante esta situación los padres no podemos permanecer parados, es mucho lo que podemos hacer. En lo que respecta a la labor en el hogar es importante que estimulemos en nuestros hijos el afán por ser mejores, por dar lo máximo. Algunas ideas útiles pueden ser:

Poner las calificaciones en su lugar dando más importancia al esfuerzo y el estudio. Al fin y al cabo las notas deben ser el resultado de ese esfuerzo.

Exigir a cada hijo de acuerdo a sus capacidades. Para ello es necesario conocerles y mantener un contacto estable con el profesor encargado. Es importante ayudarles y animarles a que den lo mejor, es mucho más educativo animar y plantear metas que reñir.

Procurar un ambiente de estudio en casa evitando, por ejemplo, que durante la semana se vea la televisión, se use el ordenador para jugar o chatear, o se juegue con la videoconsola. Puede parecer una medida radical, lo es, pero no usar estos aparatos entre semana libera de mucha tensión y "enganche" a los niños. Negociar un horario para su uso se hace más complicado.

Para crear ese ambiente de trabajo y estudio es necesario que en casa haya libros y se les de importancia. El fomento de la lectura ayuda a desarrollar la capacidad de estudio.

Dedicar tiempo a los hijos procurando estar al tanto de lo que estudian y de su vida escolar. De esta manera sentirán que nos preocupamos por su vida y que son importantes para nosotros.

Es muy bueno participar en la vida colegial a través de las asociaciones de padres y madres, asistir a los actos académicos, competiciones deportivas. Mantener contacto con otros padres, sobre todo con los de los amigos de nuestros hijos.

Fomentar en casa un ambiente de tertulia por medio de la cena familiar en la que cada uno vaya contando las cosas que le han pasado y en la que muestren interés unos por otros. Organizar periodicamente excursiones o salidas culturales con los amigos de nuestros hijos y/o con sus familias.

Se trata de pequeñas ideas expuestas a vuela pluma pero que estoy seguro que pueden ayudar. No sólo la prevención del fracaso escolar sino el cultivo de la excelencia tienen un gran campo de trabajo en casa.

Anestesiar la vida de familia

Hace unos dias vì un anuncio promocional de un diario que podrìamos afirmar que defiende la Familia. La promociòn consistìa en que por la entrega de una cartilla rellena con los cupones que cada dìa se consiguen comprando dicho periòdico, màs una pequeña cantidad de dinero; entregan un lector de DVD junto con dos pantallas para el coche.

El anuncio decìa que el DVD y las dos pantallas sirven para que durante un viaje en coche no nos enteremos de que los hijos viajan con nosotros, es decir, que no nos den la lata; se trata màs o menos de anestesiar a los niños con la pantalla. Mi pregunta es ¿còmo podemos defender la instituciòn familiar si no defendemos y disfrutamos de la vida en Familia?. Es cierto que los niños suelen cansarse en los viajes en coche y que ponen nerviosos a los padres; pero tambièn los viajes son una ocasiòn estupenda para disfrutar de la vida familiar.

Se pueden organizar concursos, contar àrboles, coches de tal o cuàl color, consultar en un mapa y marcar la ruta que seguìmos, cantar canciones juntos, hacer adivinanzas….. La vida en Familia es algo maravilloso que hace disfrutar y que nunca se olvida; hay que aprender a hacerlo en la vida cotidiana, no hace falta esperar grandes acontecimientos.

La defensa de la Familia pasa por disfrutar de la vida familiar cada dìa màs que por teorizar sobre ella.

Proteger a los niños

Resulta chocante que en más del ochenta por ciento de los hogares españoles los ordenadores dispongan de antivirus y sin embargo no llega al veinte por ciento el de los que tienen instalado algún sistema para filtrar contenidos.

Internet es una herramienta fantástica …… y también diabólica. Lo mejor y lo peor se juntan en la red y por eso resulta fundamental enseñar a los hijos a navegar seguros y poner barreras para protegerles. Como no puedo creer que haya padres que consideren más importante defender el ordenador de un virus que a sus hijos de la pornografia, la droga o las sectas, deduzco que es un problema de ignorancia.

Recientemente ha comenzado a funcionar un buscador que utilizando la tecnología de google y además filtra las búsquedas impidiendo la aparición de webs e imagenes inconvenientes. No se trata de algo seguro cien por cien pero sí muy efectivo, es el buscador buigle.

Recomiendo también a los padres que instalen un filtro en el ordenador, por ejemplo el de optenet y que entren de vez en cuando en protégeles. Los ordenadores infectados se pueden formatear, los hijos no.

Me quedo con esta juventud

Univ200820cmyk_autobus_3Desde el pasado 15 de marzo y hasta hoy dia 23, se han reunido en Roma más de 3.500 jovenes universitarios procedentes de los cinco continentes. Convocados al Congreso UNIV 2008, han compartido la Semana Santa en un ambiente que ha combinado la alegría de la gente joven con el recogimiento de la Semana Santa y han demostrado, una vez más, que es perfectamente compatible juventud y compromiso, creencias religiosas y libertad, alegría y piedad.

Los encuentros UNIV, así como las Jornadas de la Juventud convocadas por el Papa, demuestran con hechos que muchísima gente joven se encuentra cómoda y a gusto en la Iglesia Católica. La mayoría de los medios gustan de mostrar lo negativo y retorcido, prefieren resaltar la crítica y los lugares comunes en vez de hacer el esfuerzo de buscar y estudiar en la realidad positiva de cada día.

Me quedo con el estupendo ejemplo de los 3.500 jóvenes que han  acudido estos días a Roma desde todos los rincones. Muchos han pagado el viaje con el dinero que han ido ganando haciendo pequeños trabajos a lo largo del año, otros han viajado de manera incómoda en autocares durante 36 horas, y todo ello para vivir la Semana Santa como un nuevo encuentro con Jesús a quién tienen por amigo real.

El Papa les recibió en Audiencia el miércoles y les propuso diez ideas para poner en práctica, se trata de ideas muy concretas que también a los adultos nos pueden ser útiles:

1) Dialogar con Dios, 2) Contarle las penas y alegrías, 3) No desconfiar de Cristo, 4) Estar alegres: querer ser santos, 5) Dios: tema de conversación con los amigos, 6) El domingo, ir a Misa, 7) Demostrar que Dios no es triste, 8 ) Conocer la fe, 9) Ayudar: ser útil, 10) Leer la Biblia

Pinchar aquí para leer las palabras completas del Papa y aquí para recordar momentos entrañables de otros Congresos UNIV.

Detalle pequeño, detalle heróico

En más de una ocasión lo he señalado en Ser Audaces y también lo recojo en "Más allá del sí, te quiero": la convivencia matrimonial y familiar se basa en los pequeños detalles cotidianos. Nuestra sociedad, basada en el exceso, el consumo y el gasto, nos acostumbra a valorar lo grande y despreciar lo pequeño.

A nadie se le ocurre poder correr los cien metros lisos en menos de diez segundos sin antes haber entrenado, o ser un experto economista sin haber estudiado. De la misma manera resulta muy dificil hacer grandes cosas sin saber apreciar y hacer las pequeñas, que son las que ordinariamente se nos presentan.

En muchas ocasiones se desprecian pequeñas cosas de la convivencia diaria por considerarse convencionalismos sociales o mera apariencia. No comparto esa idea, los detalles en lo cotidiano y más en el ámbito conyugal y familiar son pruebas de amor. Muchas disputas y rupturas matrimoniales son resultado de no haber cuidado cada día lo ordinario.

Esposas y madres suelen saber mucho de esto: de prequeño me enseñaron que era cuestión de educación escoger la peor manzana para uno mismo y dejar las buenas para los demás. Yo diría que es cuestión de amor y que sólo las personas enamoradas son capaces de entender esto y muchas otras cosas. Desde la lógica del amor se entiende muy bien la lucha en lo pequeño.

Pasar más tiempo en casa

Hay una idea, bastante generalizada, de que las familias deben pasar más tiempo juntas, que los padres deben atender más y mejor a sus hijos y que para ello los horarios laborales deben ser más flexibles. Confieso que el otro día me quedé alucinado escuchando una noticia en TV sobre este asunto: en un reportaje se explicaba que hay colegios que abren sus puertas durante las vacaciones de Navidad para que los niños puedan acudir al centro escolar mientras sus padres están en el trabajo.

Lo delirante de la noticia es que tal medida se ofrece como una forma de conciliar trabajo y familia. Es decir, como los padres están trabajando durante las vacaciones de los hijos, la manera de conciliar es que los hijos puedan pasar el tiempo de sus vacaciones de Navidad en ……. ¡¡¡el colegio!!!. Los padres se pasan un montón de horas fuera de casa en detrimento de la vida familiar y nos proponen como solución que los hijos pasen más tiempo en el colegio. Realmente alucinante.

En los años ´90 el gobierno laborista británico comenzó un programa denominado "Sure start", denominación que se puede traducir como "comienzo seguro". El objetivo de este programa es crear miles de guarderías para que los niños puedan acudir a ellas desde bien pequeños. En este proyecto llevan gastados ya más de 30 millones de euros.

Jay Belsky, un psicólogo americano contratado como asesor para fiscalizar "Sure start" ha declarado hace unos días, basándose en la experiencia y en diversos estudios ingleses y americanos: "los niños que pasan más tiempo lejos de sus padres experimentan de alguna manera relaciones madre-hijo menos armoniosas y empiezan el colegio siendo más agresivos y desobedientes que los niños educados en casa. Estos efectos no son atribuibles a la mala calidad de las guarderías y parecen más probables y duraderos cuanto antes es separado el niño de sus padres".

Una de sus propuestas consiste en que, en vez de gastar los impuestos de los ciudadanos en crear guarderías, se les deje esos impuestos a los padres y madres para que decidan si prefieren quedarse en casa en vez de trabajar para ganar más o, por el contrario, seguir trabajando e invertirlo en guarderías.

No creo que haga falta ser un gurú de la psicología para saber que donde mejor están los niños pequeños es en su casa, con sus padres y sus hermanos. El sentido común lo indica, siempre que dejemos al sentido común hacer su papel. Mientras tanto, repetiré a los gobernantes que tanto gustan de solucionar la vida de los ciudadanos, aquello que leí en cierta ocasión: "¡¡Quiten sus sucias manos de mis cosas!!".

Una comida diaria en familia

Cada vez preocupan más las enfermedaes asociadas a problemas alimentarios. La anorexia y la bulimia son enfermedades que afectan gravemente a personas de todas la edades, pero especialmente a niños y jovenes. A ellas se une la obesidad, que cada vez preocupa más a los medicos.

No soy experto en estos temas pero me atrevo a asegurar que hay algo común a todas ellas: se pueden prevenir, y se puede hacer de manera relativamente fácil. Creo que no es una temeridad afirmar que con sólo mantener una comida diaria en familia, muchas personas no caerían en estas situaciones tan graves.

Una simple comida familiar cada día puede dar pautas a los padres de cómo y qué comen nuestros hijos, comer en familia es una escuela de modales y, sobre todo, un lugar de encuentro, de hablar, de reír. Lo ideal es que ese momento se considere “sagrado” y que no haya televisión ni teléfonos por medio.

Lógicamente supone un esfuerzo: adaptar horarios y renunciar a otras cosas, pero les puedo asegurar que merece la pena y que es posible. La solución a tantos males de nuestro tiempo está asociada a la recuperación de la vida de familia y del hogar.

¿Educar para ser el mejor?

Existe una cierta confusión cuando se habla de educación, hay quienes lo confunden con instrucción, se trata de un error que tiene consecuencias. Mientras la instrucción se refiere a la adquisición de conocimientos, la educación tiene más que ver con el crecimiento como persona y está relacionada con la adquisición de hábitos, virtudes y valores.

Muchos padres se centran excesivamente en la instrucción, lo que más les preocupa es que sus hijos aprueben y que saquen buenas notas. Hacen que lo más importante en la “educación” de sus hijos esté centrado en los resultados. Efectivamente las notas son importantes, es cierto que vivimos en una sociedad competitiva, que hay que luchar por conseguir un puesto de trabajo. Sin embargo considero que el error está en buscar el resultado como fin y no como consecuencia.

Ésta visión de la educación aboca a muchos jovenes al fracaso y crea problemas, enfrentamientos y  frustración. No todos los hijos tienen las mismas capacidades intelectuales, no todos tienen la misma agudeza y vivacidad. Hace falta dotarles de herramientas para que puedan dar lo mejor de sí, y esto debe ir acompañado de la exigencia cariñosa y motivadora. En el fondo subyacen dos visiones muy distintas de la educación: quién educa para ser el mejor y quién educa para dar lo mejor de sí.

Si fuesemos capaces de cambiar el enfoque y nos centrasemos más en el desarrollo de virtudes tales como el orden, la fortaleza o la prudencia, estaríamos dando a los hijos herramientas para que puedan dar lo mejor de sí y las notas serían las mejores … que ellos pueden dar.

Lo que un padre debe desear para su hijo no es que sea el mejor, sino que de lo mejor de sí mismo y acompañarle en ese camino. Estoy absolutamente convencido que el éxito académico pasa por la educación de virtudes y hábitos, y esa es tarea principal de la familia.

El papel de los padres en la educación de los hijos (entrevista en La Gaceta)

El periodísta Alfredo Urdaci ha publicado en La Gaceta de los Negocios una  entrevista que mantuvimos recientemente. En ella hablo sobre cuál pienso que debe ser el papel de los padres y de las instituciones en la educación de los hijos. Si os interesa podéis leerla y descargarla pinchando en Descargar EntrevistaLaGaceta.pdf

Ver a mamá y a papá

UntitledLa necesidad de tener que hacer algo es característico de nuestra sociedad. El ritmo que nos impone la vida hace que en numerosas ocasiones seamos incapaces de pararnos a contemplar y saborear la vida.

Esta necesidad de hacer cosas se traslada a los distintos ámbitos de nuestra vida, tanto en el orden profesional como en el social o familiar. En numerosas ocasiones, llevados del ritmo frenético, los padres de familia buscan recetas para poder educar a los hijos.

Un amigo me hacía hoy la siguiente reflexión: " Los padres buscan recetas, listas de cosas que hacer para educar a sus hijos. Estas listas suelen ser largas y como falta tiempo y, en el fondo, razones para actuar de tal o cual manera, al final no sirven para nada. Los padres no se dan cuenta que sus hijos necesitan, principalmente, ver a papá y mamá juntos y tratándose con respeto y cariño. Lo importante para la educación de los hijos es que el niño,  tirado por el suelo jugando con un coche, levante la vista y vea que papá y mamá se quieren".

Me ha gustado la idea, me ha hecho reflexionar. Creo que es importante fijar objetivos y metas con los hijos, sin embargo esto no sirve para nada si no se sabe el por qué y para qué. Si no se hace desde el amor, sería pura teoría.

Coherencia para educar

5ca3kvznaca47xswlcadq6m2mca85n3cvca Es algo ya muy repetido que se educa con el ejemplo y no sólo con la palabra. Recordaba esta idea al hilo de la polémica que existe en España sobre la asignatura "Educación para la Ciudadania" (EpC), y lo hacía porque me parece contradictorio querer imponer una asignatura polémica que pretende formar buenos ciudadanos y que sin embargo, el sistema educativo español propugne el absentismo, la mediocridad, la falta de exigencia, el igualitarismo, la falta de autoridad.

En España las leyes de educación pemiten pasar de curso con hasta tres asignaturas sin aprobar, permiten a los alumnos no ir a clase, permiten las huelgas. No creo que con esta base se puedan formar buenos ciudadanos.

Los buenos ciudadanos se forman educando en el esfuerzo, la autoexigencia y el respeto a la autoridad. Mientras no cambie la cultura educativa, no se formarán buenos ciudadanos. Me parece que, más bien, la asignatura EpC es un intento de rematar la mediocridad que genera el sistema con el adoctrinamiento.

Aprovechar el tiempo en vacaciones

PadrefCuando llegan los fines de semana o las vacaciones, muchos padres se echan a temblar pensando en la cantidad de horas libres de las que van a disponer sus hijos. Horas y horas que, si no se ocupan bien, pueden echar por tierra toda la labor educativa del año.

Hay personas que creen que estar de vacaciones y descansar supone no hacer nada. Quienes así piensan no se dan cuenta que las personas siempre hacemos algo y que no hacer nada ya es hacer algo, el vago. Si educar supone un proceso de mejora creciendo en virtudes, hacer el vago y dejarse vencer por la pereza nos lleva a ser peores personas. Los seres humanos avanzamos o retrocedemos, no existe la quietud.

Por todo ello propongo un solo propósito para los tiempos de descanso y vacaciónes, éste nos ayudará a vivir como personas de altura. Se resume en "vivir un horario".

Vivir un horario no es vivir esclavizado, sino actuar con libertad. No es más libre quién hace las cosas según le apetecen sino quién cumple un horario aceptado libremente y porque quiere. El horario deberá adaptarse a las circunstancias y ser consensuado por todos, pero debe incluir: 1- Levantarse a una hora determinada, asearse, desayunar. 2- Dedicar un tiempo al estudio o la lectura. 3- Planificar un horario con los hijos acerca del tiempo que van a dedicar a la Tv, el ordenador, los video juegos, etc… 4- Comidas en familia. 5- Tiempos de tertulia o juegos en familia. 6- Excursiones, visitas culturales, montar en bicicleta, etc…. 7- Horario para acostarse.

"Si de verdad vale la pena hacer algo … vale la pena hacerlo a toda costa" escribió Chesterton y, rematando la cita, escribe David Isaacs: "La fortaleza es la virtud de los convencidos". Los padres de familia deberíamos  tomar nota.

Enemígos de lo mediocre

La manera más fácil de construir una sociedad mediocre,  y por tanto más manipulable, es fomentar la falta de exigencia y de compromiso. Las propuestas de que los ¿estudiantes? que suspendan hasta cinco asignaturas en primero de bachillerato pueda pasar a segundo es un paso más para hundir la sociedad española en la mediocridad y el populismo.

Puede parecer que no hay nexo de unión entre la falta de rigor y exigencia a los estudiantes y la aprobación de leyes como la del divorcio "express" o la equiparación de cualquier unión de hecho con el matrimonio. Sin embargo, en el fondo se trata de fomentar lo fácil, lo sensiblero, el buenismo. Se trata, en el mejor de los casos, de una muestra de absoluto desconocimeinto de la naturaleza humana, y en el peor de una manera de manipular y docilizar.

Es precisamente en un ambiente de exigencia y compromiso donde las personas dan lo mejor de sí mismas y son más felices.

Cuestión de excelencia

Images_61 Disfrutar de la vida es cuestión de excelencia, se puede vivir o se puede sobrevivir. Hay personas para las que la vida se limita a esquivar lo que pueda alterar la aparente tranquilidad de una existencia mediocre. Viven timidamente, con pereza y envueltos en la comodidad, "que me quede como estoy" parece ser el grito de guerra.

El ambito de la familia no es inmune a esta manera de ¿vivir?. La felicidad está muy lejos de la mediocridad, el egoísmo y la pereza. Si queremos experimentar la felicidad, y que nuestros hijos crezcan de similar manera, debemos vivir en un ambiente de exigencia personal y de búsqueda de lo mejor.

Esto no se consigue haciendo grandes cosas sino poco a poco, viviendo cada momento y cada cosa que hacemos de la mejor manera. Nuestros hijos tienen derecho a saber que la felicidad está en el ser y no en el tener y que lo mejor existe, no todo es lo mismo.

DESARROLLO DE VIRTUDES

Las prisas y el ritmo que la vida impone a muchos padres les lleva a no tener apenas tiempo para estar con sus hijos . Esto es un hecho y de nada valen lamentos sino acciones eficaces. Si se dispone de poco tiempo lo que no se puede hacer es perderlo.

La presente “autoevaluación” pretende ayudar a los padres con hijos de 6 a 13 años para aprovechar el tiempo y los recursos en la educación de los hijos. El camino de la felicidad pasa por la adquisición de valores, la manera de transmitirlos y “meterlos” en el corazón de los hijos es ir “paso a paso”.

Conociendo las características propias de la edad del hijo, nos centraremos en los valores que le son propios. La labor principal de los niños de 6 a 13 años es el estudio ( edad del escolar ), y en el estudio se ejercitan una serie de hábitos propios de valores como la fortaleza, laboriosidad, reciedumbre, sobriedad, paciencia, perseverancia, compañerismo, formación de criterio.

La misión de los padres es ayudar a los hijos a luchar por vivir los valores antes mencionados. La “pregunta del millón” es ¿como?. Obviamente de nada sirve saber la teoría si no sabemos como ponerla en práctica. A continuación se exponen una serie de preguntas que pueden servir como orientación. No conviene responderlas con monosílabos, sí ó no, sino buscar situaciones cotidianas en la familia y comentarlas entre el matrimonio. Si no es garantía de éxito inmediato, por lo menos se caminará en la buena dirección.

FORTALEZA

De la misma manera que el valor base en la edad de 0 a 3 años es el orden, se puede afirmar que la base de la educación de los niños de 6 a 13 años es la fortaleza, no entendida como fuerza física, sino como capacidad de proponerse metas y luchar por lograrlas aunque cueste. O dicho de otro modo, conseguir una fuerza interior que les haga sobreponerse al “no me apetece”.

Para que los hijos vivan la fortaleza es necesario que sepan que existen cosas en la vida por las que merece la pena luchar, que existe el Bien y que merece la pena luchar por conseguirlo, de ordinario a través de las cosas pequeñas.

-¿Nuestro hogar es un hogar de “quejicas”?. En la última semana ¿cuantas veces se ha oido “que calor/frío tengo”, “que cansado estoy”, etc?.

– ¿Tenemos tendencia a proteger excesivamente a los hijos? ¿Sustituimos a nuestros hijos en las tareas que deben realizar? (Encargos en casa, arreglos, etc.)

– ¿Cuantas salidas al campo, de excursión, hemos realizado en el último mes?. Las salidas al campo, o a la montaña son una escuela de fortaleza y además unen a la familia. Organizar marchas en las que se suben y bajan cuestas, se pasa frío o calor, se pasa sed, etc.. son una forma estupenda de vivir la fortaleza. Además, observar bellos paisajes ayuda a darse cuenta que merece la pena el esfuerzo.

– Cuando nuestros hijos deciden algo y luego se “echan atrás” sin motivo ¿les ayudo para que realicen lo que se habían propuesto, ó , pienso que no tiene importancia?

– ¿Quiero ayudar a mis hijos a ser “fuertes” mientras yo soy una persona sin ambiciones de superación y mejora personal?

– En los fines de semana, vacaciones etc.. ¿Existe un horario de levantarse de la cama, de estudio, etc..ó las cosas salen como salen?

LABORIOSIDAD

Muy relacionada con la fortaleza, la laboriosidad la viven los niños en su trabajo, el estudio. Se trata de cumplir con diligencia los deberes propios y ayudar a los demás en lo mismo. En resumidas cuentas, querer hacer las cosas bien y esforzarse en ello.

– ¿Que me preocupa más, las notas o que mis hijos se esfuercen y den lo máximo de sí mismos? ¿Les animo cuando veo que luchan y no llegan?

– ¿Tienen mis hijos un horario diario de estudio y lo cumplen? ¿Que lugar ocupa la televisión en casa? ¿Que razones les doy para que hagan suyas estas ideas y no las vean como una imposición?

– ¿Cuanto hace que no hablo con mis hijos de lo que es la obra bien hecha, y de la satisfacción que produce el hacer las cosas bien esforzandose? ¿Me intereso en que acaben bien sus trabajos escolares, con buena presentación?

– ¿Me preocupo de que en casa haya una ambiente que favorezca el estudio? Silencio, libros (que aprendan a cuidarlos), etc..

– ¿Me doy cuenta que los fines de semana y vacaciones también son tiempo de laboriosidad? En este sentido ¿tienen un horario adaptado a las circunstancias ó se hacen las cosas según van surgiendo?

SOBRIEDAD

Por medio de la sobriedad, distinguiendo lo que es razonable y bueno, nos esforzamos por utilizar de manera moderada los cinco sentidos. Está muy relacionada con la fortaleza , ya que “negarle al cuerpo” lo que pide supone un ejercicio de dominio.

– En el caso de que demos paga a nuestros hijos, ¿que han hecho con la paga de la semana pasada? ¿En que la han gastado? Ha sido en cosas necesarias o en caprichos comprados por impulsos. ¿Con que frecuencia realizan obras de caridad? Parte de la paga, ¿la dedican para ayudar a los más necesitados?

– ¿Aprovechamos las cosas hasta el final, o las tiramos mientras aún sirven?. En este punto convendrá descender a lo concreto, y ver qué cosas hemos tirado en los últimos meses y en qué estado se encontraban, ver si las hemos tirado porque ya no servían o por consumismo, ¿hacía falta de verdad cambiarlas? (convendrá ser honrado con uno mismo, pués es fácil engañarse)

– ¿Son nuestros hijos esclavos de las marcas y los anuncios? ¿Y nosotros?. – ¿Intentamos conjugar el capricho (a veces es bueno “dárselo”) con la sobriedad? – La nevera es un buen termómetro de como se vive la sobriedad. Abramos la nevera y veamos que cosas de las que hay son necesarias y cuales son superfluas. ¿Es nuestro casa un hogar donde nunca falta de nada, refrescos en la nevera, patatas fritas, dulces, aperitivos, etc..ó usamos de estos para celebrar acontecimientos familiares?

– Muchas familias realizan las compras en supermercados. Esto brinda la oportunidad de hacer una lista y ceñirse a ella. ¿La última compra se ajustó más o menos a la previsión ó fue fruto del reclamo de las estanterías?.

– ¿Salir al teatro, al cine es algo habitual, que no llama la atención o es un acontecimiento? (Obviamente el buen cine y el buen teatro son cultura y por lo tanto positivos, la pregunta se dirige hacia el “consumo” de ambos).

PACIENCIA

La paciencia ayuda a resistir aquellas cosas o situaciones que nos molestan, con serenidad. Es una valor que va “a contrapelo” de nuestros tiempos, caracterizados por las prisas y la falta de capacidad de espera. No vamos a proponer que todas las familias se vayan a pescar, pero pensar en lo que supone ir de pesca nos ayudará a entender mejor la paciencia.

– ¿Fomento en mis hijos actividades que requieren el ejercicio de la paciencia, por ejemplo: coleccionismo, aprender a tocar la guitarra, etc.?

– ¿Les doy razones para “soportar” a un compañero pesado, que se burlen de ellos en el colegio, etc.?

– ¿Que razones les doy para que hagan bien las cosas? ¿Somos capaces de esperar resultados o los queremos de inmediato?.

– ¿Tenemos nosotros paciencia con sus limitaciones y defectos, para que de esta manera ellos también la tengan?.

COMPAÑERISMO

La edad en la que comienza a desarrollarse y potenciarse el compañerismo es la edad del escolar, por ello vale la pena preguntarse:

– ¿En casa se deja hablar a todos y se escucha con atención aunque uno tenga muchas ganas de contar lo suyo?.¿Cuando ha sido la última vez que hemos mantenido una conversación familiar?

– Cuando alguien critica o habla mal de algún amigo, vecino, conocido ¿que hacemos, “entrar al trapo” o procurar cortar la critica buscando lo positivo de esa persona?

– ¿Que detalles vivimos en casa encaminados a ayudar a los demás sin que nos los tengan que pedir?. Ante la natural falta de iniciativa de los hijos en este aspecto convendrá “darles pistas”. Hacer una lista y comentarla.

-En las actividades de grupo ¿ponemos el máximo empeño como si solo de nosotros dependiera el éxito, aunque luego el mérito se lo lleve otro, o solo nos esforzamos si vamos a “lucir” nuestras actividades?. ¿Cuando ha sido la última vez que esto nos ocurrió en el trabajo? ¿Que hicimos?. ¿Es tema de conversación en las tertulias con los hijos?

FORMACIÓN DE CRITERIO

La Edad del escolar es la edad del saber, de la razón. Por ello es normal que los hijos busquen el porqué de las cosas, su bondad o maldad, lo que es verdad y lo que no lo es. Esto, unido a su sentido de la justicia hace de este momento la edad de oro para educar unos principios que les ayuden a tener criterio ante lo que ven.

– ¿Aprovechamos en casa las oportunidades que se brindan habitualmente, películas, noticias, comentarios del colegio, para aclarar ideas sobre la justicia, lo bueno y lo verdadero?

– En este aspecto, ¿Vivimos y así les transmitimos a ellos, que no se debe juzgar a las personas, que lo que se debe juzgar como bueno o malo, verdadero o falso son los actos?

– ¿Les vamos enseñando a saber ser críticos con lo que oyen y leen? ¿Aprovechamos los periódicos, por ejemplo, para que formen su idea de las noticias?

– Cuando una película nos parece inapropiada, ya sea por violencia, sexo, etc. ¿Apagamos la TV o “nos la tragamos”?

AUTOEVALUACIÓN PARA PADRES con hijos de 0 a 3 años

Si es cierto que las virtudes están enlazadas unas con otras, no lo es menos que conviene centrarse en aquellas cuyo desarrollo es mas propio de la edad del hijo. En niños menores de siete años lo propio es el desarrollo del orden, la sinceridad y la obediencia. De la intencionalidad de los padres en la educación depende en buena parte el éxito de la misma. ¿De que sirve saber que virtudes debemos potenciar si no sabemos como?

Por medio de la autoevaluación de los padres, estos estarán en mejores condiciones de tener éxito. No se trata tanto de analizar al hijo, como de autoanalizar la intencionalidad de los padres, que buscan y a partir de ello organizar y aprovechar actividades con el hijo con el fin de que se interese y se esfuerce por conseguir el objetivo establecido. Contestar con monosílabos, “si” o “no”, no ayudará a aprovechar esta autoevaluación, explique “cómo” y “en que circunstancias”.

I. ORDEN.

Se trata de una virtud básica que comienza a “trabajarse” desde antes de que el niño nazca. Entre la edad de 1 y 3 años es el periodo de máximo rendimiento y aprovechamiento.

– ¿El cuarto del hijo está amueblado de tal manera que le resulte fácil coger y guardar los juguetes o cosas que usa habitualmente?. ¿Es él quien recoge, o , por comodidad y para no tener que exigir lo hace el padre?

– Se respeta en casa un horario mínimo: hora de levantarse, de acostarse, de comer, de jugar, etc..o por el contrario las cosas se hacen cuando “apetece”. – Según va creciendo, ¿tiene un encargo en casa? ¿Se le exige responsabilidad en su cumplimiento? ¿Se le ayuda a realizarlo aunque “no le apetezca”?

– ¿Cuida la ropa, los juguetes para que no se estropeen y duren más tiempo?. ¿Se le inculca el gusto por la limpieza y la higiene?.

II. SINCERIDAD

Aunque todas las virtudes se inculcan con el ejemplo, quizás sea esta una en la que el ejemplo es mas importante.

– ¿Se mantiene en casa un ambiente de escucha e interés por lo que se cuenta ?. ¿Se aprovechan o provocan momentos en los que, con naturalidad, se charle (Ej: en la cocina mientras se recoge, limpiando el coche, etc..?

– ¿Se justifican en casa las mentiras”piadosas” y se usan como si no pasara nada, ej: llama al teléfono alguien con quien no nos apetece hablar y decimos que digan que no estoy, me salto un semáforo en rojo y digo que no lo he visto?.

– Antes de hablar, ¿pienso lo que voy a decir y a quien se lo voy a decir, o solo me interesa que me escuchen?

– Cuando hablo con mi hijo, o le cuento o leo cuentos, ¿le distingo lo que es fantasía de lo que es real?

– Ser sinceros es ser valientes. Cuando mi hijo reconoce que ha dicho una mentira, ¿le riño por haber mentido o le felicito por haber sido valiente al reconocerlo?.

III. OBEDIENCIA

Quizás sea una de las virtudes más difíciles de conseguir, por dos razones : porque socialmente se considera la obediencia como un ataque a la propia libertad y porque exige un gran esfuerzo en hacerse obedecer.

– ¿Pienso que obedecer, en mi trabajo, en mi vida social supone una negación de mi libertad?

– Por medio del deporte, los juegos, etc todo aquello que requiere un reglamento se puede inculcar el amor a la obediencia ¿aprovecho esos momentos con mi hijo para ir explicándole para que sirve obedecer?

– Cumplidos los cinco años de edad, ¿combino la exigencia con la explicación, dando razones para obedecer a mi hijo? Por ejemplo el amor a sus padres.

– Ejerzo la autoridad con firmeza, buscando y exigiendo que el hijo obedezca a la primera, o por comodidad digo las casas y no exijo su cumplimiento?

EL LIBRO Y LA LECTURA

Quizás a mas de uno le resulte extraño que se pueda hablar de la lectura, de los libros a padres con hijos menores de seis años, cuando precisamente se aprende a leer a partir de esta edad. En las siguientes líneas pretendo mostrar que los lectores se forjan desde el nacimiento y que por tanto la lectura es un tema de formación para padres con hijos pequeños.

Los lectores se forman desde que nacen. ¿Quién no recuerda a Bastián (“La historia interminable”) gozando con un libro?. Cuantas sensaciones y vivencias extraordinarias se pueden vivir a través de un buen libro. Hoy en día la lectura, gran afición del tiempo libre, se encuentra minusvalorada y ha sido relegada en beneficio de lo audiovisual (T.V., Vídeo, etc…).

El ámbito más privilegiado para forjar lectores es la familia. Un hogar con libros, unos niños que vean leer libros a sus padres, son unos niños predispuestos a amar los libros. Los lectores se forjan en el hogar. Qué recuerdos podremos dejar a nuestros hijos contando o leyendo cuentos por la noche, o comentando con ellos sus libros. La lectura relaja, supone soledad, reflexión, pensar, es como un parón en esta vida tan ajetreada.

El niño, en los primeros meses se comunica por medio de lloros, gestos, pataleos… y también por medio de sonidos, que repite y repite, y le resultan muy divertidos. Es la época de los “cinco lobitos”, de “este puso un huevo…”, “aserrín, aserrán…”.

A estas edades a los niños les encanta ver cuentos con los mayores, libros de grandes imágenes y dibujos. A través de estos libros el niño aprenderá el nombre de las cosas, podremos jugar con él a encontrar cosas, y cuando lo encuentre le aplaudiremos, y reiremos juntos, le podremos contar cuentos cortos y poco a poco el niño relacionará los libros con momentos estupendos. Aprenderá palabras, y lo más importante, estará con papá y mamá.

Los libros unen a la familia.

-de 3 a 5 años (fantasía y realidad)

Por medio de la palabra el niño expresa sus sentimientos. En estas edades el mundo interior del niño es riquísimo y admite todo, lo real, lo absurdo, lo posible y lo imposible.

Nos encontramos en la etapa de la fantasía, de lo mágico. Es la edad de la imaginación y por lo tanto les encanta los cuentos, creen en los personajes, los imaginan, se alegran y sufren con ellos. Los cuentos deben ser rápidos, ágiles, con temas tales como hadas, animales personificados, etc…

Los libros evitan la uniformidad en el pensar, da rienda suelta a la imaginación, un libro puede ser leído varias veces y verse de distinta manera. La lectura no sólo sirve para entretener sino para formar. Por medio de la lectura podemos inculcar valores sociales, religiosos, morales, familiares.

Los libros no son neutros, transmiten valores o antivalores, por ello es muy importante que los padres sepamos que libros leen nuestros hijos. La lectura tiene que ser una actividad agradable, para ello deberemos estimular positivamente al niño, para que coger un libro sea para él un acto amable, positivo.

Cada edad tiene unas características, y por tanto no es lo mismo un libro para un niño de dos años que para uno de seis. Enseña a tu hijo a amar los libros. Los libros y las edades Decíamos que no es lo mismo un libro para un niño de dos años que para uno de seis.

Deberemos conocer las características propias de cada edad, además de la forma de ser del niño, pero básicamente valgan las siguientes indicaciones:

-De 0 a 3 años (aprendiendo a hablar)

La base de la lectura es la palabra, por tanto es fundamental la etapa de la adquisición del lenguaje.Conviene que les quede clara que es un cuento, y no realidad, y para ello podremos empezar diciendo aquello de “erase una vez”, “me contaron”.Deben existir pocos personajes y que intervengan niños y animales.

También es conveniente que quede bien delimitado el bien y el mal, no confundiendo conductas o sembrando dudas, y sobre todo debe existir un final feliz. El triunfo del bien.

-De 6 a 7 años (primeros lectores)

Es la edad ideal para motivar en la lectura, a través del cuento aprenden a amar los libros y a darse cuenta que leer entretiene y divierte. Convendrá que lean en bajo y también en alto, y de esta manera la familia participará de sus progresos y el niño saldrá reforzado en su motivación.

CONVIENE SABER QUE…

-Los lectores se forman desde que nacen.

-Existen libros para todas las edades.

-Para los más pequeños convienen libros con hojas duras y con grandes dibujos.

-Para los pre-lectores con algún libro de letras y dibujos.

-Es fundamental el ambiente de lectura en casa.

-Los libros no son neutros, dan valores o antivalores, hay que seleccionar.

-Debemos motivarles y disfrutar con ellos.

-El cuento es nuestro principal aliado para formar lectores, no nos cansemos de repetir el mismo cuento (les encanta y fomenta la memoria).

EL JUEGO Y EL JUGUETE

A veces se puede caer en el error de pensar que los niños pequeños son unos seres que están como en una antesala a la espera de ser mayores y entonces comenzar la tarea de la educación, y no caemos en la cuenta de que los primeros seis años de su vida son fundamentales para asentar las bases de su futuro.

Los hábitos inculcados desde esta temprana edad son cimientos sobre los que iremos asentando su personalidad. Se educa desde el nacimiento.

Preguntemos ¿qué hacen los niños hasta los seis años?. Los primeros meses dormir y comer, después ríen, andan, hablan,… y durante este tiempo una cosa es común ¡juegan!. Su actividad es el juego, se podría decir que su trabajo es jugar.

Por medio del juego estamos sentando las bases de niños ordenados, que sepan emplear su tiempo, que sean creativos, imaginativos. Por medio del juego podemos empezar a inculcar virtudes en nuestros hijos.

Los mejores juguetes de nuestros hijos somos sus padres y no somos susceptibles de ser sustituidos por ningún juguete, por muy caro que sea. Los primeros juegos del bebé son las sonrisas, los bostezos, las caras que ponen sus papas.

También sus manos, sus pies ¡qué novedad cuando los descubre!. También son momentos de juego el baño, un baño con patitos, botes, muñequitos. Cuando el bebé comienza a andar empiezan los peligros, los enchufes, los cajones, las sillas, mesas, etc…

Alrededor de los dos años les encanta jugar con cacharritos y construcciones, con cubos, hacer y deshacer torres, puzzles de madera. El mejor juguete no sustituye a los padres. Para qué gastar fortunas si nos valen unas cajas, unos envases de yogur vacío, las pinzas de colores de la ropa, unos trozos de tela… Que decir de las salidas al campo y de los viajes. Correr, recoger hojas del suelo, oír el viento, ver el sol, los colores, en resumen gozar de la Creación.

En los viajes podemos cantar, ver pueblos al pasar, buscar los toros de Osborne al borde de la carretera. Desde muy pequeños se les puede hacer disfrutar de los colores, olores, paisajes. De esta manera de mayores serán personas sensibles, observadoras.

Llegamos a los 4/5 años, y entramos en la etapa del "juego en serio", y empezamos a preparar a futuros estudiantes, profesionales serios y no chapuceros. Esto lo podemos conseguir ayudando a elegir un juguete o juego, y aguantar un tiempo con él, no dejándonos llevar del capricho, no cambiando de juego cada minuto. Recoger un juguete antes de sacar otro también es importante, y estamos educando en el orden.

¿Porqué es esta edad la edad del juego por excelencia?. Básicamente porque en ella se dan el afán de imitar, el ansia de repetir, la constante actividad y la satisfacción de aprender. Y es que los niños aprenden jugando, su experiencia y conocimiento se basa en el juego. Todo lo que hacen los niños es un juego: vestirse, ordenar su cuarto, pintar, usar plastilina, hacer puzzles, etc.

Por medio del juego aprenden a elegir, a responsabilizarse, a recoger cuando terminan. Son mas útiles los juguetes baratos y sin pilas que los sofisticados, con estos últimos se dedican a mirar y desarrollan poco sus potencialidades. Merece la pena jugar a los tradicionales juegos de mesa, en los que participa toda la familia, al “veo, veo”, a las adivinanzas, etc…

El juego y el juguete son un tema inacabable y no pretendemos acabarlo, sirvan estas líneas para concienciarnos de su importancia.

¿SABÍAS QUE…?

-Toda la actividad del niño es un juego.

-Enseñando a jugar estamos preparándoles para estudiar y trabajar.

-Es preferible una caja, una tela y un muelle que el último juego electrónico anunciado en la televisión.

-Es preferible el juego al juguete.

-Jugar con nuestros hijos nos acerca a ellos.

-El mejor juguete de los hijos son los padres

TELEVISIÓN Y EDUCACIÓN

Pocos temas suscitan tanta polémica en los últimos tiempos como el de la televisión. Acérrimos defensores y detractores feroces se enfrentan en una dialéctica que, como casi todo en la vida, tiene un punto medio.

¿Es la televisión algo bueno en sí mismo o es un arma de destrozar mentes? Ni lo uno ni lo otro. La TV en si misma considerada es un medio, un electrodoméstico que será bueno o malo según el uso que de él hagamos. La televisión es un medio.

Si hacemos un buen uso de ella será una herramienta estupenda para ayudarnos en la educación de nuestros hijos, si la usamos como niñera será un desastre; si a través de ella se dan pautas buenas de comportamiento, si con ello se forma al individuo será estupendo, si con ella se deforman las conciencias será un arma de hacer el mal.

El buen uso de la televisión La televisión actúa sobre la voluntad del individuo hasta anularla a veces. Según el profesor Pinillos se puede dar en un televidente el mismo electroencefalograma que en un hipnotizado.

Los niños aprenden más cuanta más atención prestan, y así como un niño de 10 años en el colegio atiende un 50% del tiempo, en casa lo hace un 27% y ante la televisión un 95%.

Usemos la TV para enviar mensajes positivos La televisión nos manda normalmente normas de comportamiento, vivencias, patrones de conducta, modelos sociales, anuncios dirigidos a mover la voluntad.

La mayoría de los objetivos de la televisión son económicos y políticos. Si la televisión es tan poderosa, si incide tanto en el comportamiento ¿por qué no enviar a través de ella conductas buenas, normas éticas, etc… ?. Con poco esfuerzo estaríamos ayudando a nuestros hijos.

Ocurre que es difícil controlar qué ven nuestros hijos. Anuncios, películas no aptas pueden ser vistas por los niños a cualquier hora, así que la única solución es ver la televisión con ellos, y comentar y hablar con ellos los que estamos viendo, de esta manera estaremos educándoles el sentido crítico.

También tenemos que educar en horarios, que día se ve la tele, a que hora, que programas y no caer en el truco de encender el televisor a ver que ponen. Es fundamental el lugar físico que ocupa la tele, el número de aparatos que hay en casa, etc… Si este artefacto es el centro del salón lo normal será que esté encendido todo el día, pero si está dentro de un mueble, debajo de las faldas de una mesa camilla, etc… no la veremos y no nos provocará.

Conozco familias que lo han hecho y con unos resultados formidables. Resulta lamentable que cada miembro de la familia tenga un aparato de tv en su cuarto, como es lamentable que momentos tan entrañables como las comidas se vean interrumpidos por la televisión, tertulias entrañables que no se realizan y que impide que la familia se comunique.

Sugiero el uso del vídeo. Las películas no son cortadas por la publicidad, sabemos que vamos a ver, sirven para aprender idiomas, fomentar la memoria a base de ver la misma película varias veces, se pueden pasar momentos familiares estupendos. Frente a la televisión, el vídeo.

La televisión y el ocio Así como la lectura, la música, el juego, etc… fomentas la imaginación y otras capacidades, la participación, la creatividad, la televisión mal usada crea seres pasivos, acríticos, sin ideas propias.

Cuentan que una familia en la que el hijo “devoraba” televisión, se vio sorprendida al estropearse la misma. La llevaron a reparar y ante el disgusto general el técnico les dijo que tardaría varios días en arreglarla. El padre para pasar el rato decidió ponerse a jugar con su hijo, cosa que nunca había hecho, hablaron, leyeron juntos y cuando recogieron el televisor arreglado se sentaron a verlo, y ante el asombro paternal, el hijo dijo: “¿Por qué no jugamos a que se estropeaba la televisión?”.

La tele no es una niñera. Como siempre el ejemplo de los padres es fundamental, si son unos teleadictos difícilmente conseguirán que su hijo no lo sea.

Consejos:

-Coloque la televisión en un sitio de difícil acceso y que no se vea.

-Programe semanalmente que van a ver.

-No enciendan la televisión a ver que ponen.

-Seleccione buenos videos.

-No prohíba ver la televisión, hágase cómplice del niño, provoque otras actividades, intente que sea el niño quién apague el receptor.

-Cuando su hijo vea televisión, véala con él, hágale crítico ante los anuncios, dele pautas.

-Con un aparato por cada sobra, y no hace falta que sea el último grito, basta con un pequeño televisor.

CELEBRAR LA NAVIDAD

Modelo42_miniMe da pena cuando oigo a alguien decir que odia la Navidad aunque confieso que no me extraña que mucha gente piense así, yo también lo haría si éstas fiestas no tuviera un significado tan especial para mi. No me siento identificado con la vida social que se genera alrededor de la Navidad y que ha terminado por convertirla en el icono del consumismo.

Celebrar la Navidad supone conmemorar el hecho mas grande de la historia de los hombres: Dios se ha hecho Hombre y con su ejemplo nos ha mostrado los valores mas grandes que hay: la generosidad, la humildad, la entrega, la alegría.

El desenfreno en el consumo, en la comida y en los regalos conlleva la sensación de hastio y no me parece que esa sea la mejor manera de celebrar la Navidad. Por contra, debieran ser dias de mayor generosidad, mayor humildad y en consecuencia, más alegres. La felicidad del hombre está mucho mas unida a lo espiritual que a lo material.

Claro que es bueno celebrar la Navidad con algo especial. El error es, como casi siempre, confundir el medio con el  fin.

LUCHA POR LO MEJOR

Images_56Cuando ayer escribí sobre lo atractivo que es el Bien y que hay que educar para ser mejores, la mejor manera de ser feliz, no me di cuenta del problema que podia plantear a algunos lectores. Las ideas expuestas están muy bien cuando se tiene claro qué es el Bien pero admitir que existe el Bien presupone la existencia de una verdad objetiva, algo que muchas personas no comparten.

Es cierto que se puede argumantar que el Bien depende de factores sociales o politicos, de conveniencia en fin, pero se estará conmigo que esta idea tiene poca consistencia a la hora de educar. ¿Acaso un padre va a luchar por transmitir a sus hijos algo que es cambiante, manipulable o que depende de la voluntad de otros?.

Si ser padre supone buscar lo mejor para los hijos ¿porqué no buscarlo también para tí mismo? ¿porqué no olvidar viejos prejuicios?. No importa lo que haya sido tu vida hasta ahora, no importa que hayas sido infiel a lo que considerabas bueno, siempre es tiempo de recomenzar. Esta lucha propia por ser mejor será la mejor herencia que puedas dejar a tus  hijos.

EDUCAR: UNA CIENCIA Y UN ARTE

Imagessaaa Que la educación de los hijos es una tarea complicada y difícil es evidente, no supone descubrir nada nuevo. No existen recetas mágicas que poder ofrecer pero si algunas ideas que sirvan para reflexionar.

En la educación se esconde todo lo misterioso del ser humano:¿Porqué no todos los hijos reaccionan igual a la educación que se les da? ¿Cual es la razón de que haya tantas diferencias entre hermanos?. La educación es una ciencia y como tal se puede estudiar, teorizar sobre ella y facilitar herramientas a los padres para que puedan ejercer su labor.

Pero la educación es también, y creo que en mayor medida, un arte. La formación de la personalidad de un hijo es una tarea mucho mas delicada que la que realiza un artista con su obra. Esconde muchos misterios, distintos matices y sobre todo lo mas grande que tiene el hombre: la libertad.

La obra artística que realiza el autor se adapta a lo que él quiere. El hijo, como ser libre que es, necesita interiorizar lo que se le transmite y hacerlo suyo, no basta con la labor del artista, los padres, es necesario y fundamental contar con la libre voluntad de la obra, el hijo.

No existen recetas mágicas pero si tuviera que reducir a dos palabras lo fundamental para educar serían éstas: cariño y exigencia.

CON P DE PADRE, NO DE POLICIA

PoliMuchos padres reconocen que su principal problema para educar es la falta de autoridad. Creo que están en lo cierto pero me parece que el problema se plantea al definir lo que es la autoridad. Cuando se habla de esa manera lo que se está diciendo es que los hijos no hacen lo que los padres quieren y hay está el error.

El ejercicio correcto de la autoridad no consiste en que los hijos hagan lo que los padres quieran sino en que los hijos lo quieran hacer. La linea divisoria del poder y la autoridad es muy fina pero consiste en eso precisamente: ejercer el poder consiste en conseguir que los demás hagan lo que queremos, ejercer la autoridad consiste en que los demás quieran hacer lo que les planteamos.

¿Cómo se consigue que los hijos quieran hacer lo que les planteamos? Lógicamente no existen formulas mágicas pero para empezar pueden servir estas dos ideas: dedicarles tiempo y mostrarles con nuestra vida lo que deben hacer de manera atractiva.

Obviamente el ejercicio de la autoridad requier el uso del poder en las dosis adecuadas. Otro día volveré sobre este tema.   

Crear vuestro propio estilo familiar

Hoy comparto algunas consideraciones sobre cómo crear un estilo familiar, espero que les sean útiles:

-Enseñar con el ejemplo ya que realmente se hace muy difícil intentar transmitir un modelo de vida “esotérico” sustentado simplemente en la bondad natural y las buenas intenciones. Hablar a los hijos es necesario pero resulta efectivo cuando confirmamos esas enseñanzas con nuestra actuación cotidiana. Es cierto que muchas veces esa actuación está llena de errores y caídas pero también es cierto que la vuelta a empezar y la lucha diaria es escuela impactante.

-Escuchar con interés. Cómo ya se ha dicho es importante hablar a los hijos sin embargo creo que lo es tanto o mas escucharles y hacerlo de una manera activa. Esto nos ayuda por un lado a conocerles y por otro a facilitar el dialogo y la consulta cuando tengan dudas o problemas.

-Evitar que los hijos estén al cuidado de personas que no estén de acuerdo o en la línea del estilo familiar. Indudablemente la vida es muy complicada y no siempre los padres pueden atender a los hijos por lo que tienen que recurrir a otras personas ya sean familiares o profesionales. En ambos casos es importante que esas personas estén de acuerdo con el estilo e ideario familiar o por lo menos no lo contradigan.

La selección de personal doméstico no es un tema sin importancia y debiera ser realizado dándole la importancia que tiene: es mucho mas fácil deshacer que hacer.

  -A mayor número de hermanos, mayor número de relaciones personales. Lo que puede parecer una perogrullada muchas veces se olvida pero el estilo familiar no es el mismo en una familia de hijo único que en una familia numerosa.

Virtudes como la generosidad, la paciencia, la laboriosidad, la austeridad y otras muchas se pueden vivir de manera mas natural y con menos esfuerzo cuanto mayor es el número de miembros en la familia.

-La educación personalizada exige buscar momentos para estar a solas con cada hijo. Creo que no se trata de darles cita o “engancharles” de uno en uno para sentarse en una habitación y hablarles sino de buscar o provocar momentos en los que con naturalidad nos cuenten y les contemos cosas. Sobre todo se trata de crear un ambiente de confianza y de sentirse querido y atendido.

-Tener como ilusión que el hijo sea mejor que uno mismo puede ser un aliciente. No se trata de que su carrera profesional sea mejor que la mía sino de que sea mejor persona lo cual animará al padres a luchar en su propia mejora personal sabiendo que es la manera de ayudar al hijo.

  -Tener unas creencias religiosas comprometen mas al educador. El hecho de pensar que el alma de cada hijo y su felicidad eterna depende en parte de lo que uno haga lejos de asustar debe de ser un aliciente y un despertador para dar importancia al papel primordial de los padres en la educación de sus hijos.

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